La vida está llena de estimulación sensorial: TV, radio, letreros, Internet. Está diseñada perfectamente para conectarse con nuestros impulsos viscerales. Y la inclinación natural es perseguir estos impulsos implacablemente.
Por otro lado, la Torá dice: "No te dejes llevar por tu corazón y tus ojos" (Números 15:39). La idea judía es seguir la lógica, no a los caprichos. Y precisamente porque el impulso sensorial es tan grande y permanente, es una mitzvá constante. Es decir, el permanecer en el camino correcto es un desafío constante.
Como lo indica el versículo, existen dos aspectos: el corazón y los ojos. Empecemos por examinar "No te dejes llevar por tu corazón".
Ama a Dios con Ambos Corazones
El versículo literalmente dice: "No te dejes llevar por tus corazones (plural) y tus ojos". Pero ¿la persona tiene realmente dos corazones?
Sí. La lucha moral de la vida parte de dos inclinaciones en conflicto, los "dos corazones" en cada ser humano. Nuestra alma Divina, el ietzer hatov, quiere hacer todas las cosas correctas: amar a la humanidad, buscar justicia, ser altruista, sensible, honorable y responsable. Desea crecer, lograr, y desarrollar su potencial. Finalmente busca emular y conectarse con su fuente infinita y eterna: El Todopoderoso.
Los seres humanos también tienen un cuerpo ("alma animal") llamada ietzer hará. Este busca satisfacción momentánea y escapar hacia el mundo de la comodidad. El cuerpo quiere comer, dormir; quiere placer. El cuerpo esta destinado a la tumba.
Necesitamos tomar conciencia de la lucha que se desata en nuestro interior. De otra forma, lo que se "siente bien" le va a ganar a lo que es objetivamente bueno y verdadero. Por ejemplo:
- Tú quieres usar tu tiempo efectivamente, sin embargo tu deseo es demorarte.
- Tú quieres adquirir sabiduría, pero deseas ver la TV.
- Tú quieres comer sanamente, sin embargo tu deseo es comer dulces en demasía.
El "querer" es algo permanente. Está enraizado en la realidad. El "deseo" es temporal, por el momento, con poca preocupación por las consecuencias futuras.
Esa es la razón por la cual no "te dejes llevar por tu corazón" es una mitzvá constante. Tienes que saber que estás en una lucha con el cuerpo. Cada vez que digas, "No se me antoja" estás perdiendo la lucha. Tu cuerpo es pesado; no se le antoja moverse.
El reloj despertador se apaga en la mañana y tú quieres levantarte de la cama y empezar el día. Pero sientes ganas de romper el botón y dormirte hasta tarde. Es una lucha de tira y afloja.
Cuidado: El ietzer hará hace todo tipo de promesas. "Duerme un poco más. Disfruta de una buena comida. Relájate". Pero es una ilusión. Existe un sólo camino para obtener placer verdadero de este mundo: Ten fuerza y sigue luchando.
¿Cómo es que vigorizas tu fuerza de voluntad? Ten placer cuando luchas, porque cuanto más fuerte luches más recompensa tendrás. Como dicen nuestros sabios: "De acuerdo al esfuerzo es la recompensa".
Distingue entre los Dos Corazones
Puede ser muy confuso distinguir cuál es el corazón que habla en cada momento.
Inclusive, mientras estás leyendo esto, tu alma te está diciendo: "Pon atención - esto me hará grande!" Pero tu cuerpo te dice: "Toda esta concentración es muy dolorosa, demasiado esfuerzo. Estoy bien así como soy!".
Cada momento de la vida, en miles de decisiones, tus dos corazones se enfrentan. Y sólo estando del lado de la espiritualidad podrás encontrar placer duradero. ¿Cómo querrías elogiar a un ser querido? Dirías: "El Tío Carlos manejó un Lexus precioso, jugó golf en los campos más finos del mundo y cenó en los restaurantes más exquisitos".
Claro que no. Vas a tratar de decir algo significativo. "Ayudó a otras personas. Era un buen padre y una persona muy amable".
Todos saben que puedes desperdiciar tu vida entera siguiendo al cuerpo, yéndote detrás de ilusiones, persiguiendo un coche más caro o una casa más lujosa. Pero al final, es ir a la bancarrota.
No te engañes. Tienes que estar consciente del conflicto entre lo que realmente "quieres" y los deseos que se están atravesando en el camino. En cualquier decisión, pregúntate: "¿Qué es lo que quiere mi alma, y qué es lo que mi cuerpo desea?". En el gran juego de la vida, el perder y el ganar depende de la voz interna que grite más fuerte en el momento de la decisión.
Este es el conflicto entre el cuerpo y el alma.
El Automóvil y el Conductor
Si el cuerpo es tan peligroso, ¿cómo podemos lidiar con él? La Torá (Deuteronomio 6:5) dice que debemos amar a Dios con "ambos corazones" - el alma Divina y el cuerpo.
¿Cómo funciona esto? Dios hizo un mundo físico no para frustrarnos, sino para disfrutarlo. El Talmud dice que si una persona tiene la oportunidad de probar una fruta nueva y se rehúsa a hacerlo, va a tener que rendir cuentas en el mundo venidero por eso.
Sin embargo, uno de los desafíos más difíciles es saber cuánto materialismo es bueno para ti, y cuánto ya es "demasiado".
Imagínate esto: el cuerpo es para el alma, lo que un automóvil es para el conductor. Tienes que mantener tu automóvil mecánicamente en orden y cargarle gasolina. Si abusas del vehículo, no te va a llevar a donde quieras ir. Y para que siga viéndose bien tienes que mantenerlo periódicamente con limpieza y aspirar los interiores.
Pero claro, que el automóvil no es más importante que el conductor. Alguien que ignora a su familia y se pasa encerando su automóvil por horas ha perdido obviamente su sentido de las prioridades.
De la misma forma, pasa con el cuerpo y el alma. Algunas veces debes complacer a tu cuerpo, para que tu alma logre más. Después de que hayas completado un proyecto difícil, por ejemplo, te puedes recompensar con una buena cena en un restaurante elegante. Mantén el cuerpo sintiéndose bien para que el alma pueda pasar los obstáculos de la vida - la crianza de los hijos, la carrera, los compromisos sociales.
Sólo que no debes complacer tus deseos físicos por si mismos. No hagas del materialismo la meta de tu existencia. Esa es una violación a "no te dejes guiar por tu corazón".
Elevando la Mundano
El nombre del juego es disciplina personal, no opresión. Usa una cantidad controlada, por las razones adecuadas, y en los momentos adecuados.
Cuánto más disciplinado seas con tus impulsos, más podrás disfrutarlos, porque te conviertes en un amo sobre ellos y no en su esclavo.
La ilusión de todos los impulsos es que cuánto más los satisfagas, más satisfecho estarás. Pero en lo que se refiere a los impulsos, especialmente el sexual, cuánto más lo alimentes, más necesidad tendrá. El sexo por si mismo es degradante, y puesto que es muy poderoso te puede destruir. Complacerte, sin ningún propósito elevado, sólo va a fortalecer tus placeres y hacer la batalla más difícil.
Cuando nuestras hormonas están dirigiendo el show, ya no somos libres. La primera cosa que debemos hacer es decidir que nuestra mente es quien va a dictar nuestras acciones.
No tomes algo que debe ser espiritual para transformarlo en un deseo animal. La clave es elevar el mundo físico. El viernes en la noche levantamos la copa de vino y la utilizamos, no para emborracharnos, sino que para hacer el Kidush y santificar el Shabat.
Cuando se utiliza sabiamente, el placer físico debe ser un escalón hacia placeres más elevados.
Cuando estas realizando cualquier actividad física, ya sea comer, dormir, o hablar, detente un momento y pregúntate: ¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Cuál es la meta? ¿Lo estoy haciendo para evadir la realidad, o me dará energías para lograr cosas más elevadas? ¿Me va a acercar más a Dios o me alejará?
¿Qué harías con una descarga de energía?
Calma las pasiones del cuerpo para alimentar el propósito del alma. Conéctate a la agresividad que tienes por el helado o por ganar un millón de dólares, para hacer lo que es correcto. La meta es "sentir" que estamos haciendo lo que es correcto. Así como correrías por una pizza, utiliza el mismo entusiasmo para objetivos espirituales. Eso es amar a Dios con ambos corazones.
No Abuses de tu Inclinación Positiva
Existe una dimensión más profunda aquí. Ya que el versículo dice: "No vayas detrás de tus corazones (plural)" también implica la posibilidad de ser guiado erróneamente por tu ietzer hatov. Pero ¿cómo puedes ser abusado por el ietzer hatov?
A veces podemos tener un deseo de hacer lo que es bueno, pero al final cometemos el error de crear un problema aún más grande. Por ejemplo, la Torá nos exige dar crítica constructiva: "reprenderás a tu prójimo, para no cargar tú también con su pecado" (Levítico 19:17). La segunda mitad del versículo nos advierte: "Cuando estés corrigiendo a alguien no lo avergüences ni lo hagas sentir mal. Si lo tienes que criticar no dejes a tu ietzer hará decir, "Yo realmente le enseñaré a esta persona y lo enderezaré!" Eso es hacer una transgresión en forma de una mitzvá -abusando de tu ietzer hatov.
La Biblia recuenta un error similar: Jana y Penina eran esposas de Elkana, sin embargo, Penina tenía hijos y Jana no. Penina quiso ayudarla a que se inspire más para rezar por un hijo, entonces le decía: "Jana, mira los zapatos que le compré a mis hijos. ¿Qué le estás comprando a tus hijos?".
El plan resultó y los rezos de Jana resultaron en el nacimiento del profeta Shmuel. Sin embargo, a pesar de sus buenas intenciones, Penina fue castigada por causar un dolor emocional a Jana. Las buenas intenciones fueron anuladas por su pobre ejecución.
"No te dejes llevar por tu (buen) corazón". Este versículo, nos advierte acerca de cuidarnos de las buenas intenciones que a veces pueden herir a la gente.
Evita Situaciones Tentadoras
Hasta ahora hemos estado enfocándonos en "No te dejes guiar por tu corazón". Ahora vamos a ver la segunda mitad de esta mitzvá, "No te dejes llevar por tus ojos".
La sociedad occidental pone un énfasis muy fuerte en lo visual. Si se ve bien, debe ser bueno. La prensa nos bombardea con tantas imágenes visuales, que a veces estamos inconscientes de sus efectos. Pero seguro que todo eso nos tienta más y más a objetivos no espirituales.
Cuando vemos estas imágenes y fantaseamos sobre lo maravilloso que la vida seria si "tan sólo tuviera el producto X", estamos engañándonos pensando que el materialismo va a satisfacer nuestros deseos más profundos. Esa es una violación de no "dejarte llevar por tus ojos".
Entonces ¿cómo evitamos esta trampa?
La clave es evitar situaciones que te tienten. Si estuvieras haciendo una dieta no traerías un pastel de chocolate a la casa cada día. Simplemente no te expondrías al desafío.
De la misma forma, si quieres mantener tu cabeza y tus ojos a donde pertenecen, crea una barda protectora: Evita la tentación. Evita situaciones comprometedoras en primer lugar.
La Torá nos está enseñando algo muy práctico sobre la naturaleza humana: Sólo porque sepas intelectualmente que algo es erróneo, no te garantizará que no lo vas a perseguir en un momento de prueba.
No Trates de Ser un Héroe
A veces tenemos una tendencia a meternos en situaciones tentadoras, con la idea de que nuestra disciplina personal va a prevenir cualquier desgracia.
Se cuenta la historia sobre un rey que entrenaba a un gato para que sirva como mesero. El rey, para poder mostrar esta increíble hazaña, invitó a sus ministros a un banquete especial. El gato sirvió el aperitivo, la sopa y fue recibido con gran aplomo. Todo fue bien hasta que entró un ratón al salón. El gato corrió tras el ratón y todos los platos se rompieron.
La enseñanza aquí es que no importa cuánto trates de controlar tu cuerpo, no puedes negar totalmente tu ietzer hará. Los impulsos de tu cuerpo son instintivos y te tientan constantemente. Un joven puede estar comprometido a metas espirituales elevadas pero cuando una chica bonita pasa caminando se puede distraer.
Esta, incidentalmente, es una de las razones principales de la separación de hombres y mujeres en la sinagoga. La Torá entiende que sólo somos humanos, y ofrece leyes para asegurar que tu yo verdadero - tu alma - se quede al mando, al evitar situaciones tentadoras.
Puedes evitar la tentación al mantener tu mente ocupada completamente con cosas que te interesan. Cuando tu mente está involucrada en actividades creativas e intelectuales, vas a estar mucho menos inclinado a satisfacer a tu ojo errante. "Mirar a las chicas pasar" es el símbolo principal de una mente ociosa.
Más aún, no sueñes despierto. Desperdiciar tu poder mental en ilusiones es contraproductivo. Nos imaginamos el logro, en lugar de realmente salir y hacer algo al respecto. Y peor aún, crea una "ficción" que probablemente nunca podrás ser capaz de vivir.
Su Voluntad, Tu Voluntad
El Talmud dice que Dios llora por dos tipos de personas: una que tiene la habilidad de estudiar Torá y no lo hace, y otro que no puede estudiar Torá y lo hace de igual forma.
Es entendible por qué Dios llora por alguien que tiene la habilidad de estudiar y no lo hace: esta persona está perdiendo su tiempo. Pero ¿por qué Dios llora por alguien que no puede estudiar pero lo hace de todas formas?
Alguien que no puede estudiar Torá esta recibiendo un mensaje del Todopoderoso que debería estar haciendo algo más, ayudando a los pobres, visitando a los enfermos, o tratando de acercar a los que están alejados. Sin embargo, ¿qué es lo que esta persona hace? Razona, "No tengo tiempo para todo eso, tengo que estudiar Torá"!
Esta persona está haciendo un error con su ietzer hatov. En lugar de investigar lo que el Todopoderoso quiere, está siguiendo sus deseos personales, como así también aquel que debería estudiar y no lo está haciendo. Está perdiendo su tiempo, no está escuchando al Todopoderoso!
Más allá de esto, en el deseo de ser buenos, inclusive podemos tratar de ser "mejores que Dios". Inventamos nuestros propios estándares de bien y mal, en lugar de seguir las instrucciones de la Torá.
Un ejemplo clásico de esto es el Rey Saúl, quien fue instruido por Dios a destruir a toda la nación de Amalek. En su deseo de ser "demasiado bueno" Saúl escogió tener piedad y permitir al rey Agag, el rey de Amalek, vivir. ¿La consecuencia? Agag perpetuó la nación de Amalek, quien continúa afligiendo al pueblo Judío hasta el día de hoy.
El profeta dice, Al titzdak harbeh - "no seas demasiado bueno". Lo que sea que Dios diga, esa es la definición de bien. No dejes que tu ietzer hatov te desvíe haciéndote pensar que tus propias ideas son mejores.
Una definición adecuada de "bien" es el punto de partida de todo lo que hagas en la vida. Siempre pregúntate: ¿Estoy definiendo al "bien" basado en el segmento de la sociedad cuyos valores son la comida rápida, alta tecnología, Hollywood, o estoy definiendo el "bien" como aquello que tiene un sentido profundo y hace una contribución valiosa para incrementar la conciencia de Dios en el mundo?
Nuestro propósito en este mundo es vivir con la realidad de que ase ritzono kiretzonja - "haz la voluntad de Dios, tu voluntad". Cuando hacemos la voluntad de Dios algo que es objetivamente significativo y bueno para nosotros, estamos conectándonos a la fuente de toda la realidad. ¿Qué meta más increíble que esta puede haber?
Entonces ten cuidado y mantén tus definiciones derechas. Sino trabajas los conceptos y los clarificas puedes acabar 20 años después de emprender el camino dándote cuenta de que trajiste un paquete equivocado.
Cuando sea que estás en conflicto, enfrentado a una decisión difícil, hazte una pregunta simple: "¿Qué diría Dios al respecto? Mira en la Torá para obtener parámetros de cómo interactuar con amigos, familia y sociedad. Porque si la voluntad de Dios es tu voluntad, no hay obstáculos en tu camino, no puedes perder.
La Humildad Vence al Ego
¿Cuál es el desafío constante de "No dejarte llevar por tu corazón?" Es la prueba del ego. La naturaleza humana es vernos como el centro de todo. "Mi mundo, mis logros, mi crecimiento".
La gente cree que el ateísmo está basado en la "evidencia" acerca de la inexistencia de Dios. Pero los sabios explican que el ateísmo es simplemente el resultado del egoísmo. En lugar de aceptar la existencia del poder del Todopoderoso, la persona lo niega para poder perseguir aquello que quiere. En un lugar donde el ego está inflado no hay lugar para Dios, como dicen nuestros sabios: "Dejarte llevar por tu corazón es una negación de Dios".
La manera de quitar este sentimiento de auto-importancia es trabajar en nuestra humildad. En Pirkei Avot, los Sabios dicen:
Concéntrate en tres cosas y nunca vas a pecar:
- Reconoce de dónde vienes.
- Reconoce a dónde vas, y
- Reconoce delante de Quien tendrás que rendir cuentas.
Los Sabios continúan:
"¿De dónde vienes?" Mi´tipa sruja - De una "gota fétida", que se descompone fácilmente. Esto nos enfoca al hecho de que a pesar de que vienes de una gota fétida también tienes un alma. Tienes la oportunidad de ser como Dios mismo. Úsalo como inspiración para obtener grandeza.
"¿A dónde vas?" Lemakom afar rima vetolaya - "a un lugar de tierra y gusanos". Sin el Todopoderoso eres sólo un cuerpo que va a acabar como comida de gusanos. Tienes una elección. ¿Estás comprando placeres transitorios que acabaran en la tierra? O ¿estás entablando una conexión con la eternidad?
"¿Delante de Quien vas a tener que rendir cuentas?" Lifne Melej maljey Hamelajim - "frente al Rey de reyes, el Creador del Universo". Si sigues las pasiones del cuerpo e ignoras tu lado espiritual ¿cómo vas a justificarte cuando estés enfrentado con la realidad final - cuando rindas cuentas delante de Dios?
Si dejas a tu ego tomar el mando, estás cayendo en la trampa de "No dejarte llevar por tu corazón y tus ojos". Pero si utilizas tu mente para enfocarte puedes ganar. Tómate 10 minutos cada noche para pensar sobre lo que es la vida, lo que necesitas lograr y cómo vas en el proceso. Vas a convertirte en alguien grandioso.
Los Siete Pasos Para la Humildad
El libro clásico de ética judía, "Los Deberes del Corazón" (Jobot Halevavot) explica que la "humildad es la habilidad de ver la realidad". La persona humilde reconoce que el ego es la trampa del ietzer hará para distraerlo de la realidad. Por lo tanto, la persona humilde se identifica con su alma, que es la parte de Dios; la única realidad.
¿Cómo adquirir esta realidad? "Jobot Halevavot" presenta 7 pasos:
Paso 1: Pregúntate: ¿Qué parte de mí define quién soy yo?¿Soy mi cuerpo?¿Soy mis manos?¿Soy mi corazón?
Si a una persona le amputarían su mano, ¿cambiaría su personalidad básica? Claro que no. Si alguien tuviera un transplante de corazón, ¿tendría una crisis de identidad? Claro que no.
El verdadero "yo" no es tu cuerpo. Es tu alma.
Paso 2: Toma al alma como tu identidad. Estás creado a la imagen de Dios. Date cuenta de que la esencia de tu alma está atada eternamente al Todopoderoso, Creador del universo.
Paso 3: Ya que tu alma es parte de D-os mismo, está siempre buscando grandeza. Si estás deprimido, cansado etc. Ese es tu cuerpo hablando. No es tu "yo" verdadero. ¿A dónde se va a ir tu cuerpo? A la tierra con los gusanos. Pero ¿tu alma? Esa es parte de Dios. Usa este concepto para energizar tu cuerpo. No te identifiques con la frase "estoy cansado". Identifícate con la frase "estoy destinado a la grandeza".
Paso 4: Date cuenta de que cuando escoges al cuerpo por sobre el alma, te tiras hacia abajo. ¿Cómo te sientes cuando comes mucho, te duermes muy tarde o te enojas? Asqueroso!
¿Cómo te sientes cuando te identificas con tu alma? Elevado. "Hice lo que es correcto! Trabajé fuerte. Fui responsable". Identifícate con lo Divino y el mundo será tuyo.
Paso 5: Aprecia la distancia cualitativa entre el cuerpo y el alma. El cuerpo es sólo un pequeño espectro de la humanidad. No podrías encontrar tu propio cuerpo dentro de la masa de cinco mil millones de seres humanos. Más allá de eso, la humanidad es tan sólo un pequeño espectro de las criaturas del planeta. Y la tierra del sistema solar. Y el sistema solar del universo.
Entonces ¿qué es tu cuerpo? Casi nada.
Por el contrario, tu alma es parte del Todopoderoso, que abarca y trasciende el universo entero. Por lo tanto, si eres una parte de Dios, eres una parte de todo. Si la elección está entre tu cuerpo y tu alma, ¿con qué tiene más sentido identificarse?
Paso 6: Reconoce la diferencia entre tus limitaciones como un cuerpo finito y la naturaleza eterna de tu alma. Como seres físicos, estamos atados al tiempo. La duración de la vida humana es vivida minuto a minuto. Esa pequeñísima porción de tiempo no es nada en el curso de la humanidad. Y la historia de la humanidad no es nada en la edad del universo.
Pero el Todopoderoso no está limitado al tiempo. (De hecho, Él creo el tiempo). Tu alma - parte del Todopoderoso - está conectada a esa eternidad.
Paso 7: El logro más grande en la vida es identificarte con tu alma. El error más grande es identificarte con tu cuerpo que está destinado a ser comida para los gusanos.
Dios podría haber hecho robots, pero no quiere eso. Quiere una relación real, lo cual significa que tenemos que escogerla. Cuerpo vs. Alma. ¿Qué escogerás?
Toma la decisión correcta. Una decisión consciente. No te pierdas en una bolsa de papas fritas.
Increible!
Realmente este articulo es fenomenal y nos enseña la importancia del punto de equilibrio sano que debemos de tener, para que nuestro cuerpo sea un instrumento de elevacion espiritual. Gracias por su ayuda.
(1) Anonymous, 28/8/2008
Muy buen articulo
Queria felicitarlos por el articulo, sinceramente muy bueno