Alguien me envió hace poco un artículo de AishLatino.com titulado: "Soltero, Judío y ¿Pesimista?", escrito por un judío soltero que comienza diciendo: "He estado buscando a mi alma gemela por muchos años y el dolor de la soledad es algo que no le desearía a nadie". Luego continúa diciéndonos lo triste, mal – y deprimido – que se siente como resultado directo de ser soltero, para luego ofrecerles a los solteros – y a sí mismo – algunos consejos incluyendo permanecer positivo, seguir soñando y recordar que Dios te ama.

Para quienes quisieran cuestionar su posición, Jaim sostiene que "Nuestra Torá nos enseña que no podemos juzgar a alguien a menos que hayamos estado en sus zapatos. Creo que poca gente en este mundo puede juzgar la penetrante soledad y el dolor que un soltero judío debe afrontar a diario".

Bueno, habiendo vivido y salido en citas en Nueva York por una década y media antes de casarme, creo que realmente estuve en los zapatos de Jaim, y por lo tanto me gané el derecho a ofrecer una respuesta.

Jaim, siento tu dolor y me identifico con todos los ejemplos que citaste; sé que estás atravesando un infierno. Pero Jaim, tienes que aceptar que estás eligiendo permanecer soltero. No, no diría que estás siendo "pretencioso". Ese término es demasiado trivial, por lo que no refleja la profundidad y magnitud de la decisión que has tomado. Leyendo la biografía del autor pareces ser un hombre bastante cuerdo, estable, inteligente, agradable y observante que no teme expresar sus sentimientos y emociones más profundas. Basado en mi experiencia como consejero de citas y casamentero, quizás tienes una larga lista (en la que hay una reposición constante) de mujeres ansiosas, o al menos deseosas, de salir contigo.

Sí, entiendo que algunas de ellas no están en tu "zona de atracción", y también puede ser que tú no estés en sus zonas tampoco. Eso todavía deja un buen número que está en la zona. Por supuesto, ninguna de ellas encuadra perfectamente con la imagen que has cultivado durante todos estos años. También estoy seguro de que algunas de ellas son un poco más viejas de lo que te imaginas. Pero tienes que admitir que hay unas cuantas que parecieran satisfacer la mayoría de tus exigencias, no todas, pero la mayoría. Estoy de acuerdo con todo lo que escribiste sobre permanecer positivo y no renunciar a la esperanza, pero dejaste una opción afuera.

Puedes elegir construir una relación amorosa con una mujer que satisface la mayoría de tus exigencias.

Tienes que tomar una decisión. Puedes elegir continuar soltero y luchar con la soledad, continuar buscando a la mujer que imaginas que será tu perfecta "alma gemela", o puedes elegir construir una relación amorosa con una mujer que satisface la mayoría de tus exigencias (quizás todas las que importan en un matrimonio) y cumplir con tu destino, como hombre judío, de construir una familia y criar hermosos niños judíos. Esa es la elección que debes hacer; sólo tú puedes decidir eso.

Jaim, pareces ser un muy buen hombre que un día será un padre asombroso y construirá un maravilloso hogar judío. Pero en lugar de enfocarte en tu tajlit (propósito) verdadero, estás buscando satisfacer tus propios deseos y necesidades, que no necesariamente son relevantes en la construcción del matrimonio y de la familia, y con seguridad no los sobrepasan.

Jaim, si quieres salirte de este círculo de tristeza y soledad debes decidir firmemente, lo antes posible, que tu único y más importante objetivo en este momento es casarte y comenzar a construir una familia y no, como escribiste, "fijar un objetivo personal para ti mismo en el cual enfocar tu tiempo y energía. Ya sea ejercicio, educación u otro aspecto de crecimiento personal". Tu objetivo NO es encontrar a alguien que encaje con tu visión de alma gemela ideal, sino encontrar una maravillosa mujer que sea una excelente esposa y madre a la que te sientas atraído. Esto es factible; yo lo hice, y muchos de mis amigos también. Sé que tú también puedes hacerlo.

Jaim, es hora de dejar de ser una víctima y comenzar a encargarte de tu vida. Revisa esa lista de exigencias que esperas encontrar en tu alma gemela y tacha las que no son realmente importantes en la construcción de un matrimonio y la crianza de una familia. Sé realista. Luego encuentra una mujer que tenga lo importante y haz lo que sea para que ella se transforme en “la adecuada”. Ten la mente abierta y no seas descuidado. Ella no tiene que ser perfecta, tú no lo eres. Ponte a la altura de las circunstancias, toma la gran decisión y ocupa tu rol de marido y futuro padre judío.

Jaim, si vienes a Nueva York, me encontraré contigo (gratis) y te ayudaré a que te cases. Cuando sea que estés listo.