Pregunta: tengo 48 años y nunca me casé. No puedo evitar sentir que nadie me querrá y que simplemente 'perdí el tren'. Todos mis amigos están casados y tienen hijos, y yo siento resentimiento y celos. ¿Es demasiado tarde para mí?

Independiente de la edad que tengan, a muchos solteros les preocupa haber perdido la oportunidad de encontrar el amor verdadero.

Pero estar preocupado por ello no es lo que te va a ayudar.

Aquí te presento tres cosas específicas que puedes hacer ahora para cambiar tu situación.

1. Debes saber que este es tu momento para encontrar el amor.

¿Puede ocurrirte a ti? ¡Por supuesto que sí!

Somos capaces de superar todo tipo de pensamiento desalentador y limitante. Lo único que nos limita es lo que creemos que es posible.

Las personas que más admiramos, nuestros mayores héroes, superaron obstáculos que parecían imposibles. Piensa en Rabí Akiva, en Víctor Frankl o incluso en tu amigo que, después de dos matrimonios fallidos, cambió su realidad y se casó con 'la indicada'.

Este es tu momento. No puedes cambiar el pasado, pero sí puedes cambiar el futuro.

Los primeros —y más importantes— pasos son que te permitas creer que lo que quieres es posible y que te deshagas de las preocupaciones que sugieren que no lo es.

Si realmente quieres conocer y casarte con tu media naranja, debes contagiar una energía auténtica de aceptación y de amor propio. Quieres ser un imán para el amor. La vergüenza, el temor y la oscuridad transmiten malas vibraciones, las cuales a su vez causan que repelamos las cosas buenas. La alegría, el amor propio y la aceptación nos hace interesantes, coloridos y hermosos.

Adopta este mantra:

"Creo que este es mi momento para manifestar un amor y un compañerismo extraordinario en mi vida. El pasado no es igual que el futuro".

2. Eres único. No te compares con los demás.

Tu vida es tu vida.

La clave para conseguir lo que quieres es darte cuenta que eres único. Todos nacemos con nuestros propios desafíos.

Todo lo que ocurre en la vida es una prueba. Cada persona tiene sus propias pruebas únicas.

En lugar de compararte con los demás y de criticarte a ti mismo por no ser como ellos, permítete comenzar a aceptar que todo lo que eres en la vida, todo lo que viviste, todo lo que has sufrido, tiene un origen divino. Toda experiencia ha sido una hermosa lección y forma parte de tu travesía única.

Adopta este mantra:

He vivido, he amado y he aprendido. Mi travesía y las experiencias de mi vida me han formado y me han otorgado magníficas enseñanzas. Acepto mi travesía y estoy orgulloso de mi pasado.

3. No hay nada mal contigo. Mereces ser amado.

Descubre qué es lo que te hace sentir resentido y elige perdonarte a ti mismo y a los demás por lo que consideras que fue equivocado y terrible.

Demasiadas personas viven con vergüenza y se consideran defectuosas. Si te sientes avergonzado y defectuoso, entonces vas a atraer a personas que creen en esos sentimientos y quizás incluso hagan que los sientas más intensamente.

Notarás que enfatizo la palabra elige. ¿Por qué? Porque no podemos cambiar los eventos del pasado, pero sí podemos elegir el significado que les damos.

Antes de que tuviera mis propios éxitos personales que me liberaron y que despejaron el camino para a encontrar a mi bashert, ‘mi alma gemela’, yo creía que había algo mal conmigo. ¿Y adivina qué? Me la pasaba atrayendo a hombres que creían que yo tenía algo malo. Fue sólo después de trabajar en mi interior y lograr abandonar esas desalentadoras historias sobre mí misma que me di cuenta que estoy bien y que merecía ser amada.

Eres un/a hijo/a de Dios y mereces ser amado/a porque eres un ser humano, y los seres humanos nacen para amar y conectarse.

No importa lo que haya ocurrido en el pasado: debes saber que hiciste lo mejor que podías con la información que tenías disponible. Punto final. Pasar tiempo lamentándote crea energía negativa. La alegría, el perdón y la aceptación son energías positivas y atraen a gente similar.

Adopta este mantra:

Puedo ser amado/a y merezco amor. Me amo incondicionalmente. Si cometo un error, puedo enmendarlo y continuar.

Para ser el indicado que encuentre a la indicada, o la indicada que encuentre al indicado, debes comenzar con pensamientos positivos y amor propio, y no con consejos superficiales sobre las citas. Debes establecer los cimientos adecuados para transformarte en un imán para el amor.