La clave de una educación exitosa es comunicarse efectivamente con los niños. Cómo y qué les dices a tus hijos puede influir en que el resultado sea la cooperación o una lucha de poder.

Aprender técnicas efectivas de comunicación puede marcar una gran diferencia. Muchas de estas técnicas requieren solamente que tú cambies unas cuantas palabras en una frase. Ese simple cambio puede construir o destruir las interacciones con tus hijos.

Aquí hay cuatro técnicas de comunicación que deberían tener todos los padres:

1. Expresarse en primera persona (“yo”):

Podemos usar esta técnica de diversas formas, pero creo que la más útil es cuando estoy frustrada o abrumada y necesito expresar enfado.

Perder la paciencia no es divertido, pero ocurre. Las frases en primera persona nos ayudan a desahogarnos sin herir a nuestros hijos. Por ejemplo, si un niño agarra tu teléfono y se le cae, en vez de decir: “¡Eres un irresponsable!”, intenta decir: “Me molesta cuando tratan así mi teléfono”.

Cuando un niño está corriendo por todos lados, en vez de decir: “Hoy estás como loco. ¡Estás insoportable!”; intenta decir: “Realmente me siento frustrada cuando los niños corren por todos lados cuando deberían estar sentados”.

2. La técnica de la “frase convertida en pregunta”

Esta técnica me encanta porque hace pensar a los niños, fomenta su cooperación de forma respetuosa y ayuda a los padres a evitar luchas de poder.

En vez de decir, “Debes compartir tus juguetes”, prueba esto: “¿Cuándo crees que podrás compartir tu camión?”

En vez de: “¡Ponte tu abrigo!”, prueba esto: “La temperatura afuera es de 4 grados. ¿Qué abrigo crees que te protegerá mejor?”

En vez de: “¡Haz ahora tu tarea!”, prueba esto: “¿Cuál es el mejor lugar para que puedas hacer tu tarea?”

3. Frases de “nosotros”:

Las frases de “nosotros” son una forma sutil pero efectiva de construir un sentimiento de camaradería familiar y trabajo en equipo. También es útil para enseñarles a los niños que ellos también son responsables por su hogar.

En vez de: “¡Limpia tu habitación!”, prueba esto: “¿Cómo podemos empezar a limpiar esta habitación?”

En vez de: “¡Tienes que pelar las zanahorias para la ensalada!”, prueba esto: “Tenemos que empezar a preparar la cena. ¿Cómo podemos dividir las tareas?”

En vez de: “¡Hoy tienes que venir a ayudarme con los trámites!”, prueba esto: “Tenemos que hacer muchos trámites. ¿Qué te parece si lo planificamos?”

4. Frases de “tú puedes hacerlo”:

Para tener un hogar afectuoso, de preocupación y paz, necesitamos hablarles a nuestros hijos de forma positiva y enviar mensajes de apoyo y aliento que transmitan: “tú eres capaz, tú puedes encontrar soluciones y tú tienes la inclinación de hacer lo correcto”.

Una forma de hacer esto es usar “tú puedes hacerlo” o lo que Miriam Adahan llama “frases de presuposición”.

“Estoy segura de que tienes una respuesta mejor cuando viene tu amiga y te cuesta compartir un juguete”.

“Yo sé que estás enojado con tu hermano ahora. Cuando estés listo para hacer las paces, puedo ayudarte a pensar dos cosas que te gustan de tu hermano, dos cosas buenas que él haya hecho por ti”.

“Pareces estar molesto por esa calificación. Estoy segura de que sabes cómo enfrentar este problema. Si necesitas ideas, estoy aquí para ayudarte”.

Las frases de presuposición o “tú puedes hacerlo” ayudan a los niños a conectarse con sus propias fuentes internas de fuerza y habilidad. Les muestra a los niños que son capaces de hacer las paces, reparar relaciones, hacer caso a sus padres y resolver los grandes y pequeños problemas de la vida. También nos ayuda a nosotros como padres para hablarles a nuestros hijos con respeto, enfocados en construir la autoestima de los niños de forma positiva.