Dos miembros del congreso de los Estados Unidos que estaban la semana pasada en una misión de recolección de datos en Israel, encontraron mucho más de lo que esperaban al visitar el sitio del Monte del Templo.

Justo antes de la visita planificada con el Primer Ministro Benjamin Netanyahu, David McKinley de Virgina Occidental y Scott Tipton de Colorado, decidieron ir antes de ese encuentro al sitio que los judíos consideran el lugar más sagrado de la tierra. Ellos querían ver por sí mismos qué es lo que los judíos experimentan en este sitio sagrado sobre el cual, por su interés de mantener relaciones pacíficas con el mundo musulmán, Israel concedió el control al Waqf, la autoridad religiosa islámica.

Lo que les ocurrió casi no se puede creer.

Los miembros del congreso, tal como ocurre con los turistas en todas partes del mundo, pensaron que sería lindo llevarse un souvenir a casa. Al ver en el suelo una rama de olivo, McKinley se inclinó para recoger el símbolo universal de la paz. El Waqf, la organización musulmana que tiene la autoridad sobre el Monte del Templo, prohíbe que personas no musulmanas se inclinen, lo que sería el equivalente de prosternarse. Asimismo, las personas extrañas no pueden sacar nada del Monte, ni siquiera una rama de olivo ni una piedra.

En consecuencia, el Waqf musulmán insistió que los miembros del congreso fueran detenidos por la policía, y convirtieron a la rama de olivo en un símbolo del odio irracional.

La fuente de la rama de olivo como un símbolo de paz se encuentra en la Torá. Luego del gran diluvio, Noaj envió aves fuera del arca para revisar si el agua había bajado lo suficiente como para poder regresar a tierra seca. El cuervo que envió la primera vez no encontró dónde posarse para descansar y regresó, advirtiéndole a Noaj que todavía no había llegado el momento de descender del arca. Luego Noaj mandó una paloma, pero los resultados tampoco fueron demasiado alentadores. Finalmente, después de 301 días, Noaj envió nuevamente una paloma y esta vez “la paloma regresó hacia él al anochecer y he aquí que había arrancado una hoja de olivo con su pico. Entonces Noaj supo que las aguas habían decrecido sobre la tierra” (Génesis 8:11).

Esta también era una señal de que la ira de Dios se había calmado. Significaba el fin de la destrucción y de la devastación. Dios había completado su castigo a la generación que había idolatrado la violencia y que se había llenado de corrupción. Ahora había llegado el momento de un nuevo comienzo.

De esta manera, la rama de olivo se convirtió en un símbolo de paz y buenas noticias. En la antigua Grecia, les entregaban coronas de olivos a los que resultaban victoriosos en las olimpiadas. El 4 de julio de 1776 se aprobó una resolución permitiendo la creación del Gran Sello de los Estados Unidos. En él se ve un águila que sostiene en su talón derecho una rama de olivo. La rama de olivo tiene 13 aceitunas y trece hojas, que representan a las trece colonias originales.

Sin embargo, los miembros del Congreso de los Estados Unidos aprendieron que extender una rama de olivo de entendimiento, amor y hermandad en el Monte del Templo no forma parte del vocabulario de los actuales directivos del monte.

El Congresista Tipton resumió claramente el estatus del Monte del Templo y del Medio Oriente cuando afirmó que “no se pierde la ironía de que ellos (los musulmanes) tengan un problema con la rama de olivo”. Los miembros del Congreso denunciaron duramente la manera en la cual los musulmanes prohíben la libertad de culto a los no musulmanes. Afirmaron haberse horrorizado al ver que los judíos son tratados, literalmente, como rebaños de ganado en el sitio más sagrado para el pueblo judío. Lo que hizo que esto fuera todavía más doloroso para ellos fue el hecho de ser testigos presenciales de la forma en que los musulmanes tratan al Monte del Templo con absoluta falta de respeto, arrojando basura y escombros en cualquier parte y actuando con absoluta indiferencia ante la santidad del área.

En esta era de “conversaciones de paz” sería sabio recordar otro mensaje que nos enseña el Midrash en conexión con la paloma que le llevó a Noaj la rama de olivo. Los rabinos preguntan cuál es el significado más profundo de la rama de olivo, y por qué necesitamos saber que la paloma la sostuvo en su boca. Rabí Shlomo Itzjaki, el famoso comentarista bíblico conocido simplemente como Rashi (1040-1105), cita la siguiente enseñanza del Talmud: “La paloma dijo: ‘Es mejor que mi alimento sea amargo como una rama de olivo de manos de Dios y no dulce como la miel de manos de un ser de carne y hueso’”.

El mensaje es claro: la rama de olivo nos enseña que no debemos colocar nuestras esperanzas en las promesas de paz de los hombres, sino que debemos confiar en Dios. Incluso si en el momento eso parece ser un poco “amargo”, en definitiva esa promesa y ese pacto son los que prevalecerán.

Y Dios Todopoderoso fue quien prometió que el sitio del primero y del segundo Templo eventualmente albergará al Tercer Templo, bajo control judío, pero iluminando al mundo con su mensaje de paz y amor por toda la humanidad.