Pasar las festividades con la familia puede evocar una mezcla de sentimientos. Estamos excitados por compartir juntos este tiempo tan especial, pero puede que temamos encontrarnos con el pariente criticón.

¿Cómo podemos asegurar que sus críticas no amarguen nuestra alegría en las festividades?

1. No te lo tomes a pecho. Algunas personas son demasiado criticonas; es un defecto sobre el cual tienen que trabajar. Debes recordar que es su problema, no el tuyo.

Por lo general los miembros de la familia nos critican porque quieren lo mejor para nosotros y temen que cometamos un error y suframos las consecuencias; criticar es su forma de expresar preocupación y amor. Siente compasión por sus temores y trata de ver sus demostraciones de amor, independientemente de lo que se vea superficialmente.

Cuando no te tomas a pecho las críticas de los demás, puedes dar un paso atrás y ver la situación con mayor objetividad. Esto te ayudará a quitarte las críticas de los hombros, a ver el amor que hay detrás de sus comentarios erróneos e incluso a ver el humor que hay en la situación (piensa: “Ok. Ahí viene de nuevo”, pero asegúrate de no hacer gestos de desprecio).

2. Sé proactivo. Nuestros parientes suelen hacer las mismas críticas cada vez que nos ven. Esto es algo positivo, porque entonces puedes ir preparado. Puedes preparar frases para responder a las críticas; usa la técnica de la repetición hasta que la persona que te está criticando entienda el mensaje. Por ejemplo, cuando tu pariente te diga: “Haz un postgrado para que puedas dejar tu trabajo de mala muerte y ganar un poco de dinero”, le puedes responder: “Tienes razón, gracias por preocuparte”, o “Gracias por compartir esa idea, lo voy a pensar”, o “Entiendo. Hablemos de otra cosa”. Anota la frase que repetirás cuando necesites hacerlo.

Aléjate de los temas sensibles y, si alguien comienza con uno, ten algún tema preparado para hablar; una buena opción es hacer preguntas sobre la historia familiar.

3. Protégete con comentarios positivos. Todos necesitamos comentarios positivos, como alabanzas y expresiones de apreciación. Los comentarios positivos nos ayudan a lidiar con los negativos. Si no estás recibiendo suficientes comentarios positivos, intenta los siguientes consejos:

Primero, dile al resto un montón de comentarios positivos; las alabanzas y los agradecimientos son contagiosos. Te asombrará lo efectiva que es esta estrategia.

Segundo, pasa tiempo con personas que alaban mucho. Por ejemplo, visita a ciudadanos ancianos amigables; ellos generalmente aprecian mucho tu compañía y te llenarán de alabanzas.

Tercero, no dependas de los demás para obtener comentarios positivos; en lugar de eso, bríndatelos a ti mismo. Busca lo bueno de ti, aprécialo y sé agradecido por tus cualidades positivas y tus talentos; alábate por tus logros y por lo mucho que has avanzado.

4. Deja de buscar aprobación. Parte de la razón por la que nos afectan las críticas es porque queremos la aprobación de los demás. Debemos tener siempre presente que si alguien considera que nos equivocamos en cierto punto no significa que no nos quiera, sino que sólo significa que somos humanos. Cuanto más rápido admitamos que cometer errores está bien, más rápido podremos aceptar el criticismo sin ponernos a la defensiva.

En un nivel más elevado, debemos darnos cuenta que la única aprobación que necesitamos es la de Dios. Mientras hagamos lo correcto, no importa lo que los demás piensen de nosotros; siempre habrá personas que creerán que estamos equivocados. En lo que nos concierne a nosotros, el mundo entero puede pensar que estamos locos. Pensaron eso de nuestro patriarca Abraham, sin embargo, nosotros continuamos aquí gracias a lo que él defendió.

La próxima vez que te sientas dolido por una crítica injusta, pregúntate: "¿Estoy dolido porque quiero agradarles?". Si la respuesta es sí, entonces dite a ti mismo: “Dios me aprueba y eso es suficiente”.

5. Busca las perlas de sabiduría. Si encontraras un anillo de diamantes sucio en la calle, ¿lo levantarías? No descartes las críticas valiosas sólo porque fueron dichas de manera inapropiada. Considera si hay algo en el comentario que podría beneficiarte; las personas invierten grandes sumas de dinero para recibir la opinión de los demás.

Cuando alguien te critique, escúchalo, agradécele por el comentario y hazle preguntas si no estás seguro qué te está diciendo. Luego, decide si concuerdas con la idea, en cuyo caso deberás hacerte responsable de lo que tiene valor, o bien hazle saber que pensarás seriamente en el comentario. De ser necesario, repite una frase, como explicamos arriba. Discutir con las personas rara vez trae resultados positivos y, por lo general, no hace más que empeorar la situación. Si te critican por un malentendido, probablemente lo mejor sea que clarifiques qué fue lo que ocurrió.

6. Confronta a la persona. Si alguien dice algo que te hiere, hazle saber que te dolió. Para evitar ser juicioso, habla de ti y no de él. Por ejemplo, di: “Me sentí herido cuando dijiste…”, en lugar de decir: “Fuiste insensible cuando dijiste…”. Haz que los demás sepan cómo te gustaría que te traten y qué comportamientos son inaceptables.

Manejar el criticismo con gracia es algo que se aprende con el tiempo; cada vez serás mejor en ello. Recuerda: puedes aprender a lidiar con los miembros criticones de tu familia. Con estas herramientas en mente, prepárate y rézale a Dios para que la reunión familiar de este año sea una experiencia agradable.