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Rompe los ciclos negativos en tu matrimonio

Rompe los ciclos negativos en tu matrimonio

No permitas que el pasado decida tu respuesta en el presente.

por Jenny Shain

En todos los matrimonios hay discusiones y a menudo estas reflejan una discordia más profunda sobre temas subyacentes. La causa de un conflicto puede ser simple. Por ejemplo, Ricardo deja sus medias en el piso, a pesar de que Sara le pidió en repetidas oportunidades que no lo hiciera. Sin embargo, gran parte del conflicto es lo que la situación significa para Sara. Esto se conoce como el principio 90/10: el 10% del problema está en el momento presente, mientras que el 90% está basado en asociaciones y experiencias del pasado. Esas medias son el detonador.

Considera estos dos ejemplos:

El 10% del problema está en el momento presente, mientras que el 90% está basado en asociaciones y experiencias del pasado.

Jorge mira su teléfono mientras Raquel le habla; ella se enoja y se va. Los comentarios críticos y agudos de Raquel hacen que Jorge se sienta débil e impotente, por lo que se queda en el trabajo hasta más tarde. Si bien a muchas mujeres les molesta cuando la atención de sus maridos está en otro lado, para Raquel es particularmente doloroso porque le faltó una conexión emocional con su madre y ella nunca estaba disponible para escucharla. Jorge se ve muy afectado por el criticismo de Raquel porque su propia madre era controladora y dominante.

Abi nunca lleva a término las cosas prácticas que se compromete a hacer, algo que enerva a Simón. Él se siente solo y decepcionado, se vuelve distante y todo el tiempo suspira. Esto provoca que Abi se sienta resentida y abatida. El padre de Simón era amable pero poco fiable; el comportamiento de Abi hace que Simón se sienta inseguro y ansioso. Ella viene de una familia donde las emociones no se expresaban con claridad, por lo que el suspiro de Simón le resulta amenazador. Las respuestas de Abi y Simón son amplificadas por sus experiencias previas en otras relaciones.

Toda relación tiene sus ciclos negativos y sus puntos delicados en los que los cónyuges se hieren mutuamente. En estos ejemplos y en muchas otras parejas con las que he trabajado, los paralelos entre las dificultades presentes y las dinámicas pasadas son extremadamente obvios.

¿Qué hay detrás de esta dinámica? ¿Por qué no elegimos una respuesta más efectiva y actual?

De acuerdo con la teoría de relación Imago, elegimos inconscientemente el mismo tipo de relación conflictiva porque nos resulta familiar, pero también porque buscamos resolver el problema original. Sólo podemos lograrlo al encontrarnos nuevamente en la misma dificultad y hallar la forma de solucionarla, transformando la relación que nos lastima en una relación sana.

Entonces, ¿cómo se quiebra este ciclo negativo? He aquí algunas ideas, corriendo el riesgo de simplificar demasiado.

Trata de identificar o concientizarte de tu propia sensibilidad y de su origen. De esta forma, asumirás la responsabilidad por tu parte del problema y no la pondrás por completo en tu pareja, aunque la dificultad exista también en la relación.

Observa de qué manera tu comportamiento o respuesta alimenta el ciclo negativo.

Considera al ciclo como teniendo su propia historia de vida. Esto reducirá la culpa.

Trata de alejarte del ciclo de quién lo comenzó. En realidad no importa quién fue y, por lo general, es una historia de huevo/gallina.

Trata de ver el problema en términos menos globales o radicales (no es todo o nada).

Trata de discutir el asunto de una manera menos emocional y acusadora. Intenta ganar cierta perspectiva sobre el problema, incluyendo tu parte en él en lugar de atacar a tu pareja.

Recuerda que tu pareja tiene su propia realidad emocional, que también es válida incluso si es diferente a la tuya.

Puede que no lleguen a un acuerdo absoluto, pero puedes intentar tener un interés genuino en la experiencia de tu pareja.

Aférrate a tu propia verdad, incluso si tu pareja trata de invalidarla.

En lugar de tratar de tener razón, trata de compartir, escuchar y entender. Considérense como dos partes de un todo que pueden complementarse y trabajar en conjunto, en lugar de que uno de los dos tenga que tener razón.

En ocasiones se necesita ayuda profesional para lograr identificar el ciclo negativo y comprender cuáles actos, pensamientos y palabras provocan ciertas respuestas. ¡Esta puede ser una experiencia intricada, fascinante y potencialmente muy satisfactoria!

Que tengamos el mérito de crecer constantemente en el entendimiento de nosotros mismos y de nuestras parejas, y que creemos relaciones más cercanas.

14/10/2017

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