Es la época del año en que la savia comienza a subir por los troncos de los árboles.

Los canales se abren, las venas bombean.

Dentro de los tejidos de un árbol, las células en crecimiento llevan agua y nutrientes (savia) desde las raíces.

A medida que la savia sube, encuentra su camino hacia el tronco y las ramas, hasta llegar a la copa del árbol.

En un momento, el viaje de la savia comienza a manifestarse ante el mundo. Cuando llega la primavera, el árbol comienza a brindar sus frutos.

Es un proceso oculto y silencioso que comienza en Tu BiShvat. Algo se va infiltrando por debajo de la tierra, lejos de la luz del día. Un estado desconocido que nadie puede ver. Pero que produce cambios.

Inevitablemente, el pasaje de la savia culminará en la primavera, en Pesaj, cuando emerjan los frutos y los capullos.

Sorprendente. Durante el período entre Tu BiShvat y Pesaj, la naturaleza transita del estancamiento y la inactividad a la restauración.

En la tradición judía el árbol es un símbolo de la persona. Al igual que la naturaleza, también nosotros nos encontramos en transición durante esta época. ¿Cómo es esto? En nuestro interior, el tiempo entre estas dos festividades nos provee una oportunidad para cambiar de la inercia hacia un nuevo despertar.

¿Te sientes letárgico durante los meses de invierno? ¿Te falta inspiración y motivación? No temas. Cuando llega Tu BiShvat la vida está repleta de nuevas posibilidades. Ahora es el momento de enfocarse en aquello que no es visible. Ahora es el momento de formar las ideas, los pensamientos y los actos que nos llevarán al cambio cuando llegue Pesaj.

Formular las preguntas adecuadas durante estos meses puede alentar esta transición.

Ahora mismo, ¿qué deseas iniciar y desarrollar? ¿Hay algún talento dormido que te gustaría despertar? ¿Hay una cualidad personal que te gustaría encender? ¿Hay una relación que te gustaría alentar? Este es el momento pata recibir nueva inspiración.

¿De qué deseas liberarte? ¿Qué quieres aceptar y seguir adelante? ¿Qué realidad potencial tienes por delante? Este es el momento de elevarse hacia aquello que te nutre.

A medida que nos acerquemos a Pesaj, puedes revisar tu progreso.

¿Estás cultivando aquello que sembraste? ¿Estás absorbiendo lo que precisas para poder crecer? ¿Estás, al igual que la savia, en modo de ascenso, avanzando para llenar tu vida de sustento?

Finalmente, cuando te sientes en la noche del Seder de Pesaj y vuelvas a narrar la evolución de tu pueblo de la esclavitud hacia la libertad, podrás reflexionar sobre tu reciente travesía.

Quizás lo que comenzó como una humilde e invisible revelación en Tu BiShvat se concretará y se revelará en la primavera. Así como la naturaleza da frutos, tú puedes haber dado nacimiento a algo nuevo, original… liberador.

Quizás sea algo sutil; cierta ligereza, un alivio, un momento feliz. Tal vez sea más pronunciado. Un impulso creativo, encontrar un nuevo amor, reservas no explotadas de determinación; una liberación de un lugar o de una relación oscura.

Es interesante que la conexión entre Tu BiShvat y Pesaj puede proveer una respuesta respecto a por qué leemos la historia del éxodo ahora, en la porción semanal de la Torá, y no en la primavera. Tu BiShvat simboliza el comienzo de la transición de la esclavitud hacia la redención. Ahora es el momento de prepararse para la liberación personal.

En Tu BiShvat celebramos el año nuevo de los árboles porque la savia comienza a subir. Dejemos que la naturaleza sea nuestra maestra. Este es el momento de abrirnos a nuevas realidades más allá de lo que estamos experimentando en este momento. Lo que imaginas ahora tiene la posibilidad de concretarse dentro de algunos meses.

¡Feliz Tu BiShvat!


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Un agradecimiento al Rav Abraham Trugman