La parashá Tazría trata una de las mitzvot más conocidas y observadas: la mitzvá de Brit milá (circuncisión) (1). Señala que la milá debe ser realizada en el octavo día, y el Talmud explica que incluso si el octavo día cae en Shabat, la milá debe ser realizada de todas formas, a pesar de contener una de las melajot (actividades creativas) que están generalmente prohibidas en Shabat (2). ¿Cuál es la importancia de realizar el brit específicamente en el octavo día? (3).

Para responder esta pregunta, es importante analizar la importancia de ciertos números para el pensamiento judío (4). El mundo fue creado en seis días, y en el séptimo, Dios descansó, creando así la idea de Shabat, el día en el que evitamos realizar creaciones físicas y nos enfocamos más en los objetivos espirituales. Por consiguiente, el número seis simboliza el mundo físico, mientras que el siete representa la infusión de espiritualidad en este. En Shabat nos esforzamos para elevar lo físico mediante usarlo leshem shamáim (por el bien del Cielo). Consecuentemente, hay un énfasis en comer alimentos sabrosos y vestirse bien, pero no por razones egoístas, sino para utilizar el mundo físico como una herramienta para conectarnos con Dios.

El número ocho simboliza la espiritualidad que está más allá de este mundo, más allá de las leyes de la naturaleza. Eliminar parte de nuestro cuerpo representa elevarnos por sobre nuestros deseos físicos. Algunos comentaristas escriben que una de las razones del brit milá es que debilita la lujuria física natural del hombre (ver Moré Nevujim, Rabeinu Bejaie). De acuerdo a esto, el brit milá representa la disociación del judío de las leyes naturales del olam hazé (este mundo) y el aferro a un nivel de existencia completamente diferente (5).

La idea de que brit milá representa trascender el olam hazé se ve en el relato de la Torá del mandamiento que Dios le da a Abraham respecto a esta mitzvá. Dios le dice a Abraham: “Camina ante mí y serás perfecto” (6). Rashi explica que Dios le estaba instruyendo a Abraham que se hiciera el brit milá y que, de esa forma, alcanzaría la perfección. Inmediatamente después de eso, Dios le dice a Abraham que le cambiaría el nombre, que hasta entonces era Abram, por Abraham. Dios estaba llevando a Abraham a un nivel de existencia completamente diferente, sacándolo de los límites del mazal (7), que hasta ese entonces había impedido que tuviera hijos. Es claro de los versículos que esta promesa y la de un brit eterno entre Dios y los descendientes de Abraham, dependía de que Abraham hiciera su propio pacto con Dios: el de Brit milá. Así, vemos que el Brit milá está intrínsecamente conectado al hecho de que el pueblo judío vive en un plano de existencia completamente diferente.

Rav Eliahu Dessler aplica esta explicación de la diferencia entre el número 7 y el 8 para clarificar un difícil Midrash. El Midrash dice: “Shabat y milá discuten entre sí. Shabat dice: ‘Soy más grandioso que tú’, y milá dice: ‘Soy más grandioso que tú’. Dado que milá se antepone a Shabat (8), sabemos que milá es más importante que Shabat” (9).

Rav Dessler explica que hay dos maneras en que una persona puede enfrentar su avodat Hashem. Una es involucrarse en el mundo físico y elevarlo por el bien del Cielo. Hay muchas mitzvot que entran en esta categoría —por ejemplo, dar caridad es una forma de utilizar el dinero que tenemos para conectarnos con Dios— y como mencionamos anteriormente, Shabat es el ejemplo principal de elevar lo material. La segunda manera de crecer en espiritualidad es alejándonos de lo físico, separándonos así de los deseos naturales. Milá representa esta forma de servirle a Dios.

Rav Dessler señala que la primera forma de espiritualidad presenta un peligro mayor, dado que la persona puede fácilmente caer en la trampa de creer estar elevando lo material, cuando la verdad es que está siendo atraída por sus deseos físicos y el iétzer hará la está engañando para que crea que lo está haciendo con motivaciones puras. La segunda forma de espiritualidad no posee esta amenaza, porque la persona evita los riesgos de quedar atrapada. Rav Dessler explica además que la única manera en que una persona puede estar segura de estar usando el mundo físico de manera correcta es si también en algún grado se aparta de éste por un tiempo (10).

Con este entendimiento, Rav Dessler explica el significado del Midrash. Shabat representa la forma de servicio a Dios en que la persona utiliza el mundo físico con objetivos espirituales, mientras que milá representa servirle a Dios mediante la debilitación del apego al mundo físico. Milá se antepone a Shabat, porque evita el riesgo de ser atrapado por el iétzer hará y quedar demasiado apegado al mundo físico mientras realizamos acciones aparentemente espirituales.

Vimos que el Brit milá representa la separación del mundo físico como una forma de acercarse a Dios, y vimos también cómo esta forma de avodat Hashem es esencial para el crecimiento de la persona. En este sentido, mi rabino, Rav Itzjak Bérkovits shlita, señala que a pesar del estrés que implica estar involucrado en el mundo físico con objetivos espirituales, la forma principal de alcanzar la grandeza es mediante el involucramiento en actividades puramente espirituales, como la plegaria y el estudio de Torá.


Notas:

(1) Vaikrá, 12:3.

(2) Shabat, 132.

(3) Ver Otzar Habrit, Jélek 1, pp.380-381, por Rav Yosef Weisberg zt"l, que cita varias razones de por qué el brit milá se realiza en el octavo día.

(4) El Maharal y Rav Eliahu Eliezer Dessler zt"l nos enseñan que muchos números tienen una gran importancia para el judaísmo. Buena parte del contenido de este ensayo está basada en el comentario de Rav Dessler a los escritos del Maharal sobre este tema (Ver Mijtav MeEliahu, Jélek 1, pp.226-7. Jélek 1, p.99, p.115, Jélek 4).

(5) Ver Mijtav MeEliahu, ibid., para una discusión sobre diferentes jaguim que están conectados al número ocho, incluyendo Sheminí Atzéret, que cae ocho días después del comienzo de Sucot, Janucá, que dura 8 días, y Matán Torá, que ocurrió en el 50avo día a partir de Ietziat Mitzráim (50 es uno más que 49, que es múltiplo de 7). Ver también mi ensayo sobre Lej Lejá, “Un nuevo nivel de existencia”).

(6) Lej Lejá, 17:1.

(7) Mazal se refiere a ciertos factores predestinados que afectarán la vida de la persona en diferentes formas. Sin embargo, el mazal no afecta su nivel de rectitud; eso está completamente en manos de la persona misma.

(8) Ya que realizamos el brit milá en shabat, a pesar de que involucra melajá prohibida.

(9) Yalkut, Irmiahu, Cap.33, Simán 325, citado en Mijtav MeEliahu, Jélek 1, pp. 226-7

(10) Ver mi ensayo sobre Parashat Nasó, donde el problema de estar demasiado apegado a la gashmiut es tratado extensamente.