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Camino #17: Aprovecha el poder del matrimonio

Camino #17: Aprovecha el poder del matrimonio

El deseo sexual es una fuerza sumamente poderosa, la cuál es superada sólo por el instinto de supervivencia. Utilízalo sabiamente.

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El deseo sexual es una fuerza sumamente poderosa, la cuál es superada sólo por el instinto de supervivencia. Sin embargo, la sociedad lo utiliza para vender películas, cigarrillos y automóviles.

Es tan poderoso que incluso puede hacer que nos comportemos como verdaderos orangutanes. Puede ser peligroso, a tal punto que podría llegar a destruir familias enteras. Es por eso que es sumamente importante tenerlo bajo control.

El Camino #17 es Bemiut Derej Eretz, una expresión en hebreo que implica controlar la actividad íntima. Una persona sabia sabe cómo controlar su impulso sexual y cómo aprovechar al mismo tiempo ese poder de forma constructiva.

Hay tres aspectos de la sexualidad:

  • Positivo: Es importante tener cierta cantidad de actividad sexual. El cuerpo humano produce energía química en los momentos de atracción.

  • Negativo: Demasiada actividad sexual te hará mal. Cuando las hormonas están a cargo, dejamos de ser libres.

  • Equilibrio: Tu mente debe controlar tus acciones. Controla tus deseos. Utiliza la intimidad correctamente en el momento correcto.

La ilusión es que mientras más satisfagas tus deseos, más satisfecho estarás. Pero en realidad, mientras más alimentes un deseo, más vas a querer.

Incluso en el contexto del matrimonio, el exceso transforma la relación en algo vulgar y egocéntrico. El balance es algo esencial.

En el contexto del matrimonio

Antes de casarte, debes saber de qué se trata el matrimonio. ¿Es un contrato entre dos partes? ¿Un romance de larga duración? ¿Una forma de obtener una rebaja en los impuestos? Debes estar atento. La manera en que definas el matrimonio determinará qué clase de pareja elegirás.

En la Torá, la expresión utilizada para describir la intimidad es yadá, que significa 'conocer'. (“Y Adam conoció a su esposa Javá, y ella quedó embarazada y tuvo un hijo”, Génesis 4:1). Yadá denota que la intimidad no es solamente un acto físico, sino que también es una unión emocional entre dos personas.

El judaísmo define el matrimonio como “encontrar a tu otra mitad”. A través del matrimonio, dos personas se unen en una sola entidad, completándose el uno al otro. El deseo de intimidad es en realidad una expresión del deseo de unirnos con nuestra “otra mitad”. A través de la relación sexual expresamos esta unicidad.

Decimos que cuando un hombre muere, “sólo muere realmente para su esposa” y asimismo cuando una mujer muere, “sólo muere realmente para su marido”. Las demás personas se entristecen con su muerte, pero la vida de la pareja queda destrozada. Si tenían un matrimonio fuerte, el integrante de la pareja que queda vivo tendrá que reconstruir su existencia por completo.

El deseo sexual no es un deseo como cualquier otro. Está reservado para el propósito de formar una unicidad con la pareja. Debe contener amor, ya que de lo contrario no significa nada.

Cuando un hombre y una mujer adquieren un compromiso marital, forman una profunda conexión espiritual. Se entregan mutuamente y se comprometen de por vida. La intimidad nos une como pareja, ya que nos enseña a ver más allá de nosotros mismos.

Por otra parte, la intimidad fuera del matrimonio es frustrante, ya que la unicidad nunca puede ser alcanzada. Por eso la Torá prohíbe la intimidad fuera del contexto del matrimonio.

Esto es obvio con respecto a una relación íntima aislada, pero incluso en el contexto de una relación a largo plazo; sin el compromiso del matrimonio, siempre existe la opción de abandonar la relación. Como resultado, el grado de conexión se enfrentará constantemente a una barrera. Eventualmente se terminará haciendo presente la frustración y finalmente se erosionarán las bases de la relación.

Eligiendo la pareja correcta

¿Cómo deberías escoger a tu pareja? ¿Acaso vas a elegir a la que tenga mejor apariencia? ¿La que tenga más vitalidad? ¿La que tenga más dinero?

Debes pensar a largo plazo. Considera a alguien que tenga potencial, decencia, fortaleza. Busca a alguien que tenga dignidad y que sea un buen ser humano; una persona generosa, preocupada por los demás y modesta.

¿Sabes cómo hacer que termine un gran romance? ¡Cásate! ¡En dos semanas se estarán gritando el uno al otro! Ellos se llevaban fantástico, pero justo después de que se casaron, de pronto… “No me preparaste la cena… No llegaste a casa a la hora… ¿Qué hiciste con el dinero?...” ¡Bum!

El problema con un “romance” es que uno no ve las cualidades reales de la otra persona. Si alguien va donde ti y te dice: “Conocí a una chica perfecta. Es hermosa, inteligente, exitosa, inteligente, idealista, dulce y…”, ¿sabes lo que ocurrió realmente? El no encontró el amor, sino que solamente se “enamoró”.

Esto no quiere decir que haya que eliminar el romance. Es simplemente que el mundo occidental ha invertido el orden. Primero uno debe enfocarse en buscar las cualidades espirituales de la persona y luego, una vez que te hayas comprometido, podrás enamorarte todo lo que quieras y disfrutar de la relación. Después de todo, ¡tendrás la mejor pareja del mundo!

La cábala del matrimonio

Existe un nivel más profundo en el matrimonio.

El judaísmo opina que la relación sexual con la pareja es uno de los actos más sagrados que uno puede realizar. De hecho, la palabra hebrea para la ceremonia nupcial, kidushin, viene de la palabra kadosh, que significa sagrado.

El judaísmo dice que el placer físico más grande es aquel que se realiza por una razón espiritual. Es por eso que nuestros sabios dicen que Shabat, el día más sagrado de la semana, es el momento apropiado para que las parejas estén juntas de manera íntima.

Es importante entender cómo este anhelo por cercanía física te impulsa y te da energía. Es algo muy profundo. Entenderlo le dará más significado a tu matrimonio.

El “Cantar de los Cantares”, escrito por el Rey Shlomó, es una canción de amor entre un hombre y una mujer. Sin embargo, el Talmud lo llama "Kodesh Kodashim" – el texto bíblico más sagrado. ¿Por qué? Porque la relación íntima es realmente una expresión de nuestro profundo deseo de alcanzar la suprema unicidad: conectarnos con Dios.

El versículo "yo soy para mi amado y mi amado es para mí" (Cantar de los Cantares 6:3) se refiere a nuestro deseo de unidad con Dios.

Incorpora espiritualidad en tu matrimonio. El secreto para tener un matrimonio realmente exitoso es que Dios esté en el medio. Ser bueno con tu pareja es una forma de parecerse a Dios, quien nos creó para darnos placer. Entender esto le dará a tu matrimonio más significado y éste será consecuentemente más placentero.

Lazo eterno

La Torá llama al matrimonio basar ejad, “ellos serán una sola carne”. Un matrimonio no es una sociedad, ni una compañía. Es una unidad. Es un lazo espiritual. Hay una fuerza que los une. En lo más profundo de los instintos humanos, hay un lazo que une a la pareja.

Tal como tu hijo es parte de ti, cuando te casas tu pareja se vuelve parte de ti. Ese lazo sagrado hace que sean uno parte del otro por toda la eternidad. Nunca más estarás solo.

Cada vez que tienes una relación íntima estás entregando una parte de ti para siempre. Por lo tanto, ¡asegúrate de entregarle estas "partes de ti" a la persona con quien quieres tener una unión eterna!

Esto es cierto tanto en el sentido físico como en el sentido metafísico. ¿Te acuerdas del primer chico o chica con quien tuviste una relación íntima? ¿Puedes recordar la magia del momento?

¿No debería esa magia estar reservada sólo para tu pareja? Imagina que hubiese sólo un hombre/mujer en el mundo. Si tú pudieras casarte con el único hombre/mujer del mundo, ¿entiendes cuán preciada sería tu relación? Ese es el poder del cual estamos hablando.

Si te unes a otros de forma descuidada, cada vez será más difícil que te cases y que te mantengas casado/a. Siempre compararás a tu pareja: “A ella le falta esto. A él le falta aquello”. No tendrás al único hombre/mujer del mundo.

Sopesa tus acciones con cuidado, ya que éstas afectarán tus relaciones de pareja por siempre.

Evita las tentaciones dañinas

Cualquier cosa que sea valiosa debe ser cuidada. Por lo tanto, no es ninguna coincidencia que mientras más promiscua y rebelde se torna una sociedad, peor es la calidad de las relaciones de pareja y el compromiso con el matrimonio que hay en ella.

Entonces, dado el bombardeo que recibimos constantemente por parte de los medios de comunicación, ¿cómo podemos evitar ver las relaciones íntimas como algo barato, fácil y degradante?

Una de las mejores maneras de evitar cualquier abuso es crear una barrera protectora. Si estás haciendo una dieta para perder peso, entonces intentarás alejarte de lugares en los que se sirve comida que engorda. De la misma forma, si quieres que tu mente y tus ojos estén donde deben estar, evita ir a lugares donde encuentres una tentación constante.

Aleja tu mirada. Esa es la disciplina de estar en control.

Puedes evitar la tentación al mantener tu mente ocupada en cosas que te interesen. Cuando debes patear un penal en el último minuto del partido, no notarás a la gente que está caminando a tu alrededor. Tu mirada estará enfocada solamente en la pelota. Asimismo, mantén tu mente inmersa en actividades intelectuales y creativas.

En especial, debes evitar soñar despierto o tener fantasías sobre estos temas. Es destructivo y contraproducente. Gastar el poder de tu mente en ilusiones es desperdiciar tu potencial.

El fantasear crea ficciones que tú y tu pareja nunca podrán vivir realmente; te llevarán a estar buscando siempre en otro lado.

¿Por qué el aprovechar el poder del matrimonio es un camino a la sabiduría?

  • El cómo te relacionas con la intimidad es un barómetro de cuánto control tienes sobre tus deseos.

  • Tener una relación íntima por el simple hecho de tenerla es algo degradante.

  • El matrimonio es un acto sagrado de unión que nos ayuda a elevarnos hacia una conexión con Dios.

  • La relación íntima genera un lazo eterno. Sé cuidadoso al elegir tu eternidad.

  • Cuando escoges minimizar, eres tú el que está en control.

24/1/2009

Artículo 17 de 50 en la serie Los 48 Caminos a la Sabiduría

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Comentarios: 2

(2) Anónimo, June 23, 2012 1:29 AM

APROVECHANDO EL VALOR DEL MATRIMONIO

TODOS LOS TEMAS QUE HE LEIDO Y ESCUCHADO ESTAN SUPER AMENOS E INTERESANTES, PERO EN ESTA OCASION, LO SENTI DEBIL, OJALA PUDIESEN REPETIR ESTE TEMA, PERO DE OTRA FORMA, ESTA SINCERAMENTE NO ME CONVENCIO MUCHO, MIL GRACIAS

(1) Anónimo, July 29, 2009 10:59 PM

sexualidad santa

Desgraciadamente estamos en un mundo junto a una sociedad que busca justificar sus perversiones sexuales bajo el argumneto de "equidad", "educación sexual", "libertad", hasta "derechos humanos". Lo cierto es que necesitan justificar su pecado, porque ellos saben que lo que hacen está mal, pero aún así quieren hacerlo y para lograrlo deben presionar a la sociedad en la que viven para que los acepte desestimando y aún ridiculizando a aquellos que defienden el matrimonio heterosexual, la abstinencia y la pureza sexual. Muy buen artículo.

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