Hay cuatro tipos de personalidad entre la gente:

a) El que dice: "Lo que es mío es mío, y lo que es tuyo es tuyo". Ésta es una persona promedio, pero algunos dicen que es una característica de Sodoma.

b) "Lo mío es tuyo y lo tuyo es mío" es una persona ignorante.

c) "Lo mío es tuyo y lo tuyo es tuyo" es una persona piadosa.

d) "Lo mío es mío y lo tuyo es mío" es una persona malvada. (Mishná Avot 5:13).

La persona promedio, es decir, el tipo de personalidad más común, tiene una actitud esencialmente aislacionista. "Lo que es mío es mío, y lo que es tuyo es tuyo". No desea tomar nada que le pertenezca a otros, pero tampoco está dispuesta a compartir con los demás.

Por otro lado, es un error pensar que sólo porque este tipo de persona no es un criminal – ya que no le roba a los demás – entonces es una opción viable. Por el contrario, la falta de consideración con los demás puede ser autodestructiva y podría causar el colapso de la sociedad, tal como le ocurrió a Sodoma. Si la casa de tu vecino se incendia y tu actitud es "a mí que me importa, que él se ocupe de sus problemas", entonces estarás poniendo en peligro a tu propio hogar, ya que el fuego podría expandirse hacia tu propiedad.

Ninguna persona es una isla, y tampoco ninguna nación es una isla. Las enfermedades que amenazan a todo el mundo comienzan a menudo en algún lugar remoto. La economía es un tema global, y cuando la economía de otros países colapsa, la nuestra también sufre. Cuanto antes aceptemos nuestra interdependencia, antes nos desharemos de nuestra actitud aislacionista, pero no por altruismo, sino que meramente por nuestra propia supervivencia.

La Mishná declara el lamentable hecho de que la mayoría de la gente no logra reconocer la realidad de la interdependencia y piensa que puede estar segura dentro de sus propios límites. Esto es una ilusión.

Cuartos Vacantes

La segunda categoría en la Mishná, "Lo mío es tuyo y lo tuyo es mío", la cual implica deshacerse del concepto de propiedad privada, muestra ignorancia. En esencia, de esto se trata el comunismo, que a mucha gente le pareció un elevado ideal pero que probó ser un sombrío fracaso.

No gano nada si alquilo los cuartos, así que mejor que estén vacíos. ¡No me importa!

Anecdóticamente, un amigo me contó que llevó a un grupo de gente a visitar Rusia antes de la caída del comunismo y, cuando quiso reservar habitaciones en un hotel, le dijeron que no había cuartos disponibles. Contactó a alguien para que sobornase al encargado del hotel y así consiguió que le dieran habitaciones. Una vez allí, ¡descubrió que el hotel estaba prácticamente vacío! Le preguntó al encargado del hotel por qué le habían dicho que no había lugar, y este le respondió: "¿Para qué aceptar clientes? No me cambia en nada si el hotel está lleno o vacío. No gano nada si alquilo los cuartos, sino que sólo obtengo más trabajo. Mejor que los cuartos estén vacíos, ¡no me importa!".

Una persona puede estar motivada a hacer algo porque desea obedecer la voluntad Divina o porque desea obtener alguna ganancia personal. El ateísmo y el comunismo económico le quitaron a la gente toda motivación. Lo único que les quedó fue el temor a no obedecer al gobierno. Cuando el miedo es la única motivación, una persona trata de hacer lo mínimo necesario para evitar el castigo.

Pese a que sí podemos esperar que una persona sea caritativa y que comparta con los demás, la naturaleza humana es tal que la eliminación del concepto de propiedad privada es contraproducente. El divertido libro “Rebelión en la Granja” describe la decepción inherente que hay en el comunismo, el cual no sólo da origen a un grupo elitista, sino que también da origen a un grupo que es déspota y cruel. Como lo dijo Orwell de manera tan breve, el ideal inicial de "todos los animales son iguales" sufrió un cambio gradual hasta llegar a "todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros". El experimento soviético demostró claramente esto…

Los Dos Extremos

La tercera categoría: "Lo mío es tuyo y lo tuyo es tuyo" corresponde a una persona piadosa. Esto no significa que una persona deba regalar todo lo que tiene. La ley judía pone un límite a la tzedaká, la caridad, no más del 20% de los ingresos de la persona. Exceder este límite no es aconsejable ya que uno puede empobrecerse a sí mismo y terminar dependiendo de los demás para sobrevivir.

Hubo tzadikim, gente recta, que sobresalieron en este rasgo. Se cuenta del Jafetz Jaim y de otras grandes personalidades del mundo de la Torá, que si algo de ellos era robado, lo declaraban sin dueño, es decir, se desposeían de la propiedad del artículo robado para que el ladrón no fuese culpable de mantener en su propiedad algo que no le pertenecía. Esta es la característica de los verdaderamente piadosos.

La categoría final es: "Lo mío es mío y lo tuyo es mío". La codicia de la persona malvada y sus acciones para apoderarse de todo no necesitan ser comentadas. Desafortunadamente somos plenamente conscientes del comportamiento criminal, ya sea de parte de un individuo o de un país…

Interpretación Jasídica

El Maguid de Kozhnitz, quien fuera un maestro jasídico, le dio a esta mishná una interesante interpretación.

La persona promedio vive dos vidas por separado. Parte de la vida es religiosa – incluyendo la observancia de mitzvot, como Shabat, tefilín, matzá, shofar, etc., y parte de la vida es secular – incluyendo trabajar, comerciar, dormir, lavar el auto, cortar el césped, etc.

"Las mitzvot le pertenecen a Dios y las cosas mundanas a mí. Lo Tuyo es Tuyo y lo mío es mío".

Esta no es la visión que la Torá considera apropiada para la vida. La visión correcta es "Conócelo (a Dios) en todos tus caminos" (Proverbios 3:6). Uno come y duerme para estar sano, de forma tal que pueda hacer mitzvot y estudiar Torá. Uno trabaja para ganarse un sustento, de forma tal que pueda proveer las necesidades de su familia, dar tzedaká, pagar los estudios de Torá de los niños, etc. Dado que la higiene es importante (Talmud, Avodá Zará 20b), lavar el auto puede estar incluido en el servicio a Dios. Para que nadie diga que los judíos son desarreglados, mantener el césped bonito puede ser una santificación del Nombre de Dios. Con la actitud correcta, todo lo que uno hace puede ser incluido en la categoría de las mitzvot. Entonces, la persona piadosa dice: "No sólo lo que es obviamente Tuyo (las mitzvot) es Tuyo, sino también lo que es mío (las actividades mundanas) también es Tuyo".

La persona malvada es definida como egocéntrica.

La persona ignorante no se da cuenta de que todo en la vida es controlado por Dios a excepción de la elección entre lo correcto y lo incorrecto, entre el bien y el mal, la cual ha sido puesta en manos del hombre. Cuánto dinero va a ganar uno está predeterminado, pero estudiar Torá y realizar mitzvot, eso depende del hombre. Al no darse cuenta de esto, la persona ignorante pasa la mayoría de su tiempo tratando de hacer más dinero y deja poco tiempo para búsquedas espirituales. Esto es fútil porque no puede ganar más de lo que se le decretó. Él confunde sus prioridades, diciendo esencialmente: "Lo que realmente es Tuyo – es decir, cuánto dinero ganaré – es mío, es decir, ahí es donde pondré mi esfuerzo. Pero lo que en realidad es mío - es decir, mis búsquedas espirituales – eso Te lo dejaré a Ti".

La persona malvada es hipócrita. No desea hacer la voluntad de Dios; todo en su vida está centrado en sí mismo. Si le resulta beneficioso dar la impresión de que es observante de mitzvot, entonces las cumplirá para mostrar que lo hace, y explotará las mitzvot por motivos ulteriores. "No sólo lo mío es mío, sino que incluso lo que debería ser Tuyo (las mitzvot) también son mías", es decir, son realizadas sólo cuando me beneficio de ellas…