Seis días podrán hacerse labores creativas, pero el séptimo día será sagrado para ustedes (...). No encenderás fuego en ninguna de tus moradas en el día de Shabat”. (Éxodo 35:2-3)

Pregunta:

Si la Torá me dice en un principio que no puedo realizar ningún tipo de melajá (labor creativa) durante Shabat, entonces, ¿por qué agrega a continuación que no podemos encender fuego en ninguna de nuestras moradas? ¿Acaso la prohibición de encender fuego no está incluida en la prohibición general de realizar melajot?

Respuesta:

Si bien es verdad que la prohibición de encender fuego está incluida en la prohibición general de realizar melajot, el Zohar explica el versículo: “No encenderás fuego en ninguna de tus moradas en el día del Shabat” (Éxodo 35:3) como una advertencia en contra del enojo y las peleas entre judíos en el día de Shabat.

Y especialmente entre esposo y esposa u otros miembros de la familia, ya que todos estos actos son comparados con fuegos ardientes. Es por eso que el pasuk dice que no debemos encender fuego en “nuestras moradas”, es decir, debemos crear una atmósfera de paz y armonía en nuestros hogares, Shalom Bait, y además debemos cuidar nuestra “casa” interna, es decir nuestro corazón.

El Baal HaTurim explica que Dios nos dice: “Así como Mi fuego, es decir el fuego del Gueinom, descansa en Shabat por ustedes (ya que incluso las almas que están en el Gueinom descansan en Shabat, ver Talmud Sanhedrín 65b), así también el fuego de ustedes es decir el enojo debe descansar y debe estar absolutamente extinguido durante Shabat.

Y la verdad es que no sólo debe existir paz entre el hombre y su prójimo, sino que el hombre debe estar en paz con toda la creación.

De hecho el Zohar (2:135b) nos dice que el misterio del Shabat es la unidad. En Shabat, Dios creó la armonía entre Él y el universo. Cuando la persona observa el Shabat de manera apropiada, entra en un estado de armonía tanto con Dios como con todo el resto de la creación.

Esto explica por qué el concepto de ‘paz’ es tan importante en Shabat. Uno de los saludos más comunes de Shabat es “Shabat Shalom”, porque la idea central del Shabat es la paz: estar en paz con Dios, con uno mismo, con el prójimo y con toda la creación.

Fuentes: Tikunei HaZohar 48; Baal HaTurim, comentario a Shemot 35:3; Rav Aryeh Kaplan, Sabbath: The Day of Eternity.