El domingo pasado mi esposo y yo fuimos a una feria de manualidades. Había 200 puestos de venta, la variedad de productos era sorprendente y la creatividad impresionante. Había definitivamente algo para cada tipo de persona, ¡aunque me imagino que algunas de esas personas son difíciles de encontrar! Me hizo volver a pensar en la extraordinaria variedad de seres humanos que creó Dios y en la sorprendente variedad de talentos y habilidades y aptitudes que hay distribuidas entre nosotros.

Al igual de increíbles que eran estás manualidades, es incluso más inspirador ver la variedad de acciones y causas de beneficencia que existen. El otro día me encontré con una organización de la que no había escuchado nunca, y me dejó con la boca abierta. Se llama “Wish Upon a Wedding” (desea una boda), cuyos dedicados voluntarios planifican, organizan y pagan las bodas de parejas en las que uno de los miembros está gravemente enfermo. Algunos viven por tiempos muy cortos después de su boda, pero sin embargo su pareja tiene los recuerdos y la felicidad de esa ocasión para nutrirlos y reforzarlos por los largos años que vendrán. ¿Quién lo hubiera pensado? Obviamente estas personas lo hicieron.

En estos tiempos, en que las noticias diarias son sumamente desalentadoras y los titulares frecuentemente informan sobre un nuevo acto terrorista, es reconfortante y tranquilizador saber que aún existe la bondad, y que no solamente existe, sino que además florece. Es un recordatorio sobre el poder de los seres humanos de traer luz y bondad al mundo, de pensar desinteresadamente en los demás, de crear y nutrir en vez de destruir.

Estoy inspirada por una organización en Israel llamada Zehlazeh (¡no preguntes!) que trabaja con viudas, mujeres y niños cuyas vidas han sido devastadas. Esta organización, bajo su dinámica líder, la rebetzin Raizy Rottenberg, lleva literalmente a estas mujeres y niños de la oscuridad a la luz, tomándolos de la mano a medida que navegan por su nueva realidad. Ellos llevan a las mujeres de vacaciones y mandan a los niños a campamentos de verano. Proporcionan entrenamiento vocacional para las mujeres que lo desean, y terapia para los niños que lo necesitan. El equipo de trabajo de esta organización trabaja mucho más que ocho horas al día, corriendo frecuentemente en la mitad de la noche para lidiar con situaciones de crisis.

¡Qué criatura tan increíble y única ha creado Dios! Es fácil quedarnos en nuestros propios pequeños mundos y atender nuestras propias pequeñas necesidades. Y a veces eso es realmente todo lo que podemos hacer. Pero para cualquiera que tenga un poco de energía extra en su interior, un poco extra para dar, existen muchas instancias para hacerlo. Las posibilidades son prácticamente infinitas —yo por ejemplo, nunca habría pensado en algo como la fundación Wish Upon a Wedding—, y las necesidades mucho más.

Dios creo toda esta variedad de talento, habilidad, creatividad y necesidad por una razón. ¡Depende de nosotros utilizar todo esto para un propósito noble!