Como casamentera y consejera de citas, lo entiendo perfectamente. Salir puede ser un proceso agobiante. A veces sientes que ya no queda nada que puedas hacer para mejorar tus posibilidades de encontrar a la persona indicada. Muchos de ustedes han invertido gran cantidad de tiempo y energía siguiendo todos los consejos habidos y por haber. Han leído libros. Han ido a clases. Han rezado. Y ahora están esperando que su alma gemela aparezca.

Mi experiencia con una gran variedad de clientes me ha enseñado que esperar no te va a llevar a ninguna parte. Hay tres cosas que puedes hacer mientras sales de citas… en lugar de esperar.

1. Antes de avanzar, da un paso atrás

¿Has escuchado la expresión: un paso hacia adelante y dos hacia atrás? Esta es mi nueva versión: Un paso hacia atrás y dos hacia adelante. Tu primer paso debería ser hacia atrás. Da un paso hacia atrás: escúchate a ti mismo y asegúrate de que aquello en lo que tanto esfuerzo invertiste sea realmente lo que quieres. Cuando le dices a la gente lo que estás buscando, ¿eres quien habla? Asegúrate de que las opiniones transmitidas sean las tuyas y no las de tus amigos, mentores o familia.

Una vez que te hayas tomado el tiempo y hayas logrado claridad respecto a lo que quieres, una buena cosa para hacer es permanecer en el momento de un paso hacia atrás. Antes de correr para encontrar a tu alma gemela, observa las personas que ya conoces o con quienes ya has salido. Evalúa esta lista con cuidado y asegúrate de no haber pasado por alto a tu potencial pareja. Mis clientes generalmente me dicen que en su pasado no hay nadie para ellos. Sin embargo, después de haber evaluado la lista, la mayoría de las veces encontramos a alguien del pasado con quien vale la pena salir o al menos inquirir de nuevo. Sorprendentemente, muchos clientes se casaron con personas que ya conocían.

Cuando estés seguro de no querer casarte con alguien que ya conoces, pasa a buscar otras opciones. A veces el secreto no es encontrar a la persona ideal, sino reconocerla. La mejor manera de hacerlo es yendo hacia tu interior.

2. Conoce tu fecha de S.C.B.

¿Qué es un S.C.B.? Es el cronograma ideal para tus citas; cómo se vería tu proceso si por un momento tú dirigieras el mundo. ¿Cuándo quisieras comenzar a salir? Suponiendo que conocieras a tu alma gemela en esa cita, ¿cuál sería el mejor momento para comprometerse? Después de ese hito, ¿cuánto tiempo te gustaría que pase hasta tu boda? S.C.B.: Salidas, Compromiso, Boda.

Ninguna respuesta a esta pregunta es correcta o incorrecta; la respuesta es tu respuesta. ¡Pero necesitamos fechas! ¿Por qué? Para que sepamos que tu visión concuerda con tu realidad actual.

Si dijeras: “Obvio, me encantaría comprometerme mañana y casarme la semana que viene”, yo respondería: “¿En serio? Eso no sería bueno para ti si quisieras que tus amigos y familia estén en la boda”. Observa tu vida real, tu cronograma real y lo que ocurrirá hoy y en los meses venideros. Ve si tu plan está en línea con tu vida. Entonces estarás listo para programar citas. Comienza con la cita de hoy (si no estás listo para salir hoy, comienza eligiendo la fecha futura). Si quieres estar comprometido en seis meses y casarte seis meses después, ve a tu calendario y marca esas dos fechas (incluyendo el año).

Aquí hay un ejemplo de cronograma:

S________________    C________________    B_______________

(1 de enero de 2015)        (1 de abril de 2015)     (1 de agosto de 2015)

Mira tus propias fechas. ¿Sientes que están bien? ¿Concuerdan con todo lo que pasa en tu vida? Sabrás que programaste bien cuando veas las fechas y digas: “Sí, puedo hacerlo”.

Haber fijado un cronograma te ayudará a entender tus propios objetivos, además, no sentirás frustración si no concuerda con el cronograma de otra persona. También te ayudará a pensar con claridad sobre tu proceso de salidas.

3. Asegúrate de estar usando tu poder del “por qué” al igual que tu poder de voluntad.

¿Por qué quieres estar casado? No te estoy preguntando si quieres estar casado. Te estoy preguntando por qué. Sé que quieres estar casado, sé que tienes deseos, pero cuando tu voluntad no es suficiente para que te cases, es tiempo de combinar tu poder de voluntad con el poder del “por qué”. Tu “por qué” es tu motivación, tu valor. Te mantiene en acción. ¿Por qué quieres estar casado? ¡Haz una lista ahora!

Imagino que tu lista probablemente incluye razones altruistas, quizás algunas egoístas, algunas razones universales humanas y quizás algunas judías. Lo que sea que esté en la lista, no es para juzgar sino para ver y entender por qué quieres casarte. Saber por qué quieres casarte es la base para comprometerse, casarse y permanecer casado para siempre con la misma persona. Estoy segura de que sabes que las estadísticas de las relaciones a largo plazo no son muy favorables y que la tasa de divorcio es alta. Vivir tu “por qué” puede ayudarte a combatir esos números.

Lo mismo con las dietas. Una razón clara e importante para estar a dieta hará que no comas esa deliciosa galletita. Eso se debe a que tu “por qué” es un valor. Si valoras tu salud y esa galletita podría dañarte, no la comerás. Si valoras tu vida, apelar a ese valor puede hacer que quites tu pie del acelerador incluso cuando estás muy apurado. El secreto para casarse y permanecer casado es primero activar tu voluntad y luego tu “por qué”.

En lugar de esperar y distraerte, agrega estos tres ítems a tu lista de cosas para hacer. Que tu travesía para encontrar a tu alma gemela sea breve y corta y que haya gente buena que te ayude en el camino.