Tratar es arriesgarse a fallar. Amar es arriesgarse a perder. Soñar es arriesgarse a desilusionarse. Correr es arriesgarse a caer. Crecer es arriesgarse al dolor. Vivir es arriesgarse a morir. Y no arriesgarse a nada es poner todo en riesgo. Sólo al enfrentar nuestros miedos y aprender a tomar riesgos podemos crear vidas llenas de crecimiento y significado.

Aquí propongo seis pasos para ayudarnos a enfrentar nuestros miedos.

1. No te quedes en lo que es cómodo; sigue moviéndote. No puedes crecer si te mantienes quieto en el mismo lugar en el que estabas ayer. Muchos nos aferramos a viejas ideas, hábitos y creencias porque ellos nos hacen sentir seguros, pero al mismo tiempo nos impiden crecer. No te quedes con lo que te resulta cómodo cuando lo que en verdad deseas es progresar. No puedes aprovechar nuevas oportunidades si te aferras a todo lo que tienes en la actualidad. “No temas ceder a lo bueno para llegar a lo magnífico” (John D. Rockefeller).

”Haz aquello que temes y sin ninguna duda el miedo morirá” (Ralph Waldo Emerson)

2. Quema tus puentes. En 1519, el capitán Hernán Cortés desembarcó en Veracruz y comenzó a conquistar el Nuevo Mundo. Al llegar a la costa, Cortés les ordenó a sus hombres quemar los botes. El Capitán Cortés entendió que es fácil batirse en retirada cuando uno tiene la opción de hacerlo. Si deseas lograr algo, no tengas un plan B. Si quieres conquistar la isla, quema tus botes. Convierte tus “debería” en “debo”. Cuando estás comprometido un 100%, sigues empujando más allá de las excusas y encuentras un camino o creas uno nuevo.

3. Da un paso. En vez de alejarte de aquello que temes, acostúmbrate a ir hacia allí. Si no sabes cuáles deben ser tus siguientes pasos, estudia el camino de la gente que tuvo éxito en lograr el objetivo que tú buscas. El éxito deja pistas, pero algo que toda persona exitosa ha hecho es saltar antes de estar completamente lista. “Toda persona exitosa debe saltar. Uno no puedo sólo existir en esta vida. Tienes que tratar de vivir. Si al despertarte piensas que la vida debería ser algo más que lo que tienes, cree que así es. Pero para llegar a esa vida, tendrás que saltar”. (Steve Harvey)

4. Actúa con mentalidad. No te quedes estancado en un marco de escasez en el cual mientras más das, más pierdes. Para traer abundancia a tu vida necesitas creer que mientras más des, más grande serás. Mientras más actos de generosidad efectúes más bendición e infinitud traerás a tu vida. Pregúntate a ti mismo cómo puedes agregar valor a las vidas de aquellos que te rodean y entonces actúa para dar a los demás.

5. Recuerda que ya lo has hecho antes. Te subiste a una bicicleta antes de saber andar. Entraste a un sitio nuevo sin conocer a nadie. Lograste hazañas que no sabías cómo lograrías afrontarlas o terminarlas. Reflexiona sobre esos momentos en los que enfrentaste un miedo y a pesar de eso actuaste con coraje.

6. Deja atrás las fallas del pasado. No te quedes encerrado con los errores del pasado. Interrumpe la historia que te sigues contando a ti mismo basada en los desafíos del ayer. Tú no eres tu pasado; ni siquiera eres tu futuro. Eres quien eliges ser ahora mismo.

“Todo el mundo es un puente angosto, y lo más importante es no temer jamás” (Rav Najman de Breslov).