En el año hebreo 2488, Yehoshua envió exploradores para inspeccionar Jericó antes de la conquista judía. La misión era riesgosa en el sentido de que 40 años antes Moshé había enviado exploradores a Israel sólo para que terminaran recomendando no entrar a la tierra. Esta vez la misión fue exitosa y en el asedio ulterior, las tropas de Yehoshua –en medio de sonidos de shofar— rodearon Jericó siete veces hasta que sus muros cayeron. Los eventos están registrados en el libro de Yehoshua, capítulos 2 y 6.