¿Cómo puedes conocer la verdadera naturaleza de la persona con la que estás saliendo antes de que caminen juntos hacia la jupá, para así evitar sorpresas poco placenteras en el futuro?

El Talmud nos ofrece un refrán corto y con rima, un juego de palabras que nos ayuda a conocer la esencia de la otra persona para ver rápidamente qué es lo que más le interesa y cómo es en realidad. Las tres claves para conocer a fondo el alma de otra persona son kisó, kosó y kaasó, que significan ‘su bolsillo, su vaso y su enojo.

Kisó/Su bolsillo. Si quieres saber si alguien es generoso, fíjate en cómo se relaciona con el dinero. Sí, así de simple. Si sales a cenar y tu cita saca su calculadora de propinas, se pone los anteojos en la punta de su nariz y comienza a calcular (veamos, le llevó mucho tiempo traerme otra jarra de agua, eso le hace perder un punto del porcentaje. El mesero no sonrió, otro punto…), eso podría darte un indicio de cuán tacaño es. A menudo las personas hablan sobre lo amables y generosas que son, pero la verdad sale a la luz cuando hay que sacar la billetera.

Cuando hablamos de dinero (y en realidad de las tres cosas de las que habla el Talmud), las personas bajan la guarda y se dejan ver como son en realidad. No pueden fingir. Pon atención a la manera en que manejan sus finanzas. ¿Son responsables, razonables y generosos, o son demasiado avaros? Este factor se evidenciará pronto en una relación.

Kosó/Su vaso. Se refiere a cómo se comporta una persona cuando toma un poco más de alcohol de la cuenta. Al ponerse alegre, se revela la verdadera personalidad y podemos ver la esencia de quien nos acompaña. De hecho, el Talmud dice que "cuando entra el vino salen los secretos", y señala que la guematria (equivalente numérico) de la palabra "vino" y "secreto" es la misma. Después de uno o dos tragos, fíjate si la persona es alegre, divertida, seductora, malhumorada, inmadura, grosera… las personas exhiben algunos de sus rasgos de personalidad más importantes cuando la copa de Merlot está vacía.

Kaasó/Su enojoLo que dice y hace una persona cuando está enojada es un fuerte delator de quién es en realidad. La disculpa usual cuando alguien dice algo hiriente es: “No quise decir eso, lo dije en un momento de enojo”. Sí, claro. Si realmente no pensara lo que dijo entonces la idea no hubiera estado en su mente. Lo que dice la gente en los momentos de ira es una ventana a lo que tienen en el interior pero que no dicen durante tiempos tranquilos sino sólo cuando explotan.

Kaasó se refiere también a la pasión, y aquí deberías prestar mucha atención a lo que hace que se le ilumine el rostro. ¿Cuándo se anima esta persona? ¿Qué es lo que le apasiona? Deportes, injusticia, éxito comercial, niños, sabiduría. Es muy fácil ver lo que le apasiona a una persona. ¿Se enciende con las cosas importantes o con la última comedia del cine?

Finalmente hay un ítem más que yo mismo agregué a esta lista:

Mesero. ¿Cómo trata al mesero de un restaurante? Si la persona con la que estás saliendo de citas es considerada con quien supuestamente pertenece a un grupo socioeconómico inferior, entonces puedes ver que tiene la bondad y el respeto básico hacia todas las personas sin importar la posición que tengan. Si es amable contigo y con otras personas importantes de su vida, pero es irrespetuoso y brusco con personas como el mesero o el cajero del supermercado, entonces tienes una seria señal de alerta respecto a la bondad básica de esta persona.

Estas cuatro cosas nos pueden permitir conocer más a fondo la esencia de la persona y la manera en que lidia con las situaciones cotidianas, lo cual me lleva a un último punto que quiero mencionar: no pases todas tus citas en un café; estar allí no tiene nada que ver con la realidad. Si te casas con alguien, tu vida no va a tratarse de conversar en cafés, dar largas caminatas por la playa y mirar películas. Lleva a tu pareja a visitar a tu hermana que tiene un bebé resfriado, ponle el bebé en su falda y observa cómo reacciona. Pareciera estar pensando “mmm, este niño está ensuciando mis pantalones Hugo Boss” o “qué lindo bebé, ¿alguien me alcanzaría una servilleta?”. Quieres ver a tu pareja en situaciones de la vida real y no en situaciones ficticias, porque el matrimonio no es una película fantasiosa de Hollywood.

Cuando salgas de citas, ten los ojos abiertos; espero que estas herramientas te ayuden en tu búsqueda y te faciliten la decisión cuando Dios te traiga a tu bashert (alma gemela).