Queridas Rosie y Sherry,

Soy una mujer judía de 22 años. Hace como un año, conocí a un hombre Israelí mientras viajábamos por Sudamérica. Yo ya había tenido relaciones amorosas antes, pero esta fue diferente a todo lo que había imaginado. Pasamos varios días juntos, teniendo divertidas y profundas conversaciones. Incluso llegué a conocer a sus amigos y, a pesar de la pequeña barrera idiomática, era como si nos hubiésemos conocido toda la vida.

Pensé que las cosas terminarían cuando su grupo avanzara hacia la siguiente ciudad, pero él se quedó atrás conmigo hasta que tuvo que tomar su vuelo de regreso a Israel. Me dijo que me quería y prometió que algún día nos casaríamos. Si cualquier otra persona hubiese dicho eso hubiera sonado absurdo, pero con él sentí que era cierto.

Después de mantenernos en contacto a larga distancia y de hablar todos los días durante cinco meses, lo visité en Israel y tuve una de las mejores experiencias de mi vida. Estuvimos juntos constantemente por casi un mes, y nunca me cansé de él. Solamente me confirmó cuán compatibles éramos en muchos niveles distintos, incluyendo lo que queríamos para el futuro.

Vi cuán compatibles éramos en muchos niveles.

Nunca me había sentido tan apoyada por alguien, y él era la primera persona que nunca me había decepcionado. Por ejemplo, siempre cumplía con nuestras "citas" en Skype y renunció a un internado de verano para que yo pudiese visitarlo.

Por eso que me impacté cuando aproximadamente un mes después de que regresé de Israel —y siete meses después de que nos habíamos conocido— rompió conmigo. Dijo que aún me quería, pero que el hecho de no saber cuándo estaríamos juntos nuevamente era demasiado deprimente para él. Y en ese momento no era algo que podíamos resolver fácilmente, ya que él estaba empezando la universidad en Israel y yo recién ahora estoy terminando la escuela en Estados Unidos.

Yo no me tomé la noticia de buena forma. Me deprimí mucho durante meses, pero logré salir adelante parcialmente por medio de involucrarme en la comunidad judía de la escuela. Intenté convencerme a mí misma que él había aparecido en mi vida para que yo me acercara más a Israel y al judaísmo, pero nunca olvidé los sentimientos que tuve por él o cuán feliz yo era cuando estábamos juntos.

Después de unos siete meses, comencé a desarrollar sentimientos por otro hombre y pensé que era una señal de que estaba logrando salir adelante. Sin embargo, esta nueva relación sólo me recuerda lo que me estoy perdiendo. Me preocupa mi futuro romántico, dado que sé que encontré mi alma gemela y la perdí.

¿Debería intentar contactarlo y expresarle mis sentimientos, o eso solamente haría que las cosas fueran más difíciles para ambos? Sus opciones son limitadas ya que él estará estudiando en Israel por tres años más. Sin embargo, yo me gradúo pronto. Si voy a hacer un cambio de vida por él y voy a mudarme a Israel, es mejor que sea ahora. Tengo miedo de estar siendo ingenua, pero tampoco quiero arrepentirme de perderlo para siempre. ¿Qué me aconsejan?

Aby

RESPUESTA DE ROSIE Y SHERRY:

Querida Aby,

Es difícil superar un quiebre con alguien que creías que era "el indicado". Incluso cuando consideras que estás avanzando y que estás lista para comenzar a salir nuevamente, los recuerdos de ese viejo amor se escabullen de vez en cuando y te recuerdan lo que tuviste alguna vez. Lo que estás viviendo es una experiencia muy común y una parte normal del duelo y del proceso de recuperación.

También lo es la dificultad que tuviste para aceptar su decisión de terminar la relación, la depresión que pasaste y tu esfuerzo consciente por superarlo tratando de entender por qué él apareció en tu vida y canalizando tus energías en una dirección enriquecedora y productiva. De hecho, lo que elegiste hacer es un buen modelo para otros que han atravesado una experiencia similar.

Pero a pesar de que has hecho todo esto, aún no lo has superado, y te preguntas si eso significa que quizás sería buena idea intentar resucitar la relación. Tienes muchas buenas razones para querer intentarlo, ya que todo iba bien excepto por la distancia y por el hecho de que el momento no era de lo más oportuno. Pero ahora que mudarte a Israel es una opción, te preguntas qué hacer.

Creemos que la situación es mucho más complicada de lo que parece. Pareciera ser que tú y este hombre eran relativamente jóvenes cuando se conocieron: tú estabas en la universidad y él probablemente estaba en un viaje después del ejército. Las relaciones jóvenes son hermosas y llenas de promesas, pero a menudo no duran porque una o ambas personas aún tienen un buen camino por recorrer antes de estar listos para comprometerse y asentarse.

Él dijo que le era demasiado difícil lidiar con el hecho de que estuvieran lejos por tanto tiempo, pero es posible que hayan habido otras razones que él no compartió contigo. Verse todos los días, todo el día, puede haberlo agobiado, y quizás necesitaba procesar sus pensamientos y sentimientos después de la experiencia. Puede que haya decidido que necesitaba más experiencia de vida antes de saber si tú eras realmente "la indicada".

Él nunca te llamó ni dejó la puerta abierta para que lo volvieras a contactar en el futuro.

Alternativamente, es posible que él no haya querido una relación a largo plazo. No dejó la puerta abierta para que lo volvieras a contactar en el futuro, pese a que sabía que tú terminabas la escuela en un año. Y no ha estado en contacto contigo para decirte que te extraña o que podría estar cambiando de opinión. Nos parece que, para él, la relación realmente ha terminado y que espera que tú también sigas adelante.

Por eso que creemos que incluso si te mudaras a Israel y eliminaras el problema de la distancia, aún así él no querría que volvieran a estar juntos. Además, en los meses intermedios, tú claramente has crecido en algunas áreas de tu vida y él probablemente también lo ha hecho. Es posible que incluso si sus otras razones se resolvieran, te encontrarías con que han crecido en distintas direcciones y que ya no quieren cosas similares de la vida.

Te sugerimos que, por más doloroso que sea para ti en este momento, te concentres en seguir adelante con tu vida. Esperamos que cuando acabes la escuela y empieces a buscar un trabajo o planificar una escuela de postgrado continúes conectándote cada vez más con el judaísmo. Sigue conectada a tus amigas, haz nuevas amistades y explora formas de desarrollar tu lado creativo. Vive una vida normal y encuentra formas de hacerla enriquecedora, interesante y divertida. Eso te distraerá para que no extrañes tanto a este hombre y te ayudará a comenzar gradualmente a ver la vida desde un punto de vista más positivo.

Nos parece que incluso estás lista para salir en citas, incluso si no has superado completamente a este hombre. Decimos esto porque comenzaste a desarrollar sentimientos por alguien más, lo cual es una señal de que estás avanzando, a pesar de que aún te quede mucho por avanzar. Toma un tiempo superar una relación profunda y amorosa, especialmente tu primer amor, y parte de lo que experimentaste se quedará contigo por un largo tiempo. Pero gradualmente se irá desvaneciendo, y esperamos que con el tiempo resistas los impulsos de comparar a la persona con quien estés saliendo con este otro hombre y que seas capaz de enfocarte en construir algo nuevo con una persona prometedora.

Recuerda lo que te dijiste a ti misma cuando la herida estaba realmente fresca: que él había aparecido en tu vida para alentarte a formar una conexión más profunda con el judaísmo. Intenta llevar este pensamiento un poco más lejos preguntándote cómo esta relación te ha ayudado a crecer como persona, qué aprendiste de ti misma, y cómo puede haberte ayudado a prepararte para cuando conozcas al hombre con quien te casarás. Quizás te diste cuenta de que podías conectarte profundamente con alguien, aprendiste de qué se trata la confianza y el apoyo mutuo, te encontraste entregando en formas que nunca esperaste.

Esperamos que en el futuro no te sientas obligada a reconectarte con este hombre y que encuentres a la persona correcta con quien pasarás el resto de tu vida. Puede que realmente decidas mudarte a Israel, pero si es así, debes basar tu decisión en un serio y bien informado deseo de hacer aliá por tu propio bien y no hacerlo por otra persona.

Te deseamos éxito navegando por el laberinto de las citas.

Rosie y Sherry