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Vaerá(Éxodo 6:2-9:35)

Delirios de grandeza

Vinieron, pues, Moshé y Aarón ante el Faraón, e hicieron como Hashem les había ordenado, y arrojó Aarón su vara delante del Faraón y de sus siervos, y se transformó en una serpiente. Entonces, llamó también el Faraón a sus sabios y hechiceros, y ellos, los nigromantes de Egipto, también hicieron lo mismo con sus encantamientos”. (Éxodo 7:10-11)

Pregunta:

Hay dos preguntas interesantes. Primero, ¿por qué la Torá dice que el Faraón llamó “también” a sus sabios para que hicieran lo mismo? ¿Acaso Moshé y Aarón llamaron a alguien? ¿No hubiera sido más lógico que dijera simplemente que después de que Aarón hizo que la vara se transformara en serpiente, el Faraón llamó a sus sabios para que hicieran lo mismo? ¿Por qué la Torá agregó la palabra “también”?

Y segundo, ¿por qué dice que los nigromantes de Egipto hicieron lo mismo con sus “encantamientos”? ¿No habría sido suficiente establecer que ellos simplemente hicieron lo mismo que Aarón? ¿Por qué la Torá agrega que ellos hicieron esto con sus “encantamientos”?

Respuesta:

Para responder la primera pregunta, tenemos que comprender los delirios de grandeza que sufría el Faraón.

Unos cuantos versículos más adelante en la parashá (Éxodo 7:15) la Torá nos revela que el Faraón tenía una extraña práctica matutina:

Hashem le dijo a Moshé: 'El corazón del Faraón es pesado, se niega a liberar al pueblo. Ve donde el Faraón en la mañana, he aquí que él sale a las aguas [del río]'”.

Rashi (7:15) explica que el Faraón madrugaba y salía al río muy temprano por la mañana para evacuar sus órganos, ya que él se hacía pasar por un “dios” y le decía a la gente que él no necesitaba realmente evacuar sus órganos. Por eso se levantaba de madrugada, cuando nadie podía verlo y salía al río Nilo, para hacer allí sus necesidades a escondidas.

Vemos de acá que el Faraón tenía serios problemas de ego, a tal punto que estaba dispuesto a sostener esta extraña práctica matutina para que nadie sospechara de su estatus de “dios”.

Ahora bien, por otra parte, unos cuantos versículos más atrás (Éxodo 7:1), la Torá nos revela otro interesante dato:

Hashem le dijo a Moshé: He aquí que te haré como un “dios” ante el Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta'

Los comentaristas explican (ver Malbim) que Hashem le dijo lo siguiente a Moshé: "Cuando acudas ante el Faraón, tú serás ante sus ojos como un "dios" que delega y ordena, y así como un "dios" no pone nada en práctica sino sólo a través de sus profetas y enviados que él designa, así también tu hermano Aarón será como tu profeta, a travé de él actuarás y ejecutarás Mis designios".

Y esto es precisamente lo que ocurrió cuando Moshé y Aarón acudieron ante él.

El Faraón que con sus delirios de grandeza se consideraba a sí mismo un "dios", no quiso ser menos que Moshé y por eso quiso parecerse a él y quiso aparentar que él estaba por lo menos al mismo nivel que Moshé. Y así como Moshé no realizó las señales de Hashem él mismo, sino que fueron realizadas a través de Aarón, como si fuera un “profeta” o un “enviado” de Moshé, así mismo dijo el Faraón, yo no puedo ser menos que Moshé, y si él le pide a Aarón que realice las señales, así también yo le pediré a mis sabios y hechiceros que las hagan por mí, en vez de hacerlas yo mismo, de esta manera la gente no pensará que soy menos que Moshé.

Ahora bien, en relación a nuestra segunda pregunta, la Torá dice que los hechiceros del Faraón hicieron lo mismo que Aarón, pero agrega que ellos lo hicieron con sus “encantamientos”, ¿por qué?

La razón es que la Torá quería acentuar el hecho de que existió una diferencia fundamental entre el acto que realizó Aarón y el acto de los hechiceros.

La diferencia radica en que el acto de Aarón fue verdaderamente un milagro en donde la vara se transformó realmente en una serpiente, mientras que el acto de los hechiceros no fue un milagro, sino que ellos con sus “encantamientos” hicieron parecer que las varas se transformaron en serpientes, pero esto fue sólo un truco visual, de magia, ya que ellos no tenían el poder suficiente para igualar el acto que realizó Aarón.

Fuentes: Malbim, comentario a Éxodo 7:1, 7:11; Rashi, comentario a Éxodo 7:15.

 

Publicado: 8/1/2013

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