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Antisemitismo en Ucrania

Antisemitismo en Ucrania

En mi infancia, la espantosa palabra zhid resonaba en mi pueblo natal. No creas que ya no hay antisemitismo allí.

por Anna Brener

Nota del editor: En medio de un ambiente de inestabilidad en Ucrania, el jueves pasado dos hombres no identificados atacaron a un rabino en Kiev en un presunto ataque antisemita. Según algunos líderes comunitarios, la revolución ucraniana ha incrementado el riesgo de ataques antisemitas debido al colapso general del orden público. A continuación, Anna Brener nos relata cómo fue su infancia en Ucrania.

Crecer en una pequeña ciudad de Ucrania como una niña judía fue terriblemente doloroso. Mis compañeras de clase me atormentaban y molestaban por el solo hecho de ser judía. Me llamaban zhidovka, lo cual significa 'judía' en ucraniano. Esta palabra afloró cuando los nazis ocuparon Ucrania y otras ciudades de la Unión Soviética, y comenzaron a llamar a los judíos en formas despectivas. La situación en la escuela llegó a tal punto que todos los días yo llegaba a casa llorando por el abuso al que había sido sometida incluso por parte de mis maestros. Mis padres iban a la escuela a hablar con los maestros, pero eso sólo hacía que la situación empeorara.

En un punto el abuso se volvió incluso violento. Los demás niños me perseguían, me lanzaban fuegos artificiales y me gritaban nombres despectivos. Yo comencé a tartamudear por miedo a que me hirieran y lloraba a diario. En 1996, mis padres decidieron sacarme de la escuela y emigramos a Estados Unidos.

Yo nací en el seno de una hermosa familia judía el 12 de septiembre de 1985 en una pequeña provincia llamada Ovruch en Ucrania. Mi pueblo era principalmente judío hasta la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Desde pequeña supe que había algo diferente en mi familia y en mí. La forma en la que hablábamos, los nombres que teníamos y la manera en que nos veíamos eran diferentes a las de nuestros vecinos. Mi familia hablaba idish, nuestro apellido era Shulman y todos nosotros teníamos rasgos similares.

Todo lo judío era mantenido en secreto.

Los judíos en Ucrania —y estoy segura que en gran parte de Europa del Este— eran vistos como una amenaza por sus vecinos no judíos. Los judíos de mi pueblo eran exitosos doctores y hombres de negocios, y por alguna razón ese éxito le molestaba a los no judíos. Los nazis reunieron a la gente de mi pueblo natal de Ovruch, los encerraron en graneros, les encendieron fuego y observaron cómo se quemaban vivos. Muchos de mis parientes murieron durante el Holocausto. Aquella temerosa palabra, zhid, resonaba en la ciudad al tiempo que un grupo de inocentes judíos eran asesinados sin ninguna razón aparente.

Mi familia mantenía sus tradiciones judías a escondidas debido al extremo antisemitismo que había en mi ciudad. Mi abuelo Aarón iba a la sinagoga en Shabat en el sótano de un vecino. También celebraban Pesaj a escondidas y horneaban las matzot en sótanos. Todo lo judío era mantenido en secreto. A los no judíos de Orvuch no les gustaban los judíos y sus tradiciones.

Creo que el antisemitismo siempre estará presente en mi pueblo natal y en el resto de las ciudades de Ucrania. Un judío no puede caminar libremente portando un Maguén David sin preguntarse en el fondo de su mente si alguien lo atacará por ello. Es verdad que hay muchas sinagogas y comunidades judías a lo largo de Ucrania en varias ciudades, como Kiev y Zhitomir, pero la realidad es que los judíos observantes deben ser extremadamente cuidadosos de practicar su fe.

Mi padre estuvo cerca de 20 años en la fuerza militar de Ucrania, sin embargo, no tenía los mismos derechos que el resto ya que él tenía un apellido judío. Todo esto no ocurrió hace tanto tiempo y continúa ocurriendo hoy en día. Puede que los no judíos de Ucrania escondan en cierto grado su antisemitismo, pero a la hora de la verdad desgraciadamente está allí, listo para salir a relucir. Los judíos que aún no han emigrado a Estados Unidos o Israel esconden su identidad judía por seguridad. Mis parientes de Ucrania gracias Dios pudieron emigrar a Israel y Estados Unidos a principios de la década de los setenta. Mi familia emigró a Estados Unidos en 1996. Escapamos de la persecución religiosa. Mi corazón sufre por los judíos que aún siguen en Ucrania. Sé lo que están atravesando, ya que yo pasé por lo mismo y atestigüé el odio.

Nunca entenderé cómo la gente puede sentir tanto odio por otra persona, especialmente por una niña (en ese entonces) como yo, simplemente por el hecho de ser judía. ¿Por qué un judío debe sentir miedo de practicar su fe? Todos somos personas y merecemos derechos y oportunidades igualitarias, independientemente de cuál sea la religión que profesamos.

Actualmente estoy lejos de aquellos que me atormentaron y que me llamaron una zhidovka, y porto mi estrella judía con orgullo. Estoy casada con un maravilloso hombre que también emigró de Ucrania a principios de la década de los noventa para escapar del antisemitismo y hemos sido bendecidos con un hermoso hijo. Estoy orgullosa de ser judía y si Dios quiere voy a criar a mi hijo para que sea un orgulloso miembro del pueblo judío.

18/3/2014

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