Ningún servicio dominical toma parte en este lugar. Esta congregación sólo se reúne los viernes en la noche y los sábados en la mañana. Nunca verás una cruz o un altar. Tiene un Aarón Hakodesh (el arca sagrada) con una Estrella de David adornando su cubierta y una bimá (mesa desde donde se dirigen los rezos) en el centro del santuario. La mayoría de los hombres que rezan usan kipot y los tzitzit cuelgan por fuera de sus camisas. El rabino de la congregación, entre otras cosas, lee la Torá y hace kidush cada Shabat. La mayoría de las mujeres visten con recato. Alegres saludos de "Shabat Shalom" y frases como "Baruj Hashem", pueden ser escuchados mientras parejas jóvenes se felicitan mutuamente. El santuario vibra al son de música moderna israelí.

Si esto suena como la descripción de un templo tradicional judío, piensa otra vez. Lo escrito anteriormente es la descripción de cualquiera de los cientos de "sinagogas" mesiánicas que florecen alrededor del mundo.

¿Confundido? Muchos lo están.

Esas congregaciones están diseñadas para parecer judías, pero son realmente iglesias fundamentalistas cristianas que utilizan los símbolos tradicionales judíos para atraer a los más vulnerables de nuestros hermanos. Los "rabinos" mesiánicos, muchos de ellos judíos de nacimiento, están comprometidos a hacer que el pueblo judío conozca a Jesús. Su objetivo es hacer que el cristianismo sea más palpable para el judío ignorante, y para el horror de la comunidad judía, su mercadotecnia está resultando muy exitosa.

Hace veintidós años, existían doce congregaciones mesiánicas en los Estados Unidos. Hoy, existen más de 300 que activamente atraen y reclutan judíos, que por su falta de educación y bases judías, están comprando las manipulaciones retóricas y las técnicas persuasivas del movimiento misionero.

Adicionalmente, existen más de 600 misiones cristianas dedicadas a convertir al pueblo judío. Está estimado que hay más de 200.000 "hebreo-cristianos" en Norteamérica e Israel. Como consejero de familias trabajo tratando de sacar judíos de estas iglesias, y puedo testificar que el costo en términos de almas judías es muy alto.

¿Quiénes Son Estos Misioneros?

Para poder entender las dinámicas del problema de los misioneros, primero debemos entender exactamente quiénes son estos misioneros.

Para la comunidad judía la palabra "misionero" es una palabra cargada con una multitud de malas concepciones. Típicamente, la palabra "misionero" está asociada con aquellas personas que se paran en las esquinas de las calles, distribuyendo literatura para persuadir a las personas que crean en Jesús.

Cuando pensamos en misioneros probablemente pensamos en una organización con miembros, listas de direcciones, secretarias y edificios que podemos señalar y decir: "¿Ves ese edificio en la calle 31, entre Lexington y Park (Cuarteles generales de los judíos para Jesús en Nueva York)? Esos son los misioneros".

Esta es una de las muchas concepciones erróneas que tenemos en relación a los misioneros y su funcionamiento.

Hace unos cuantos años, di una conferencia en el campus de una universidad en Ohio. En mi conversación con el rector empezamos a conversar sobre el trabajo que hago. Inmediatamente me aseguró que su universidad no tenía el problema de los misioneros. Recalcó que hace unos años habían tenido misioneros que distribuían panfletos y utilizaban erróneamente símbolos judíos con el propósito de evangelizarlos. "Pero ya no tenemos eso" - insistió.

"Dígame, ¿hay en su universidad cristianos re-nacidos fundamentalistas? - le pregunté.

Rápidamente contestó: "¿Qué? ¿Está bromeando? ¡En esta zona del país estamos llenos de ellos!". Entonces, le dije que realmente tenía un gran problema de misioneros en esta universidad porque en realidad, los cristianos re-nacidos fundamentalistas se dedican a concretar la idea de que todo judío crea en Jesús.

Nuestro segundo error es que tendemos a ver el mundo cristiano como un grupo monolítico de gentiles que esencialmente creen en una cosa. De hecho, el mundo cristiano - con cientos de denominaciones y variantes que difieren en numerosos aspectos teológicos fundamentales - es mucho más diverso que el mundo judío. Vamos a dividir al mundo cristiano para que podamos saber precisamente sobre quién estamos hablando.

El Complejo Mundo Cristiano

La iglesia católica romana es la denominación más grande del mundo cristiano. A pesar de sus relaciones pasadas amargas con el pueblo judío, hoy los católicos, en su mayor parte, no están interesados en convertir a los judíos. No necesito preocuparme de que un sacerdote católico vaya a evangelizar a alguno de mis pacientes en el hospital. Lo máximo que podría pasar es que él sea una de las personas que le muestren donde conseguir una comida casher.

Otra segmento importante del mundo cristiano, especialmente en Norteamérica, está compuesto por la comunidad protestante. Para nuestro propósito, vamos a dividirla en dos grupos:

Un grupo, son los protestantes liberales (metodista, unitarista, etc...), que no están interesados en convertir a los judíos. Los grupos de protestantes liberales tienden a evitar cualquier tipo de evangelización judía. Sin embargo, el otro grupo dentro de la comunidad protestante – el fundamentalista, los re-nacidos cristianos – son quienes están intentando incondicionalmente convertir a los judíos.

Existen dos reglas fundamentales acerca de la evangelización judía que debemos siempre tomar en cuenta:

La primera regla es que el cristiano que hace el primer contacto crucial y exitoso con el judío nunca es un misionero profesional. No va a ser miembro del equipo profesional de los "judíos para Jesús", ni de los "ministros del pueblo elegido". Sino que es casi siempre una persona común - probablemente una secretaria en la oficina, un compañero de cuarto en la universidad o alguien en el mismo equipo de natación - quien hace esa conexión inicial. Sólo después del primer contacto con la persona no profesional es que vienen los misioneros profesionales a comenzar el proceso de conversión.

La segunda regla es que la persona que hace el primer contacto con el judío es invariablemente gentil. Es extremadamente raro que un "hebreo-cristiano" tenga éxito en el primer contacto con un judío. La traición de los "hebreos-cristianos" está presente en la mente de los judíos. Sólo después de que el cristiano ha hecho su primer encuentro crucial y exitoso con el judío es que los misioneros "hebreo-cristianos" entran en escena para finalizar la conversión.

En esencia, el papel central que juegan las misiones cristianas y los judíos para Jesús, es actuar como un filtro y apoyo para las iglesias evangélicas alrededor del mundo. Como resultado, estas "misiones judías" gastan muchos de sus recursos y mano de obra enseñándoles a misioneros laicos en iglesias gentiles.

¿Qué tan serio es el problema que representan estos protestantes fundamentalistas cristianos? ¿Cuántos re-nacidos cristianos existen hoy en día en los Estados Unidos?

Sus números no son pequeños. De acuerdo a la mayoría de las estimaciones, existen más de 50 millones de estadounidenses que se identifican a sí mismos como cristianos re-nacidos. Es decir que aproximadamente un quinto de los estadounidenses es parte de este ejército que se dedica a compartir su fe con los judíos. Cuando hablé en Nashvile unos años atrás, un ministro de los asambleístas de Dios francamente me dijo que prefería convertir a un judío que a 50.000 gentiles.

¿Por qué los Judíos?

Una pregunta que naturalmente viene a la mente es: ¿Por qué los judíos? ¿Por qué están estos fundamentalistas cristianos tan obsesionados con la idea de hacer que el pueblo judío "conozca a Jesús"? ¿Por qué la división protestante más grande de los Estados Unidos, la Southern Baptist Convention, aprobó numerosas resoluciones alentando a más de 15 millones de miembros a que se dediquen a evangelizar a los judíos?

Existen diversas razones.

Primero, el Nuevo Testamento específicamente les da prioridad a los judíos para la conversión. En el libro de Mateo (10; 5), cuando Jesús está instruyendo a los apóstoles, les advierte: "No vayan a los caminos de los gentiles... sólo vayan hacia la oveja perdida de la casa de Israel". El apóstol Pablo repite el mismo sentimiento en el primer capítulo del libro de los romanos, cuando declara: "Vayan con el judío primero, después con el griego (gentil)". Encontramos en el Nuevo Testamento un énfasis recurrente y único en tratar de ir hacia los judíos, especialmente en los evangelios, casi excluyendo a los gentiles.

La segunda razón se relaciona con la fascinación de la iglesia por la escatología, el estudio del fin de los días. Los fundamentalistas cristianos están obsesionados con las profecías relacionadas al final de los días. Quieren saber cuándo vendrá el Mesías, cómo va a ser su llegada, a qué naciones se refiere el profeta Ezequiel cuando describe la guerra que librarán algunas naciones contra Jerusalem antes de la hora final, que dará lugar a la era mesiánica (Ezequiel 38-39). Las librerías cristianas tienen una sección dedicada especialmente a la escatología.

¿Cómo se relaciona a nuestro tema toda esta especulación y discusión apocalíptica?

Al final del libro de Mateo (23; 39), Jesús es citado haciendo una afirmación muy importante. Él dice: "No regresaré hasta que digas, ‘bendito es aquel que viene en el nombre del Señor". Ya que Jesús estaba hablando a un público judío en el momento de hacer esta afirmación, los cristianos siempre han entendido esto como que Jesús no va a hacer su segundo regreso hasta que los judíos estén convertidos.

Por lo tanto, los judíos están retrasando su llegada.

Los fundamentalistas cristianos también creen que Jesús va a hacer su segundo regreso aproximadamente en el año 2000 (contado desde el nacimiento de Jesús); por lo tanto, los judíos deben ser convertidos para ese entonces masivamente, para poder hacer que Jesús regrese.

(Es importante tener en mente que existe una controversia considerable entre los cristianos acerca del año del nacimiento de Jesús. Muchos cristianos - basados en la opinión de Lucas - dicen que el año 2000 del nacimiento de Jesús es en el año 2007).

Finalmente, la razón más importante de la preocupación de la iglesia acerca de los judíos, es consecuencia del problema de credibilidad que la fe del judío presenta al cristianismo.

El Complejo del Mesías

Jesús era judío y los cristianos sostienen que es el Mesías prometido del cual hablaron los profetas. La idea sobre el Mesías - que vendrá al final de los días para implantar una sociedad utópica de amor, paz, y el conocimiento universal de un Dios - es exclusivamente judía. Los fundamentalistas cristianos insisten que si los judíos tan sólo observaran sus escritos encontrarían a Jesús saltando literalmente en cada página. Por lo tanto, lo normal sería que si Jesús es el Mesías prometido, los judíos deberían ser los primeros en aceptar a Jesús, pero los judíos no aceptaron a Jesús.

Este ha sido siempre el problema de la iglesia cristiana desde su inicio. Es por esta razón que sólo la conversión de un judío al cristianismo le daría credibilidad - nunca la conversión de un gentil.

Volviendo un poco hacia atrás en la historia universal, sería, probablemente, muy difícil para cualquiera de nosotros pensar en otro programa que haya sido un fracaso tan grande como el de la insistencia de la iglesia en convertir a los judíos al cristianismo.

Tomemos en cuenta que el cristianismo se adueñó de Europa y de Latinoamérica de la noche a la mañana. Sin embargo, los judíos, con todos los problemas de persecuciones y exilios forzados, de todas maneras no se convirtieron.

Con la llegada del final del segundo milenio los evangelistas se enfrentaron a un serio dilema: ¿Cómo hacer para que los judíos finalmente acepten a Jesús?

Este problema no era un reto teológico fácil para la iglesia. Con el año 2.000 en puerta, dos convenciones fueron convocadas hace más de 25 años. La primera tomo lugar en Suiza y la otra en Tailandia. Las preguntas principales en esos dos simposios fueron: ¿Por qué la iglesia ha sido tan poco exitosa en sus esfuerzos pasados para convertir a los judíos? Y ¿Qué técnicas nuevas se pueden utilizar para atraer masas de nuevos judíos conversos a la iglesia para el final del siglo?

Fue en estos dos extraños lugares que los evangelistas devotos pusieron al pueblo judío bajo el microscopio. En realidad, fue en estas convenciones en donde los cristianos se dieron cuenta que tenían muchos problemas respecto a la conversión de los judíos.

El Problema de las Relaciones Públicas

El primer problema que descubrieron fue que la iglesia tenía un problema de relaciones públicas. Concluyeron que el pueblo judío históricamente relaciona cristianismo con persecución. El pueblo judío generalmente se siente un tanto incómodo al escuchar la palabra "Jesucristo" y cuando ven una cruz o un elemento de la iglesia, raramente sienten un sentimiento de calidez al respecto. Por el contrario, mientras los cristianos tienden a sentirse bastante cómodos en las sinagogas o mientras observan ceremonias judías, los judíos tienden a sentirse extraños en las iglesias y en las ceremonias cristianas.

Al entender este problema, los evangelistas iniciaron un nuevo acercamiento que funciona más o menos así: "¿Eres judío? ¡Nosotros los cristianos amamos al pueblo judío! ¿Persecución? ¡No!, cualquier cristiano que ha perseguido a algún judío en nombre de Jesús no pudo haber sido un verdadero cristiano. ¡Un cristiano verdadero sólo ama al pueblo judío!".

Esta nueva técnica permite a los cristianos evangelizar libremente a los judíos, distanciándose de los cristianos antiguos. De este modo, los judíos a convertir no van a sentirse enajenados al cristianismo.

Estos evangelistas se dieron cuenta, que simplemente sofocándonos con amor no podían ser totalmente efectivos. Los judíos no iban a comenzar a convertirse al cristianismo en masa porque los evangelistas condenaran el antisemitismo. Ellos entendieron que la razón esencial por la cual los judíos no se convierten es porque no quieren dejar de ser judíos, y los judíos ven al cristianismo como antitético al judaísmo.

Con este descubrimiento, estos motivados misioneros desarrollaron un nuevo y extraordinario acercamiento a la evangelización del judío. Es más o menos así: "Cuando te estás convirtiendo en un creyente en Jesús, no te estás convirtiendo a otra religión. Por el contrario, estás convirtiéndote en un "judío realizado" o un "judío completo". Después de todo, Jesús era judío y sus seguidores eran judíos; por lo tanto, creer en Jesús debe ser la cosas más judía que puedes hacer".

Las sinagogas mesiánicas no observan festividades cristianas. Nunca vas a encontrar árboles de navidad o luces de colores en diciembre al lado de una congregación mesiánica. Por el contrario, estos misioneros celebran festividades judías desde un enfoque cristiano. Alrededor del mundo, las congregaciones mesiánicas sostienen, elaboran y le hacen publicidad a su Seder de Pesaj.

Un Seder Mesiánico

En primera instancia, una mesa del seder mesiánico aparenta ser muy tradicional, con todas las costumbres esenciales: plato de seder, matzá y vino. Una vez que la ceremonia empieza a desarrollarse, se comienza a dar uno cuenta de que hay muchas cosas nuevas. Se les dice a los participantes que el vino en la mesa del seder representa la sangre de Jesús/Yeshua, y la matzá representa su cuerpo.

¿Sabes cuál es la verdadera razón por la cual los judíos tienen tres matzot en su mesa del Seder? Para representar la divina trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. ¿Sabes por qué las matzot están perforadas? Porque Jesús fue también perforado al ser crucificado. ¿Sabes por qué las matzot tienen líneas? Porque Jesús tenía franjas sobre sus espaldas al ser crucificado. ¿Por qué la matzá del medio se rompe? Porque Jesús fue brutalmente quebrado al ser crucificado. ¿Por qué la matzá es cubierta con una envoltura blanca? Porque Jesús fue envuelto en una ropa blanca en su entierro. ¿Por qué es escondida la matzá del medio? Porque Jesús fue escondido en la tumba después de su crucifixión. ¿Por qué la matzá es traída al final de la comida? Porque Jesús va a regresar por segunda vez al final de los días.

Las congregaciones mesiánicas nunca van a ser listadas en las páginas amarillas bajo el nombre de iglesias. Están siempre escritas bajo el título de sinagogas. Adicionalmente, el movimiento mesiánico ha creado una herramienta extraordinaria para el evangelismo judío: "las tarjetas de comunicación". Esta tarjeta guía a los evangelizadores enseñándoles cómo hablar cuidadosamente con un judío para no impedir que sea un converso potencial. Es una tarjeta de dos columnas que puede ser llevada en la billetera, de fácil transportación y accesible para ser leída:

  • No digas Jesucristo; Di el Mesías Yeshua.
  • No digas convertir; mejor di "un judío completo, realizado y mesiánico".
  • No digas cristiano; di creyente en la Biblia, etc...

En esencia, el enfoque principal del movimiento mesiánico busca eliminar las distinciones entre el judaísmo y el cristianismo para poder atraer a los judíos, ya que de otra forma los judíos no pueden aceptar el mensaje cristiano tan directamente. Para el horror del mundo judío, es una táctica que ha alcanzado un increíble éxito con los segmentos más vulnerables de nuestra comunidad - los más jóvenes, los más viejos y a nuestros hermanos de la ex Unión Soviética.

¿Por qué son los judíos tan vulnerables a estos misioneros? ¿Por qué los evangelistas están teniendo tanta facilidad para sacar a los jóvenes judíos de nuestra comunidad? Las respuestas a estas preguntas las encontrarás en la segunda parte del artículo.