Yo vivo en California, Estados Unidos, y la verdad es que últimamente sentimos que nos sacudieron el piso. Primero el ataque en Pittsburgh, luego el de Thousand Oaks, en lo que para muchos de los hijos de mis amigos se consideraba un bar de barrio. Y los devastadores incendios, las evacuaciones, las pérdidas, los desafíos constantes. Todos buscamos una respuesta. Hay muchas posibilidades. No existe una respuesta perfecta, mágica ni “correcta”. Pero tenemos que hacer algo.

Porque uno de nuestros objetivos es aprender de nuestras experiencias. Y si no asociamos nuestro entendimiento a algo concreto, nuestras experiencias e ideas caerán en el olvido, aunque ahora nos parezca imposible. Como enseñan nuestros Sabios en Pirkei Avot: “Cuando la sabiduría de la persona supera sus actos, esa sabiduría no perdura”.

En general, cuando tenemos una experiencia dolorosa, algo que nos afecta como individuos y como parte de la comunidad judía, tenemos que formularnos tres preguntas importantes:

1. ¿Cómo puedo crecer y aprender a partir de esta experiencia? ¿Cómo puedo asegurar que el dolor no sea en vano?

2. ¿Cómo puedo profundizar mi conexión con la comunidad judía global, con el resto del pueblo judío? ¿Cómo puedo solidificar mi reconocimiento de que todos estamos juntos en esto?

3. ¿Cómo puedo acercarme más al Creador? ¿Cómo puedo profundizar mi fe y mi confianza? ¿Cómo puedo sentirme más conectado con Dios?

Para solidificar nuestro nuevo entendimiento y lograr que perdure, debemos unirlo a una acción. Me parece que la próxima festividad de Jánuca provee el vehículo perfecto para responder a estos últimos acontecimientos. Podemos comenzar con la pregunta: ¿Cómo podemos enfrentar la oscuridad y traer luz al mundo?

Con mi amiga Jana Heller creamos 8 preguntas, 8 temas para cada una de las noches de Jánuca, que pueden ayudarnos a lograr que nuestra festividad sea más significativa y a que realmente nos dediquemos a alejar la oscuridad. Estas preguntas pueden utilizarse para promover discusiones familiares en las que todos participan o incluso sólo para motivar la introspección individual.

Esperamos que estas herramientas nos ayuden a elevarnos a nosotros mismos, a nuestras familias, a nuestra comunidad y a todo el pueblo judío.

Primera noche: Bondad ¿Qué acto de bondad puedo hacer hoy que se encuentre fuera de mi zona de confort?

Segunda noche: Orgullo judío ¿Qué podemos hacer hoy para profundizar el sentido de orgullo judío de nuestros hijos? ¿O mi propio orgullo?

Tercera noche: Comida ¿Qué alimento relacionado con la festividad podemos preparar hoy y utilizarlo para brindar alegría a otros, parientes, amigos o incluso extraños?

Cuarta noche: Plegaria ¿Qué plegaria puedo decir esta noche para expresar gratitud por los milagros en nuestra vida?

Quinta noche: Caridad En vez de recibir regalos, ¿cómo podemos transformar esta en una noche de entrega?

Sexta noche: Amor ¿Podemos dar el primer paso para revertir el curso de una relación complicada y difícil?

Séptima noche: Luchar por el pueblo judío ¿Qué podemos hacer hoy para ser un macabeo de los tiempos modernos?

Octava noche: Unidad judía ¿Qué podemos hacer hoy para crear mayor cercanía con otros judíos?

Que todos logremos encontrar un camino para traer luz a nuestro mundo.