Cuando estaba en la universidad, una de mis amigas insistía que no era posible que alguien pudiera estar preparado para casarse antes de los 30 años. Irónicamente, esta amiga terminó casándose un año después que yo, cuando tenía 23. Estar preparado para casarse tiene menos que ver con la edad que con el hecho de reconocer las señales de que estamos preparados emocionalmente para un compromiso para toda la vida. Aquí hay diez señales para saber que uno está preparado para el matrimonio.

1. Sabes por qué quieres casarte. Hay muchos factores externos que pueden presionar a los solteros para que quieran casarse, por ejemplo la presión de los padres o ver que muchos de sus amigos se casan y se establecen. Pero antes de comprometerte, debes saber por qué quieres casarte y analizar tu visión sobre el matrimonio con tu compañero, para asegurarse que ambos están en la misma página.

2. Tienes conciencia y aceptas los defectos de la persona con la que piensas casarte. Es crucial que veamos y entendamos las debilidades de nuestra pareja así como sus puntos fuertes. Asegúrate de poder vivir con esas imperfecciones en vez de ignorarlas o pensar que de alguna manera ellas desaparecerán después de la boda. Lo más importante, asegúrate de no tener la intención de hacer cambiar a tu pareja.

3. El foco es el matrimonio que desean crear juntos, no la boda. Todos tenemos una imagen soñada respecto a cómo debe ser nuestra boda y quienes deben estar en ella. Pero a pesar de lo especial que es una boda, perderse en los detalles de la planificación a veces indica que queremos más una boda de lo que en verdad deseamos estar casados. Concéntrate en planificar el matrimonio más que la boda.

4. La relación tiene profundidad. Con la persona que piensas casarte a menudo mantienen serias conversaciones sobre sus valores y decidieron que comparten los mismos objetivos para la vida.

5. No puedes imaginar la vida sin tu compañero. Él es la primera persona con quien quieres compartir las buenas noticias. Ella es a quien quieres llamar de inmediato cuando tu jefe critica tu trabajo. Cuando no están juntos, tu vida parece extraña e incompleta. No puedes imaginar un futuro sin que él esté a su lado.

6. Estás focalizado en las cualidades de carácter de tu pareja. La vida inherentemente es impredecible. Un compañero rico puede perder todo su dinero. Una compañera atractiva puede subir de peso. El sueño de tener dos hijos perfectos y un perro labrador puede no cumplirse o puede cambiar. Estás preparado para casarte cuando estás verdaderamente comprometido en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, en momentos calmos y en momentos estresantes. Eres capaz de imaginar mantenerte al lado de tu pareja sin importar las circunstancias de la vida.

7. Entiendes que el amor requiere mucho pero mucho trabajo. Llegaste al punto en que salir de citas por pura diversión ya no es divertido y entiendes que el amor verdadero requiere un esfuerzo consistente y que crece a partir de aquello que inviertes en él.

8. Sabes cómo dejar de lado a veces tus propias necesidades. Con tu compañero pueden resolver juntos conflictos y cada uno sabe cómo dejar a veces de lado sus propias necesidades para poder ayudar al otro. Estás dispuesto a salir del centro del escenario de tu vida y dar lugar a las necesidades y a los sentimientos de otra persona.

9. Aprendiste las bases de la regulación emocional. Tienes suficiente autoconciencia, entiendes tus propias fuerzas y tus debilidades y sabes cómo manejarte con ellas en la vida. Sabes cómo calmarte, cómo aceptar el mal humor de otras personas y cómo ser responsable de tus propios estados anímicos.

10. Tienes mucho más que deseas dar. Tienes una vida con la cual estás feliz, pero tienes mucho más que deseas dar. Al estar soltero sientes que pierdes la oportunidad de expresar una parte crucial de lo que eres. Sientes que deseas construir y crear algo que va más allá de todo lo que puedes llegar a crear por ti mismo.

¿Qué otras señales agregarías a esta lista? Cuéntanos a continuación, en la sección de comentarios.