Los 35000 corredores de 72 países que compitieron la semana pasada en la Maratón de Jerusalem, se sorprendieron al ver que a una mujer menuda, madre de cinco niños, cruzar la línea de llegada como la mujer israelí más veloz. Increíblemente ella fue la 25 en llegar a la meta, cubriendo el recorrido de 42 kilómetros en 3 horas y 9 minutos.

Todavía más increíble es q|ue ella lo hizo vistiendo un típico atuendo ortodoxo recatado: mangas largas, falda y el cabello cubierto.

Beatie, es originaria de Passaic, New Jersey, y actualmente vive en Jerusalem. Ella comenzó a correr en competencias hace algunos años. “Cuando mi hermana pequeña me ganó en una carrera, comprendí que había llegado el momento de ponerme en forma. Por eso me puse como objetivo correr una maratón, porque esa era la mejor forma de empujarme para lograrlo”, le dijo Beatie a Aish.com.

Beatie corrió su primera maratón en Tel Aviv en el 2016. “Mi único objetivo era llegar a la línea final”, asegura. “Cuando me registré, estimé que la hora a la que llegaría a la meta sería las 4:40”. Ella se sorprendió a sí misma al completar el recorrido a las 3:27.

Al año siguiente, volvió a correr en la maratón de Tel Aviv, esta vez estaba embarazada de siete meses y había obtenido el permiso de su padre, que es obstetra. Ella recuerda: “Otros corredores me dijeron después de la carrera que al ver correr a una mujer embarazada se sintieron alentados a seguir adelante, porque pensaron: ‘Si ella puede hacerlo, también nosotros podemos lograrlo’”.

Para Beatie, correr es una importante conexión entre la mente y el cuerpo. “Siempre sentí que correr es algo sumamente espiritual. Es mi tiempo para poder conversar con Dios. Algunas personas van a hablar con Dios al bosque. Yo lo hago mientras corro.

“Todo el tiempo estamos muy ocupados, y para mí correr es una forma de desconectarme de las distracciones y enfocarme en el interior. Puedo tener una experiencia espiritual al correr. Siempre me pasa”.

¿De qué manera afecta la capacidad de Beatie de correr de forma competitiva el hecho de vestir una falda y tener la cabeza cubierta?

“Tengo faldas que son cómodas y me alegra que vestirme con recato no comprometa ni inhiba mi capacidad de tener logros en la vida”, afirma. “En el mundo de los deportes, por lo general todos están medios desnudos. Yo siento que a todas las mujeres las fortalece saber que uno no necesita exponer su cuerpo para ganar”.

Beatie se entrenó duro para la Maratón Jerusalem 2018, corriendo todos los días excepto en Shabat. A pesar de eso, incluso ella se sorprendió del resultado.

“Me entrené duro, por lo tanto no me presenté en la maratón esperando que ocurriera un milagro. Pasé muchos momentos de la carrera pensando en Salmos y plegarias que agradecen a Dios por ser la fuente de nuestra fuerza. Durante toda la carrera recé pidiéndole a Dios que me ayudara a llegar a la meta, y sentí que Él me guió a cada paso que di a lo largo del camino”.

Además de la experiencia personal, Beatie corrió para recolectar dinero para Beit Daniella, un centro de rehabilitación para adolescentes que enfrentan desafíos emocionales, llamado así en recuerdo de una prima de Beatie que falleció recientemente.

“Ganar la carrera me permitió dar publicidad a Beit Daniella, y traer un poco de consuelo a la familia”, afirma Beatie.

Cuando no está corriendo, Beatie se ocupa de su familia y mantiene un trabajo de tiempo completo como contacto del grupo educativo judío Olamí. “Sin duda ganar la carrera me da más credibilidad para hablar con mis estudiantes universitarios”, observó.

¿Qué hay para Beatie en el horizonte? Ella remarca que la maratón de Jerusalem es una carrera especialmente complicada, montañosa y con curvas. Los expertos han sugerido que en una carrera más llana ella puede alcanzar un tiempo sumamente competitivo de 2:45. Con eso en mente, puede ser que llegue a competir en enero del 2019 en la Maratón de Tiberias.

¿Acaso Beatie considera que correr maratones es algo extraño para una mujer ortodoxa, madre de cinco niños?

“Dios me dio la habilidad para correr. Nuestro rol en el mundo es tomar el material que Él nos da y aprovecharlo al máximo. Toda esta experiencia me ha acercado mucho más a Dios, Quien me dio esta fuerza y esta capacidad. Mi lema es: cree en lo imposible, entrégate por completo y pídele ayuda a Hashem”.

Felicita a Beatie haciendo un donativo para Beit Daniella.