haz clic aquí para ir al comienzo del artículo
Únete a Nuestro Newsletter

Te invitamos a ver el mundo desde una
perspectiva judía. Inscríbete al newsletter.
Más de 80.000 Suscriptores




Noaj(Génesis 6:9-11:32)

La intención es lo que cuenta

Y comenzó (Vaiajel) Noaj, el hombre de la tierra, y plantó un viñedo”. (Génesis 9:20)

Pregunta:

Después del diluvio, Noaj y sus hijos salieron del arca para comenzar a repoblar la tierra. Extrañamente, Noaj decidió que la manera más apropiada de comenzar el nuevo asentamiento sería plantando un viñedo. A primera vista esto parece ser un hecho intrascendente, sin embargo, la Torá utiliza una palabra extraña para decir que Noaj comenzó 'vaiajel'. Ciertamente, la palabra más apropiada habría sido vaiatjil. ¿Qué nos quiere decir la Torá con esto?

Respuesta:

Como todos sabemos, el hebreo es el idioma con el que se creó el mundo (ver Rashi, comentario a Génesis 2:23), y por lo tanto, en él se esconden un sinnúmero de significados ocultos. La raíz de la palabra vaiajel en hebreo es jol, que significa profano. De acuerdo a los comentaristas, la Torá nos quería decir que con la acción de plantar un viñedo, Noaj se profanó a sí mismo y degradó su estado espiritual.

No obstante, surge otra pregunta. Si bien Noaj se emborrachó posteriormente con el vino de su viñedo y actuó de manera irresponsable, el hecho de plantar un viñedo en sí mismo no es algo malo. ¿Por qué entonces la Torá dice que Noaj se profanó a sí mismo al plantar un viñedo? ¿Por qué no dice mejor que Noaj se profanó a sí mismo al emborracharse y actuar inapropiadamente? Y no sólo eso. Si analizamos el texto con detenimiento, veremos que en realidad dice que Noaj se profanó a sí mismo y luego plantó un viñedo. ¿Por qué la Torá hace esta afirmación?

La respuesta es que existe una regla general “Todo va de acuerdo a la intención del que realiza la acción”. Es decir, la acción en sí no es determinante, sino que lo importante es la intención con la que se realiza la acción.

En este caso lo importante es determinar cuál fue la intención de Noaj al plantar el viñedo.

Si bien el vino tiene un aspecto espiritual, ya que puede servir para santificar a Dios, a través de Kidush, Havdalá, etc., también tiene un aspecto puramente material, ya que puede servir para emborracharse y actuar de manera irresponsable.

Cuando Noaj quiso plantar el viñedo, su intención fue básicamente material, esto se aprende del pasuk ya que está escrito “Y comenzó Noaj, el hombre de la tierra”, es decir, que antes de plantar el viñedo él estaba pensando principalmente en términos materiales, y por eso la Torá lo asocia con la “tierra”.

Ahora podemos entender por qué está escrito que él se profanó a sí mismo incluso antes de plantar el viñedo, ya que como dijimos anteriormente, “Todo va de acuerdo a la intención del que realiza la acción”. En este caso, el posterior comportamiento inapropiado de Noaj al utilizar el vino para emborracharse fue sólo la manifestación física de su intención inicial, ya que desde un comienzo, él había plantado el viñedo con intenciones básicamente materiales, y es por eso que la Torá dice que en el preciso instante en el que decidió plantar el viñedo, él ya se había profanado a sí mismo.

Podemos aprender de acá que no sólo nuestras acciones importan, sino que debemos incluso preocuparnos de que cuando actuamos, nuestras intenciones deben ser siempre las apropiadas.

Fuentes: Rashi y Alshij, comentario a Génesis 9:20

14/10/2012

¡Da Tzedaká! Ayuda a AishLatino.com a crear
inspiradores artículos,videos y blogs que enseñan la sabiduría judía.
 

Envía tu comentario:

  • ¿Mostrar mi nombre?

  • Tu dirección de correo se mantendrá en privado. Nuestro editor la necesita en caso que tengamos alguna pregunta sobre tu comentario.


  • * Campo obligatorio 2000
Ingresar Comentario
stub