¿Alguna vez te has preguntado cómo es que los enemigos de los judíos se atreven a decir semejantes mentiras descaradas?

Ellos afirman que los judíos matan a niños cristianos para comer su sangre en las matzot de Pesaj.

Dejando de lado la prohibición obvia de asesinar, ¡los judíos no comen sangre! La Torá (Levítico 7:26) emite una severa advertencia en contra del consumo de sangre. Nosotros incluso revisamos nuestros huevos para asegurarnos de que están libres de cualquier gota de sangre.

Nuestros enemigos afirmaron que causamos la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial y que apuñalamos a Alemania por la espalda.

Sin embargo, en la Primera Guerra Mundial los aliados derrotaron aplastantemente a los alemanes, y los judíos de Alemania pelearon por su país en mayor proporción (y con más medallas) que el resto de la población.

Nuestros enemigos afirman que los soldados israelíes asesinan regularmente a palestinos inocentes.

En realidad, los soldados de las Fuerzas de Defensa Israelíes generalmente ponen sus propias vidas en riesgo para evitar bajas civiles. Si Israel no estuviera tan preocupado por las bajas civiles, hubiese podido detener el terror hace mucho tiempo – y transformar a Israel en un país mucho más seguro para sus habitantes.

Artículo Relacionado: Claridad Moral en Gaza

Atacando la Fortaleza

¿Porqué nuestros enemigos hacen reclamos tan ridículos?

Jidushei HaRim, el primer Rebe de Gur, nos ayuda a entender.

Imagina la escena bíblica. El malvado Kóraj lidera una rebelión en contra de Moshé, y quiere conseguir apoyo criticando al líder elegido por Dios. La queja de Kóraj es que Moshé está “elevándose a sí mismo por sobre la comunidad de Dios” (Números 16:3) – en otras palabras, está siendo arrogante y está hambriento de poder.

El único problema con su protesta es que sólo algunos capítulos antes, en Números 12:3, Dios mismo atestiguó que Moshé era “la persona más humilde” que jamás existió. Ciertamente, los judíos de aquella época estaban conscientes de la veracidad de esta cualidad de Moshé.

Entonces, ¿por qué Kóraj dijo una mentira tan obvia?

La respuesta es tanto profunda como relevante.

Cuando tus enemigos quieren pelear contigo, entonces, ellos atacan tu mayor fortaleza moral – y la niegan.

Si la humildad de Moshé no era desafiada, nadie se atrevería a desafiarlo.

Kóraj sabía que Moshé era extremadamente humilde – y esa es justamente la razón por la cual atacó a Moshé diciendo que era arrogante. ¿Por qué? Porque si la humildad de Moshé no era desafiada, nadie se atrevería a desafiarlo.

Si los antisemitas hubieran admitido, a lo largo de la historia, que los judíos son amantes de la paz, nunca hubieran podido provocar a las masas a comportarse violentamente, a robar, a violar y a ultrajar.

Si los nazis hubieran admitido que los ciudadanos judíos habían contribuido de gran manera, y que murieron valientemente por Alemania, nunca hubiesen logrado convertir a los judíos en el chivo expiatorio de todas las maldiciones alemanas.

Abuso en Egipto

La misma lógica se aplica a las Fuerzas de Defensa Israelíes.

Hemos visto esto una y otra vez. Los terroristas árabes atacan regularmente a civiles judíos. Después de paciencia interminable, advertencias y coerción, al final, las Fuerzas de Defensa Israelíes son enviadas a detener los ataques. El ejército israelí deja caer panfletos, telefonea a casas privadas, y contiene el fuego tanto como es posible para permitir que los civiles abandonen el área o se refugien y eviten ser heridos.

Por otra parte, las agrupaciones de Hamás y Hezbolá utilizan civiles como escudos humanos generando bajas civiles - y a pesar de todo esto, las bajas civiles son sólo una fracción de lo que habría sido en un conflicto armado de este tipo en otra parte del mundo. E incluso así, las Fuerzas de Defensa Israelíes son culpadas crónicamente por ser crueles, sanguinarias, e insensibles con la vida de los árabes.

Ahora sabemos porqué hacen esos reclamos ridículos.

Los enemigos de Israel quieren destruirla. No pueden admitir la realidad de que las Fuerzas de Defensa Israelíes son, por lejos, las fuerzas de combate con más moral en el mundo. Si lo admiten –o dejan esta realidad obvia sin cuestionar- ¿quién creería sus otras declaraciones anti-Israel?

La Torá nos ordena: Trata bien a los demás, porque tú sufriste el maltrato del Faraón en Egipto. Los judíos, quienes han sufrido más persecuciones que cualquier otro pueblo en la historia humana, son los más cautos respecto a lastimar a los demás.

Y es por eso que nuestros enemigos atacan precisamente este punto. Saben que por cuanto que los judíos son muy cuidadosos, por esa misma razón, son hipersensibles a cualquier crítica en estos temas.

Utilizar la fuerza moral de Israel en su contra es el tope de la absurdidad moral. Y sin embargo nuestros enemigos lo hacen, negando la moral superior de Israel, como una estrategia para derrotarla.