Querida Aleeza:

Soy soltera. Llevo nueve años viviendo en el mismo lugar. La mayoría de las personas de mi entorno considera que vivo en el epicentro de la población soltera judía. ¡Hace poco me ofrecieron un ascenso increíble y estoy muy entusiasmada! Este nuevo trabajo me exigiría mudarme a una ciudad pequeña. Hace tiempo que espero este ascenso. Mi familia y mis amigas están preocupadas por la falta de potenciales prospectos allí, ¿pero no está Dios a cargo? ¿No podría vivir en una isla e, igualmente, encontrar al indicado? Eso es lo que siempre creí, pero los comentarios que recibo de todo el mundo están haciendo que me pregunte si debería quedarme en donde estoy. ¿Qué debería hacer?

Tali del epicentro.

Querida Tali:

Tus padres y amigas se preocupan por tu felicidad y eso es bueno. Entiendo que te entusiasme esta oportunidad y que potencialmente podrías ser más feliz en tu nueva ciudad pequeña. Hay una buena probabilidad de que conozcas a la persona indicada en tu nuevo epicentro. Puede que no sea una comunidad de muchos solteros, pero quizás tu felicidad hará que los demás te encuentren incluso más atractiva. Como mentora, lo que quiero saber es: ¿Crees que estar allí sacará lo mejor de ti? ¿Crees que es una buena movida?

Sácate las citas de la cabeza por un minuto. Si las citas no fuesen un tema, ¿te entusiasmaría esta posibilidad? Si la respuesta es afirmativa, entonces creo que probablemente será un cambio positivo para ti.

También preguntaste si podrías “vivir en una isla y conocer al indicado”. Si bien es posible conocer al indicado en una isla normal, en una isla desierta y sin internet sería bastante difícil. Una isla poblada y con internet es otra historia. En la actualidad es tan común que las personas se conozcan online o por medio de amigos de cualquier parte del mundo que no me preocupa la falta de parejas potenciales, siempre y cuando sientas que mudarte es la decisión correcta. Tu nueva relación puede venir del lugar menos pensado. Y si aún no encontraste a la persona indicada en un área densamente poblada… ¡cambia tu lugar y cambia tu mazal!. Con este cambio de ubicación puede que atraigas a la persona correcta. ¡Espero que este mensaje aliente a tu familia y amigos para que te ayuden a empacar!

Casamentera para ex parejas

Querida Aleeza:

Soy soltera. ¿Es raro hacer de casamentera para personas con las que salí? ¿Hacerlo ayudará o perjudicará mis propias citas?

Jenny.

Querida Jenny:

Si puedes unir a dos personas que tienen potencial para casarse y ya no sientes nada por tu ex, sin dudas deberías intentarlo. Sin embargo, si te resulta difícil o no superaste todos tus sentimientos del pasado, recuerda la cita de Ética de los Padres: “No se espera de ti que termines la tarea, pero tampoco tienes derecho a eximirte de ella”. En otras palabras, trata de mencionarle la idea a alguien que pueda presentar a las dos personas. Emparejar a dos personas es uno de los mayores actos de bondad. Creo que siempre que tu intención sea buena, hacerlo tiene el potencial de afectar positivamente tus propias citas. Mientras "juegas" a ser casamentera, ¡asegúrate de jugar también contigo misma! Mira con otros ojos a posibles parejas para ti. Quizás con otra perspectiva verás posibilidades nuevas que no habías visto antes.

Tomarse un descanso de las citas

Querida Aleeza:

Soy soltero y estoy hastiado después de todas las citas fracasadas que tuve este año. Quiero casarme y comenzar una familia, pero siento que necesito un descanso. ¿Puedo hacer una pausa? ¿Es esta la mejor manera de comenzar mi año nuevo?

Ari.

Querido Ari:

¡Por supuesto que puedes! ¡Que tomarte el descanso sea lo primero que hagas este año nuevo! Es muy difícil ser la mejor versión de ti mismo o entablar una buena conversación con otra persona cuando esperas que el resultado sea otra noche desperdiciada. Sin embargo, lo mejor es tomarse un descanso calculado. Sería ideal que tu pausa tenga un principio y un fin definido. Por supuesto, puedes reevaluar en el camino si necesitas más tiempo, pero fija un comienzo y un final claro y reevalúa a medida que avanzas.

Una fecha que marque un final claro te asegura (a ti mismo) que es un simple descanso, y no desesperanza. Y recuerda que no hay una cantidad de tiempo acertada ni equivocada para un descanso. Los descansos son absolutamente individuales y varían dependiendo de tus circunstancias. Además, piensa en lo que quieres hacer durante tu descanso. Toma una clase de kárate, ve a una excursión con amigos o asiste a esa clase que has estado posponiendo por tanto tiempo. Con esas medidas proactivas, tu descanso debería ser refrescante y te ayudará a tener una buena actitud para tu próxima y, si Dios quiere, adecuada mujer.

Que este año nuevo tengas la bendición de encontrar la relación que deseas. ¡Shaná tová!