En el año hebreo 2448 (1312 AEC), Moisés esculpió las segundas Tablas en zafiro, como está registrado en Éxodo 34:4. Después de ver que los israelitas habían fabricado el Becerro de Oro, Moisés rompió las primeras Tablas (Éxodo 32:19) y Dios le instruyó luego esculpir tablas nuevas (El Midrash dice que a Moisés se le permitió conservar los restos de zafiro y que con ellos se hizo personalmente rico). Las segundas Tablas fueron ubicadas en el Arca del Testimonio, junto con las primeras, rotas. Estas segundas Tablas simbolizan la habilidad de cada persona de enmendar los errores y de construir de nuevo. De hecho, fue en el día de Iom Kipur que Moisés bajó del Monte Sinaí sosteniendo las segundas Tablas, y subsecuentemente, en todo Iom Kipur tenemos una posibilidad especial para resarcir nuestros errores.