Esta es la segunda parte de la serie de artículos sobre Resistencia: El poder de la transformación. Aquí puedes encontrar la primera parte.


Just keep running

En el gimnasio donde voy en Bet Shemesh hay varios mensajes colocados en las paredes para darles ánimo a los hombres que van a ejercitarse. Uno de ellos llamó poderosamente mi atención. Aparece allí la imagen de un hombre corriendo por un parque y arriba dice: “just keep running”, 'simplemente sigue corriendo'.

En primera instancia sentí rechazo por aquel mensaje, me dije a mí mismo: “¿Simplemente correr? ¡Que falta de propósito!, correr y correr ¿para qué? ¿hacia dónde?”. Sin embargo, después de ponerme a estudiar el tema de la resistencia, esta idea dio un giro de ciento ochenta grados en mi mente. Me di cuenta de que seguir corriendo ciertamente, tiene un propósito.

En la primera parte de esta serie hablamos acerca de cómo la resistencia es una ley natural, como lo señalan nuestros sabios: “Todos los comienzos son duros”. Vimos también que la resistencia es el medio natural para acumular energía y transformarla —por ejemplo, energía eléctrica en luz o calor—.

La cryptonita de este superhombre

¿Cuál es la reacción típica de una persona frente a la resistencia? Pues me atrevo a decir que evadirla. Quizás también bajar la intensidad, buscar otras alternativas o hasta rendirse. Eso es comprensible, pues la resistencia desacelera el entusiasmo inicial que uno lleva. Ahora, pensemos, de acuerdo con los principios físicos que hemos planteado, ¿qué pasa si la energía deja de viajar hacia su encuentro con la resistencia? ¿Qué pasa si la energía desvía su curso y evita el choque con la resistencia? ¡No habrá trasformación!, no habrá luz, ni calor, ¡ni nada! La resistencia no habrá cumplido su propósito y la energía acabará desperdiciada viajando por otro camino y nunca llegará a transformarse en luz o calor.

Energía de día y de noche

Está escrito (Yehoshua 1:8) “No abandones este libro… y reflexiona sobre él día y noche”. Evidentemente, la única forma de que uno llegue a convertir sus fuerzas en sabiduría es a través de un proceso constante de estudio y reflexión. Antes mencionamos que las ideas, la creatividad, la identificación que reposan en nuestras mentes y corazones, se pueden convertir en hechos gracias al poder de la resistencia. Ahora agregamos un elemento crucial: la constancia, el flujo ininterrumpido de energía. La única forma de que la resistencia transforme la energía es mediante el viaje continuo y directo frente a la resistencia. ¡Qué gran reflexión para la vida!

Cuando uno visualiza una meta potencial, sueña con un cambio, con un estado de abundancia y logro, tiene que esperar casi de inmediato la acción de esta ley que dice que todos los comienzos son duros. El secreto del éxito frente a la resistencia es simplemente seguir corriendo.

Sería otra historia

Pensemos por un minuto. ¿Qué habría sido de la historia del mundo si Abraham Avinu hubiera “escapado” de sus diez pruebas? ¿Si Moshé Rabenu hubiera huido de su tarea de enfrentar al imperio egipcio? ¿Si Caleb se hubiera sometido a los espías? ¿Si Yehoshua se hubiera rendido en la conquista de la tierra de Israel? ¿Si David no hubiera enfrentado a Goliat y a los filisteos? ¿Si Rabí Akiva hubiera desistido de estudiar frente a la adversidad? ¿Si Rashi, Maimonides, Rav Yosef Caro, el Jafetz Jaim, o cualquiera de los cientos de eruditos que han guiado al pueblo judío en la historia, hubieran abandonado sus obras debido a las guerras, las persecuciones, la pobreza o la crítica? Pensemos un minuto… cuesta imaginarlo.

Guardando la distancia, ¿Qué habría sido del desarrollo científico si Galileo, Colón, Copérnico, Newton, Einstein, se hubieran dado por vencidos en sus investigaciones y experimentos?

Simplemente sigue corriendo

Según lo dicho, el mejor consejo que me puedo dar a mí mismo es ¡no te detengas! Sigue adelante, alimenta la resistencia de tu energía y verás tu potencial materializado. Abraza la resistencia y sigue dirigiendo tus esfuerzos hacia ella, eso crea luz. Cuando tu energía se ponga en marcha y, de pronto te equivoques, ¡no te rindas! Cuando busques transformar tus ideas en hechos y te enfrentes a la crítica ¡no te detengas!, cuando quieras transformar tu bondad en amor, ¡actúa a pesar del miedo! Cuando te comprometas a transformar tus talentos en ayuda para quien te necesita ¡mantén la energía fluyendo!

¿Hay alguna área de tu vida en la que deseas una trasformación? ¿Hay algún proyecto u oportunidad en tu vida que se está enfrentando a una resistencia?

Te invito a que pongas a prueba estos principios y experimentes el maravilloso poder de la trasformación.


Este artículo está dedicado para la recuperación de Abraham ben Shifrá Sally y para la memoria de Rajel bat Perla z”l y R. David ben Messod z”l