El filósofo y médico judío, Maimónides, nos previene, “los hombres deben respetar a sus esposas y las mujeres deben respetar a sus maridos”. Este consejo que parece obvio, cobró un nuevo sentido durante una clase que di una vez.

Dividí a los 50 profesionales jóvenes en dos grupos – uno de mujeres y uno de hombres. Luego le pedí a cada grupo que hiciera una lista con lo siguiente: “¿Cuáles son sus fortalezas y cuáles son sus debilidades?”. Y posteriormente, hice que cada grupo respondiera la misma pregunta pero sobre el sexo opuesto.

Después de 15 minutos, un representante de cada grupo, leyó sus listas. Ocurrió una cosa fascinante. ¡Muchas de las fortalezas que proclamó cada grupo, eran percibidas como debilidades por el otro grupo!

¡Las fortalezas que cada grupo proclamaba, eran percibidas como debilidades por el otro grupo!

Por ejemplo, cuando los hombres afirmaron que ellos eran intelectuales, lógicos y juiciosos, las mujeres reaccionaron, “Ese es exactamente nuestro problema con ustedes. Son emocionalmente ausentes. ¡Tengan un poco más de corazón!”.

Después cuando la representante del grupo de las mujeres dijo que una fortaleza femenina era que estaban en contacto con sus emociones, los hombres saltaron, “Ese es exactamente nuestro problema con ustedes. Son demasiado emocionales. Guíense con sus mentes, no con sus corazones”.

Mirando en retrospectiva, me doy cuenta que todos pensamos que tenemos el monopolio de cómo vivir correctamente. En vez, tenemos que ser abiertos para aceptar diferentes enfoques. Kavod es la palabra en hebreo para decir “respeto”. Viene de la familia de palabras que significan “pesado”. Yo respeto a una persona que es “pesada”, que tiene peso. Un objeto pesado es algo con lo que tengo que lidiar. Si es liviano, simplemente lo pateo fuera de mi camino.

Respetar a un cónyuge significa que lo veo a él o a ella como alguien importante – su opinión es algo que tomo en cuenta. No puedo simplemente deshacerme de ella con un gesto con la mano.

Los hombres no siempre ven las cosas de la forma como realmente son. Las mujeres tampoco. Respetar los diferentes puntos de vista de mi amado(a), me da la oportunidad de explorar un camino alternativo. Puede ser que sea “el camino menos transitado”. Puede ser también, que sea el mejor camino a seguir.