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Cábala 6 - Las Sefirot y el Plan Divino

Cábala 6 - Las Sefirot y el Plan Divino

Dios encauza su voluntad a través de las Sefirot primarias del intelecto, creando un mundo en donde cada evento e interacción es parte de un patrón más amplio y comprensible.

por Rab Shimón Leiberman

Estamos ahora preparados para introducir las Diez Sefirot; las diez emanaciones de Dios.

En su nivel fundamental, las Diez Sefirot son un proceso gradual que ilumina el Plan Divino mientras se va desarrollando en nuestro mundo. Recuerde una vez más, que las Diez Sefirot no están allí porque Dios no pudo hacerlo todo en un solo paso rápido, sino más bien para que podamos ser capaces de obtener conocimientos y comprensión de sus actos.

Vamos a dividir las Diez Sefirot en grupos que reflejen este proceso gradual:

La planificación del acto: Jojmá (sabiduría), Biná (comprensión), y Daát (conocimiento).

El contenido del acto mismo: Jesed (bondad), Gevurá (fuerza), y Tiferet (belleza).

La consecuencia práctica del acto: Netzaj (victoria), y Hod (temor).

La promulgación (o transferencia) del acto: Yesod (fundamento).

El acto promulgado: Maljut (reinado).

Tomemos estos grupos individualmente, y obtengamos alguna idea de su importancia.

El Primer Grupo

El primer grupo consiste en Jojmá, Biná y Daát, todos estos se relacionan a la esfera de la inteligencia. Este es el grupo de la "planificación".

Así como los planes y los pensamientos de una persona nunca son visibles en sí mismos, sino sólo cuando se manifiestan en sus actividades, así también los procesos divinos son visibles sólo dentro del contexto de los acontecimientos en que ocurren. Nosotros hacemos una extrapolación de las realidades concretas que nos rodean, y suponemos por la sabiduría Divina que es la razón detrás de estos actos.

Una experiencia paralela sería la forma en que observamos las leyes de la física. Creemos que estas leyes "existen". Sin embargo, nadie ha "visto" la formula para, digamos la gravedad, en el aire. Más bien, cada una de las cosas que cae en nuestro mundo sigue este patrón, y entendemos que este es el mecanismo interno del mundo visible que nos rodea. Así también, en lo que respecta a los atributos divinos del intelecto, siempre los discernimos dentro del marco de los actos divinos concretos, pero nunca como entidades separadas.

El hecho de que las tres primeras, de las Diez Sefirot, puedan agruparse en relación con el intelecto/planificación tiene una enorme implicancia en nuestro enfoque para afrontar los actos y actividades de Dios en este mundo. Esto significa que las acciones y hechos de Dios comienzan con una plataforma de razón, y por lo tanto nunca podremos reducir la actividad divina a un mero decreto de imposición.

Cuando una persona actúa directamente por capricho, sin razón, no hay manera de imponer un orden o una estructura en sus actividades. Cada acto es un capricho particular, quizás vagamente conectado a los otros hechos. Pero si una persona es coherente en su pensamiento y planificación, entonces se puede vislumbrar un patrón integrado en lo que hace.

Así también con Dios.

Debido a que Dios elige actuar a través de las Sefirot primarias del intelecto/planificación, podemos entender cada evento e interacción como parte de un patrón más amplio y comprensible, en oposición a una serie de eventos aislados.

Dado que toda la voluntad divina se encauza a través de un sistema de "Inteligencia Divina", toda ésta se puede explorar intelectualmente en algún nivel, y se puede considerar como integrada con sus otras actividades, pasadas y futuras.

El Patrón

Podemos discernir la huella del "Intelecto Divino" en los patrones que forman el mundo natural, la historia y las leyes de la Torá.

Veamos algunas de las manifestaciones de estos:

a. El mundo natural.

Es claramente un lugar rígidamente ordenado. Hay leyes consistentes que gobiernan este mundo. Estas leyes están integradas unas con otras y forman un patrón claro. Mientras más avanzamos en nuestro conocimiento, más vemos que las leyes de la naturaleza son como un árbol con una raíz, ramificándose ampliamente en muchas categorías diferentes de fenómenos.

b. La guía de Dios en la historia.

Mientras los eventos ocurren, parecen como una lista desordenada de crisis y coincidencias. Pero cuando conseguimos una perspectiva más amplia y larga de la historia, especialmente la historia de Israel y su interacción con otras naciones, podemos recoger un hilo unificador de la providencia divina.

c. Las leyes de la Torá

Para un novato las leyes de la Torá parecen como una colección de curiosas prohibiciones y prescripciones. Pero una vez que afirmamos que todas estas leyes no son meramente dictados divinos, sino que fueron primero canalizadas a través de un sistema común de intelecto/planificación, entonces se deben considerar como un sistema unificado. En gran medida, la Cábala trata de mostrar el sistema original detrás de estas leyes.

27/7/2008

Artículo 6 de 24 en la serie Cábala

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Comentarios: 1

(1) Marcia, July 8, 2012 4:15 PM

No sabia que se entendia al hombre tan estructuradamente! En su sentir, actuar y pensar

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