Pidión HaBen, la "redención del primer hijo nacido", tiene lugar cuando un bebé tiene por lo menos 31 días de edad, y consiste en "comprarlo de nuevo de un Cohen". (Ver Números 18:15)

La razón de esta mitzvá es algo compleja, pero aquí va:

Originalmente, la intención de Dios para el primer nacido de cada familia judía era la de ser un Cohen – es decir, esa familia representativa para el Templo Sagrado. (Éxodo 13:1-2, Éxodo 24:5 con Rashi)

Pero entonces vino el incidente del Becerro de Oro. Cuando Moisés bajo del Monte Sinai y rompió las tablas, el emitió un ultimátum a todos: "Hagan su elección –Dios o el ídolo" (Éxodo 32:26). Solo la tribu de Levi fue del lado de Dios. En ese punto, Dios decreto que el primogénito de cada familia perderá su estatus de "Cohen" – y de ahora en adelante todos los Cohanim provendrán de la tribu de Levi. (Números 3:11-12)

Lo que nos lleva a la mitzvá de Pidión HaBen. Dado que el primogénito nacido es técnicamente un "Cohen" cuyo potencial no puede ser realizado, el tiene que ser sustituido (por así decirlo) por un Cohen de la tribu de Levi. Esto se logra por medio del padre del bebé ofreciendo al Cohen un valor redentor de cinco monedas de plata por el niño.

Una razón más profunda por lo que realizamos esta mitzvá es para recordar el Éxodo de Egipto, cuando Dios mató a los primogénitos egipcios, y sin embargo salvó a los primogénitos judíos. También, ya que una persona ama tanto a su primogénito, es un momento oportuno para volver a reconocer el hecho de que todo lo que poseemos en realidad pertenece a Dios. (Números 3:13)

¿Quién Debe Hacer Pidión HaBen?

Hay muchos factores que determinan cuándo y si hay que llevar a cabo Pidión HaBen, así que tendrás que encontrar un rabino que este bien versado en la ley judía para guiarte.

En general, Pidión HaBen solo se aplica a un hijo que "abrió el vientre de su madre". Por lo tanto cada una de las siguientes condiciones deberán aplicarse:

  1. La madre es judía, y ella nunca ha tenido un bebé antes, hombre o mujer.
  2. El bebé nació por parto natural (no a través de cesárea).
  3. La madre no ha tenido abortos provocados o involuntarios antes de este nacimiento.
  4. El padre del bebé no es un Cohen o un Levi, y el padre de la madre no es un Cohen o un Levi.
  5. Dado que la mitzvá se aplica a todo hijo, que "abre el vientre materno", un Pidión HaBen también podría ser necesario en caso de un segundo matrimonio del padre.

¿Cómo se Hace el Pidión HaBen?

Si las condiciones anteriores se aplican, aquí esta el proceso del Pidión HaBen:

  1. Buscar un Cohen con una fuerte tradición en su familia que certifique que él es realmente un Cohen.
  2. Obtener cinco monedas de plata, que contengan aproximadamente 110 gramos de plata. Cinco dólares norteamericanos de plata se usan frecuentemente, aunque el tipo específico de las monedas depende de donde usted se encuentre en el mundo (Pregúntele a su rabino).
  3. La ceremonia de Pidión HaBen se celebra cuando el bebé tiene 31 días de edad. Si el día 31 es Shabat, la ceremonia se celebra el día siguiente.
  4. La ceremonia se celebra en el contexto de una comida festiva. Para mostrar amor por la mitzvá, el bebé suele ser traído en una bandeja de plata decorada con joyas.
  5. La ceremonia concretamente es la siguiente: El padre atestigua el hecho de que este es, en efecto, su primogénito. El Cohen entonces le pregunta al padre: "¿Qué prefieres, darme a tu primogénito o redimirlo?" (Se trata realmente de una pregunta retórica, porque la Torá requiere que el padre redima al hijo).

El padre dice a continuación, las siguientes dos bendiciones:

  1. Baruj ata Ado--nai, Elo--heinu melej haolam, asher kidshanu bemitzvotav, vetzivanu al pidión HaBen.
    Bendito eres tu, señor nuestro Dios, rey del universo, quien nos santificó con sus preceptos, y nos instruyó acerca de la redención de un hijo.
  2. aruj ata Ado--nai, Elo--heinu Melej haolam, shejeianu vekimanu veiguianu lazman hazeh.
    Bendito eres tú, señor nuestro Dios, rey del universo, quien nos ha mantenido con vida, nos ha sostenido, y nos trajo a este momento.

El padre entonces le da las monedas al Cohen, que bendice al niño y recita una bendición sobre una copa de vino. El texto completo de la ceremonia esta impreso en el sidur.

Post Data

Si su hijo no cumple con las condiciones para tener un Pidión HaBen, no se preocupe – no hay un defecto en su estado. De hecho, solo 1 de 10 familias cumplen todas las condiciones para Pidión HaBen.

Si alguien se suponía que iba a tener un Pidión HaBen cuando era niño, pero nunca lo tuvo (es decir, sus padres se negaron a hacerlo), entonces la obligación de ocuparse de ello es de la persona misma. En tal caso, uno debe contactar con un rabino lo más pronto posible para organizar la ceremonia.