Dado que la audiencia de PewDiePie está formada principalmente por adolescentes y preadolescentes, pueden perdonarnos no haber conocido a este comentarista sueco de 29 años llamado Felix Arvid Ulf Kjellberg, que es la celebridad número 1 de Internet con 76 millones de suscriptores en YouTube y 20 mil millones de vistas.

Sin embargo la ignorancia ya no es excusa. Hoy, PewDiePie (considerado por la revista Time como una de las cien personas más influyentes del mundo) cada vez se presenta más alineado con la ideología fascista e influye sobre millones de los jóvenes que lo admiran con sus ideas racistas y estereotipos degradantes de los judíos.

Algunas de las payasadas en línea de PewDiePie fueron el saludo de Heil Hitler con el brazo en alto, crear un video de gente que bailaba con carteles que decían “Muerte a todos los judíos”, y este mes apoyar al canal de YouTube E;R que difunde “grandiosos videos” como los largos discursos de Hitler empalmados con imágenes antisemitas.

Basados en la recomendación de PewDiePie, millones de nuevos espectadores llegaron al canal E;R, que adoctrina a una generación de jóvenes ciudadanos con lenguaje antisemita en código, como el “problema judío”, una referencia a la “solución final al problema judío” de la Alemania nazi.

Internet es el gran democratizador de la humanidad, donde todos tienen las mismas oportunidades de tener una voz con influencia. Pero la popularidad no siempre es el mejor criterio para determinar la dirección de la sociedad. Hitler mismo se convirtió en canciller alemán a través de un proceso democrático, y en el mundo actual debemos mantenernos alertas contra movimientos populares tales como Hamas y BDS que atacan a los judíos.

Por lo tanto, ¿cómo debemos responder nosotros, quienes amamos a la humanidad en general y defendemos al pueblo judío en particular, ante esta perturbadora ola de populares plataformas antisemitas en Internet?

Busca el dinero

La pregunta clave es: ¿Por qué YouTube no lo impide? Particularmente teniendo en cuenta los reglamentos comunitarios que prohíben discursos de odio.

YouTube permite contenido ofensivo cuando es “satírico”. PewDiePie aprovecha esta negación plausible, e invoca repetidamente la “defensa satírica” de sus expresiones antisemitas.

Pero no es nada gracioso. Cuando le preguntaron cuál es el mejor método para lavar el cerebro de la gente respecto al “problema judío”, el dueño del canal E;R respondió: “Pretender estar bromeando hasta que el mensaje clave realmente llegue”. Es decir: hasta que la ideología tóxica sea aceptada e implementada.

Por supuesto que también está el factor económico. El dinero hace girar el mundo y, en este caso, YouTube no desea alienar una audiencia que genera cientos de millones de dólares en publicidades.

Esta forma de extorsión es especialmente relevante dado el culto que cultivó la personalidad de PewDiePie. Sus admiradores demostraron un acérrimo apoyo y reaccionan fuertemente ante cualquier crítica hacia su héroe. Cuando PewDiePie fue poco ceremonialmente omitido del video de repaso de YouTube del año 2018, esta joven legión se puso en movimiento y en unos pocos días lo votaron con el mayor número de “no me gusta” que cualquier otro video en la historia de Internet.

Tomar una posición

El judaísmo cree que la ética supera a la popularidad. Es por eso que desde que Abraham comenzó a promover los valores del monoteísmo ético, hubo quienes lo odiaron. Abraham soportó toda clase de burlas y persecuciones por sus creencias poco populares. Nimrod, el líder más poderoso del mundo en esos tiempos (y quien se veía más amenazado por esas ideas éticas), trató de matar a Abraham al arrojarlo a un horno ardiente.

La única manera que tiene el que rechaza la moralidad y la consciencia de deshacerse de ese mensaje es destruir al mensajero.

El Talmud (Avot 5:22) contrasta a Abraham con Bilaam, un mercenario que estuvo dispuesto a atacar al pueblo judío a cambio de dinero. El mismo nombre Bilaam es una contracción de las palabras hebreas “bi lo am”, que significa “sin un pueblo”. Su lealtad dependía de quien le ofrecía más dinero.

Entonces, ¿qué podemos hacer ante semejante carencia de ética?

La Torá se refiere a Abraham haivrí, Abraham el hebreo. Literalmente haivrí se traduce como “el que está en la otra orilla”. Todo el mundo estaba de un lado y Abraham se mantuvo firme del otro lado.

Por lo tanto, si se trata de gigantes corporativos de la alimentación que venden cereales azucarados en Sudamérica o PewDiePie que gana millones con sus viles calumnias, necesitamos pararnos con firmeza contra la falta de ética en Wall Street, Hollywood, Silicon Valley, Washington y en cualquier otro lado donde las ganancias controlen la política. No cierres los ojos a PewDiePie. Habla, manifiesta tu preocupación y escribe a YouTube.

La fuerza de las ideas

En definitiva, la solución al antisemitismo es la misma que la causa: si los valores judíos despiertan antisemitismo, entonces los valores judíos contrarrestan el antisemitismo. Si logramos transmitir este mensaje de forma más efectiva, más lograremos experimentar un mundo en el cual el mal sea erradicado.

El pueblo judío recibió la responsabilidad de representar la moralidad y ser una luz para las naciones. Por eso, a pesar de no ser nunca más que una pequeña fracción de la población mundial, el pueblo judío benefició al mundo de forma inconmensurable, mucho más que lo que indica la lógica teniendo en cuenta su porcentaje dentro de la población mundial.

El mundo precisa con desesperación el mensaje judío. Al reforzar nuestro compromiso con esos valores podemos luchar con luz contra la oscuridad, alejar a los bárbaros y su credo de que “el poder hace la fuerza”, y lograr que queden a la sombra de la fuerza de las ideas judías.