Helena Rosenberg, Terapeuta Matrimonial y Familiar acreditada y autora de "¿Cómo Casarse Después de los 35?: Una Guía de Cómo Llegar al Altar", está involucrada en la misión de ayudar a los solteros a alcanzar claridad y a enfocarse en la búsqueda de una pareja.

Helena creció en una pequeña ciudad de America – Conway, Arkansas, con una población de 3.000 habitantes. A pesar de que estaban bastante solos, su madre le imprimió a una edad temprana un fuerte sentido de identidad judía, que sobrevivió todos sus viajes y experiencias.

Después de sus estudios de secundaria, Helena viajó a Nueva York para estudiar una carrera en letras. Siempre había sido una gran creyente de "visualizar las metas y luego alcanzarlas con energía y vigor". Trabajó para el New Yorker, Random House y como editora principal en el Village Voice, antes de entrar a Hollywood.

Ahí, produjo documentales temáticos, lo que implicaba una existencia satisfactoria pero loca y muy estresante. Helena confesó que siempre pensó que el matrimonio y la familia eran un componente crucial del "éxito" y que algo importante estaba faltando en su vida. "Viajar en primera clase a Brasil no compensa un departamento vacío".

Con el dolor de este reconocimiento, se puso en contacto con una vieja amiga que se había vuelto observante. Su amiga parecía ser más feliz que nunca. Yo quiero algo de eso, pensó Helena. Entonces empezó a asistir a clases de estudio de Torá. En uno de los servicios de Rosh Hashaná y Yom Kipur, de Aish Hatorá, conoció a Charlie, el hombre que más tarde se convertiría en su esposo.

Le dio a Charlie el discurso de "Sólo estoy saliendo con el propósito de casarme", en la segunda cita.

Influenciada por sus clases y enfocada fuertemente en sus metas, le dio a Charlie el discurso de "Sólo estoy saliendo con el propósito de casarme", en la segunda cita. Él no se asustó, y 12 meses después estaban casados.

No contenta con disfrutar su propia felicidad, Helena quería ayudar a otros. Creía fuertemente en su método de salidas y sentía mucha culpa por el tiempo perdido. Empezó a formular algunos principios y estrategias. Helena cree que todo soltero que desea casarse seriamente, debe tener un papel pegado en su refrigerador, "¿Qué cosa voy a hacer por mí hoy?".

"Tenemos que poner la misma pasión y tenacidad que ponemos en los negocios para encontrar una pareja", propone.

La acción es muy superior a las quejas. Tenemos que mantenernos optimistas y, tal como lo hizo Helena, "nunca debemos perder la esperanza de que hay alguien por ahí".

Como parte de su campaña, Helena se alejó de la gente negativa, de aquellos que la deprimían o saboteaban sus metas. Habiendo salido con una buena parte de "hombres no deseados", estaba agradecida de haber despertado a tiempo y quería evitarles a otras personas un dolor innecesario.

Empezó a preparar y a guiar a sus amigas en ideas y pasos constructivos que ella había tomado. Estas sesiones fueron el génesis y la base de su libro que fue elegido por Harper-Collins y que eventualmente la llevó a hacer un tour impresionante de presentaciones en programas de conversación, incluyendo Good Morning America, Jane Pauley, Fox News y a alrededor de 80 entrevistas radiales diferentes. A Helena le encantaba todo eso, era una oportunidad de sacar la voz y de discutir su tema predilecto.

Aquí hay algunos de los consejos de Helena:

1.- Decide hacer de tu vida personal una prioridad. Una mujer que quiere una pareja para toda la vida, necesita ser tan directa en sus búsquedas románticas como es en su carrera, su rutina de ejercicios o el cuidado de su piel. Mi experiencia como terapeuta y entrenadora en relaciones me ha confirmado que mujeres que se casan en sus treintas, cuarentas o más son con mayor frecuencia aquellas para las cuales la idea de casarse tiene verdadero peso y aquellas que hacen elecciones de acuerdo a esa prioridad. Has pasado suficientes años comportándote como si el matrimonio no te importara. Ahora que sí te importa, vive de acuerdo a eso.

2.- Visualiza tu futuro matrimonial. Las personas exitosas raramente alcanzan sus metas sin primero imaginar su habilidad de lograrlas. Al mantener firmemente en mente una imagen visual positiva de ti misma como una persona casada, te acercas a ser esa persona casada. No veas tu soltería como una condición permanente. Mírate como una persona que simplemente no ha encontrado su pareja – ¡eres una mujer casada en espera! Aprecia la buena vida que tienes pero imagínate cuánto más placentera podría ser con una pareja a tu lado. Entonces, a pesar de que eres capaz de hacer casi todo por ti misma, también le permites a los hombres que hagan cosas por ti sin sentirte disminuida por su contribución. No estás pretendiendo ser débil o incompetente; simplemente estás dejando que otros se sientan apreciados en una forma directa y concreta. Igualmente, eres capaz de visualizarte haciendo algunos ajustes para fusionar tu vida con la otra persona – cambiarte de ciudad tal vez o convertirte en madrastra. La imagen operativa es que te veas a ti misma como parte de un equipo dinámico en vez de continuar la vida jugando solitario.

3.- Elimina cualquier obstáculo que te esté manteniendo soltera. Esto presupone que tú sabes cuáles son esos obstáculos. Para aislar qué impedimentos pueden haber contribuido a tu soltería, completa en el espacio en blanco: Yo creo que aún estoy soltera porque ______________. Tal vez simplemente no has conocido a la persona correcta. O hasta ahora has dedicado gran parte de tu tiempo en tener una educación o una carrera. Nuevamente, puedes admitir que eres perfeccionista y que nadie ha alcanzado tus estándares. O que dejaste de salir para evitar la decepción y el dolor. Incluso respuestas que suenan lógicas en la superficie pueden enmascarar algunas cosas más profundas sobre ti; puede ser verdad, por ejemplo, que no has conocido aún a la persona correcta, pero también puede ser cierto que no has hecho ningún esfuerzo para ampliar tu círculo social. Es fácil avanzar en tu vida personal una vez que has identificado honestamente lo que te ha estado deteniendo y lo que ha separado explicaciones razonables de racionalizaciones elaboradas.

4.- Párate con la frente en alto. Admitir que te gustaría casarte no implica una aflicción, es simplemente una meta de vida defendible. Sácate esa bolsa de papel café de tu cabeza y proclama de forma orgullosa a tus amigos o colegas que estás interesada en encuentros y presentaciones con prospectos adecuados. Frecuentemente nos preocupa que revelar esos deseos nos vaya a poner en situaciones embarazosas o desagradables, como si esperar a un esposo y pedir ayuda fuera una debilidad o causa de vergüenza. De hecho, el deseo de unirse con una pareja compatible es una fortaleza, y una de las mejores maneras de conocer un compañero apropiado es a través de una tercera persona que los conozca a los dos.

5.- Resérvate el juicio. No llegues a conclusiones negativas apresuradas acerca de los hombres que conoces. Es fácil descartar a un buen hombre si no vuelan chispas entre los dos antes de que llegue el aperitivo. En la mayoría de los casos, los mejores hombres (traducción: tiernos, honestos, confiables, que piensan en el matrimonio) no van a ser aquellos que te deslumbran desde el principio sino aquellos que son constantes a lo largo del tiempo.

6.- Sal del camino si no te está llevando donde necesitas ir. Hoy estás saliendo por una razón, no para divertirte. Esto significa que debes erradicar a todos los hombres in-casables de tu vida. Sigue en curso despiadadamente eliminando a todos los jugadores narcisistas, profesionales de la soltería, hijos de su mamá y otras malas ofertas. Un hombre que está en sus cuarentas y que nunca se ha casado probablemente tampoco se casará contigo. Tampoco lo hará el hombre con el que has estado saliendo y rompiendo por los últimos 5 años y que todavía no quiere comprometerse. Estos hombres deben quitarse del camino para dar lugar a los hombres genuinamente casables que están esperando por ti. Desafortunadamente, el tiempo que desperdiciaste con hombre in-casables nunca se podrá recuperar, entonces haz una limpieza temprana de primavera y saca de tu vida a todos los vampiros (que absorben tu energía) de una vez por todas.

7.- Vive con gratitud. La mejor manera de aprovechar la vida es apreciar completamente lo que uno tiene. Levantarse cada día con una sensación de apreciación te hace estar más contento y mientras más contento estás, más probable es que seas un imán para otros, incluyendo hombres elegibles. Si no eres optimista y no aprecias por naturaleza, practica ser optimista y apreciar. Encuentra cosas pequeñas por las que estar agradecido. Siéntete agradecido por cosas que podrías dar por hecho; tu buena salud, por ejemplo o una deslumbrante puesta de sol. Haz que el hecho de afirmar la belleza de la vida se transforme en un hábito de cada día, y así, más de esa belleza vendrá a tu camino.