Esta es la tercera y última parte de la serie de artículos sobre Blindaje Emocional. Aquí puedes encontrar la primera parte y la segunda parte.


“Lo simple es hermoso” (basic is beautiful), era el slogan de una marca de ropa casual. Me sentí impactado por el mensaje, pues refleja una gran verdad. La siguiente frase se le atribuye a Leonardo Da Vinci: “La simplicidad es la última sofisticación”. Es sorprendente lo reconfortante que resulta simplificar el entendimiento de algo complejo.

El ejercicio que vamos a estudiar nos ayuda a elevar nuestra percepción de la realidad a una dimensión poderosa y muy hermosa. Mediante esta herramienta uno aprende a contemplar de forma serena su realidad, dejando brillar un patrón constante en todo. En mi opinión, lo que más se necesita para aplicarla es nobleza e integridad. El exceso de análisis y cuestionamiento puede entorpecer el proceso.

Ahora, si es tan fácil, ¿por qué a la mayoría nos cuesta vivir con esa visión simple?

El mayor desafío de los “milenios”

El Dr. Augusto Cury en su libro La Ansiedad explica que durante las últimas décadas del siglo pasado el desorden más común en las personas era el estrés. Sin embargo, para nosotros, llamados hoy “hijos del milenio”, el desafío ha cambiado. Según Cury, la mayor enfermedad de nuestra era no es el estrés sino la ansiedad. Este fenómeno es provocado principalmente porque la mayoría del tiempo funcionamos en modo “multi-tarea”. El fácil y constante acceso que tenemos a la información hace que uno —quiera o no— está casi todo el tiempo conectada a casi todo y a todos. Y, aunque esto tiene muchos beneficios, la realidad muestra que también nos ha llevado a un estado mental de dispersión casi incontrolable, algo que el Dr. Cury llama Síndrome de Pensamiento Acelerado (SPA).

En otras palabras, nos cuesta mucho concentrarnos y sumergirnos absolutamente en alguna idea o pensamiento, porque nos hemos acostumbrado a pensar en muchas cosas a la vez de forma superficial. De ahí tanta ansiedad y preocupación.

¿Disperso? ¡Prueba la simplificación!

Ahora, vale la pena notar que el mundo de la psicología explora métodos para aliviar esto y por eso cada vez más se habla sobre conceptos como la meditación o la conciencia del presente (mindfulness). Evidentemente están buscando cómo simplificar las mentes y por consiguiente las emociones.

¡Estamos sentado encima del cofre!

Nosotros —como de costumbre— estamos sentados sobre el preciado tesoro. En este artículo presentamos una fuente judía sobre un consejo muy simple para llenar el corazón de seguridad y estabilidad emocional. Y no se trata de alguna autosugestión obligada o irracional, sino del conocimiento, aceptación e internalización de las reglas “naturales” que rigen este mundo con una simpleza genial.

Vamos al grano

El R. Jaim MiVolozhin —alumno de R. Eliyahu Kramer (El Gaón) de Vilna y Rosh Yeshivat Volozhin a principios del siglo 19— trasmite esta enseñanza en su libro Nefesh Hajayim. En primer lugar, citaremos sus palabras —según mi limitada traducción— y luego vamos a desglosarlas para obtener una instrucción práctica. Yo, en lo personal, estudio y repito este texto a diario y puedo dar fe del impacto que ha tenido (y sigue teniendo) en mi vida para observar cualquier desafío con serenidad, confianza, paz y alegría.

¡Una auténtica herramienta de blindaje emocional!

Las palabras del Nefesh Hajayim (3:12):

Y, en realidad, este es un asunto grande y un consejo maravilloso para eliminar y anular todos los juicios y fuerzas ajenas, de modo que no puedan dominarlo (a uno) y no le dejen ninguna huella.

Cuando el hombre fija en su corazón (esta idea) y se dice: “Hashem es el verdadero Dios y no existe fuera de Él Bendito Sea ninguna fuerza en el mundo, ni en todos los mundos en absoluto y todo está lleno solamente de su unicidad simple Bendito Sea”. Y (además) anula por completo en su corazón y no presta atención para nada a ninguna de las fuerzas o voluntades del mundo. Y, además, compromete y apega su pensamiento más puro sólo al Señor Único Bendito Sea.

De esta manera Él, Bendito sea, causará que de forma automática sean canceladas de esa persona todas las fuerzas y voluntades del mundo, sin que puedan hacerle absolutamente nada. Y también decretará y facilitará para esa persona milagros y situaciones maravillosos que desafían el orden de las fuerzas naturales. Dado que esa persona subyuga y apega todas las creencias de su corazón a la verdad indiscutible de Él Bendito Sea, y, para Él Bendito Sea, todo es igual, cada momento, tanto activar el orden natural que Él mismo fijó como los (milagros) que contradicen el orden natural.

Desglosemos paso a paso:

1. Aceptar en el corazón el principio básico: ein od milevadó.

El universo es “complejamente simple”. No existe ninguna fuerza independiente. La realidad que percibimos esconde la esencia de todo (Dios). La física cuántica asegura que todo es energía, nosotros decimos ein od milevado, pero, al final, estamos hablando de lo mismo. Para estar blindado emocionalmente uno debe empezar por fijar y aceptar esta idea en el corazón.

2. Anular en su corazón y no fijarse en ninguna de las fuerzas o voluntades del mundo.

Es decir, mentalmente uno debe despojar a todo objeto (mineral, vegetal, animal o humano) del poder de dañar, crear o destruir. Pues, al final, no son más que expresiones de la fuente primaria de todo.

3. Interpretación instintiva

Montar bicicleta, tocar la guitarra o manejar un auto, son actividades que uno aprende de forma mecánica paso a paso, y, tras la repetición, termina haciéndolas de forma automática. Con la habilidad de interpretar que no hay nada fuera de Él pasa lo mismo. El entrenamiento y la repetición de la mente causará que esta interpretación simple de la vida pase a ser automática e instintiva en uno ¡igual que montar bicicleta!

4. Resultado automático

Cuando uno sigue los pasos antes descritos, todas las fuerzas que normalmente nos atemorizan se cancelan de forma automática. Vemos que una situación sólo puede ser amenazante, si uno le atribuye el poder de dañarlo. Pero si uno la ve como una expresión de Dios, ésta será un vehículo fiel de Su infinita bondad.

5. Milagros naturales

Una vez que uno se acostumbra a que todo es Hashem y que la naturaleza es un milagro, entonces los milagros se hacen naturales para uno. Pues, a fin de cuentas, para Él es lo mismo activar el orden natural como los milagros que contradicen ese orden.

Es sorprendente que algo tan valioso sea tan sencillo de lograr. ¡Lo simple es hermoso! El judaísmo nos invita a que nuestras acciones, palabras y pensamientos sean congruentes; a vivir la Emuná con simpleza, más a allá de los discursos.

Y tú, ¿crees que puedes adoptar esta forma simple de interpretar las situaciones de tu vida? Si supieras que puedes lograr un cambio muy positivo en tu estado de ánimo con sólo dedicar tres minutos al día a estudiar e internalizar este pequeño texto, ¿lo harías?

¡Me encantaría conocer tu opinión sobre este desafío! 


Esta es la tercera y última parte de la serie de artículos sobre Blindaje Emocional. Aquí puedes encontrar la primera parte y la segunda parte.