Estamos en un kayak doble, bajando por un burbujeante río rodeado por árboles altísimos. Mi esposo rema demasiado despacio. Yo remo demasiado rápido. No logramos que el bote vaya derecho y comenzamos a discutir.

—¡Más despacio! —grita él.

—¡Rema hacia la izquierda! —grito yo.

—No, ¡a la derecha! —me responde.

Seguimos así hasta que nos desviamos hacia las ramas de un árbol y comprendemos que de esa forma no llegaremos a ninguna parte. Entonces yo dejo de remar y dejo que mi esposo se haga cargo. Unos cuantos minutos después, cambiamos.

Decidimos que la próxima vez que vayamos a navegar vamos a alquilar dos kayaks, porque a cada uno le gusta remar diferente. Y eso está bien, mientras vayamos en la misma dirección en el mismo río.

Aprender de nuestra experiencia en el kayak doble es uno de los seis secretos de las parejas que crecen juntas.

1. Evalúan las experiencias. “La experiencia es el mejor maestro” solamente si las evaluamos y aprendemos de nuestros errores. De lo contrario, lo más probable es que los repitamos. En los matrimonios orientados al crecimiento, las parejas dan ese crucial paso hacia atrás y se preguntan: ¿Qué funcionó en esta situación? ¿Qué no funcionó? ¿Qué podemos hacer mejor la próxima vez? No vuelven a salir en un kayak doble después de haberse estrellado contra un árbol. Dejan de discutir. Dejan de remar. Elaboran un nuevo plan.

2. Aprenden a comunicarse en el lenguaje del otro. Todos crecemos con diferentes estilos de comunicación e inferencias. Algunos estamos acostumbrados a familias en donde todos expresan directamente sus sentimientos y otros están acostumbrados a formas más indirectas, más suaves de hablar.

La clave para crecer en el matrimonio es aprender a hablar el lenguaje de tu pareja, incluso si no es la forma en que estás acostumbrado a comunicarte. A menudo tenemos que aprender y volver a aprender este hábito; a veces escuchar cuando nuestro instinto es hablar, hacer una pausa antes de decidir cómo decir algo y pensar lo que estamos tratando de lograr con nuestras palabras.

3. Comparten lo que aprenden. Ya sea una historia interesante de las noticias, una idea de una clase de Torá o algo nuevo que aprendieron en el trabajo, las parejas que crecen juntas comparten lo que aprenden cada día. Se aseguran de discutir ideas y metas para que su conexión no se pierda en medio de las diligencias, las listas de cosas por hacer y las responsabilidades familiares.

4. Ven su relación como multidimensional. Hay muchas formas de identificar quién soy. Parte de mi identidad está asociada con mi profesión como terapeuta familiar y como escritora. Una parte importante de quien soy es una amalgama de ser atleta, madre, esposa y judía religiosa. Todas estas partes de mí son esenciales para mi identidad y se refuerzan mutuamente.

Un matrimonio en crecimiento también tiene varias dimensiones en su identidad. Está la dimensión romántica que atrajo a la pareja, la amistad que se fortalece cada año, la identidad de equipo que necesitamos para educar y la dimensión de actividades compartidas en las cuales las parejas en crecimiento hacen excursiones, andan en bicicleta o van a una clase juntos. Tal como las partes de nuestras identidades individuales, las dimensiones de un matrimonio en crecimiento se fortalecen y se realzan las unas a las otras.

5. Saben cómo reírse juntos. La vida a veces puede ser muy estresante. Tus hijos están peleando. A tu adolescente no le gusta la escuela. Un electrodoméstico se rompe. Hay una hora extra de tráfico…la lista puede seguir. Todos tenemos estrés y desafíos. Una de las mejores herramientas que las parejas en crecimiento usan para combatir el estrés es el humor. Ellas saben cómo reírse para quebrar la tensión. Ellas saben cómo dar un paso atrás y ver la situación general cuando las cosas se ponen difíciles. Tienen bromas que comparten para poder encontrar la forma de seguir adelante, incluso cuando están atorados en el tráfico.

6. Planean juntos aventuras. A las parejas orientadas al crecimiento les encanta probar cosas nuevas e ir a lugares diferentes. No se necesita mucho dinero para ir a acampar juntos, ir de excursión a un parque u observar una puesta de sol en el mar. Pero es necesario entusiasmo y el deseo de crecer para lograr encontrar nuevos ámbitos en sus vidas y en sus matrimonios.