Igal Guinerman, 41, es un artista judío autodidacta que vive actualmente en Jerusalem, Israel. Él obtuvo un B.A. en arquitectura en la Universidad de Chile en Santiago, Chile, y luego se volvió observante y estudió ley judía y filosofía judía en Aish HaTorá y en otras yeshivot de Jerusalem por más de una década.

“Composición con tefilín”, 60 x 80 cm., acrílico sobre tela, 2021 (cortesía)

“Comencé a pintar de forma intuitiva en la escuela de arquitectura y mis cuadros tuvieron buena acogida desde el comienzo. Comencé a mostrar algunas de mis pinturas en muestras y galerías locales y vendí algunas de ellas a familiares, amigos y coleccionistas. Cuando terminé la escuela de arquitectura, sentí que algo le faltaba a mi vida, y comencé a luchar con preguntas filosóficas que finalmente me llevaron a explorar el judaísmo seriamente. Me mudé a Israel y por diez años me dediqué casi de forma exclusiva a estudiar Torá. Hace un par de años —y con un empujoncito extra gracias a la pandemia de covid— regresé instintivamente a pintar”

“Retrato de Rav Eljanan Wasserman” 60 x 80 cm. y “El padre de los prisioneros” 50 x 50 cm., acrílico sobre tela, 2021 (cortesía)

En un comienzo, sus pinturas eran principalmente abstractas, pero después de un hiato de más de una década durante el cual se sumergió por completo en estudios judaicos y crecimiento espiritual, su trabajo abstracto se inundó de imaginario judío.

“Plegaria” 40 x 120 cm., tríptico, acrílico sobre tela, 2021 (cortesía)

Artísticamente hablando, sus obras son un equilibrio de colores, formas, líneas, texturas, abstracción, figuratividad e incluso texto. Sus piezas son intuitivas, crudas y emocionales, con colores fuertes y profundos contrastes.

“Pequeñas cajas de cuero”, 50 x 70 cm., díptico, acrílico sobre tela, 2021 (cortesía)

Guinerman está fascinado con la estética judía. Él toma prestadas poderosas imágenes de figuras religiosas, rituales, tradiciones y objetos sagrados, y funde todo esto con formas abstractas en una combinación de narrativas espirituales y físicas. Estos elementos están nítidamente definidos —y otras veces sutílmente definidos— con líneas o formas, y a veces incluso cubiertos con capas de pintura para ser revelados nuevamente.

Igal Guinerman

Además de su reciente retorno a la pintura, Igal ha estado involucrado en kiruv (educación judía) por años. “Tuve el privilegio de conocer en persona a Rav Nóaj Weinberg durante sus últimos años de vida. Él me inspiró a asumir responsabilidad por el futuro del pueblo judío. Por eso, cuando surgió una oportunidad de trabajar en AishLatino.com, la aproveché de inmediato. Comencé como traductor, luego como editor asistente y hoy en día soy el editor en jefe de AishLatino.com. Es un privilegio compartir sabiduría judía con cientos de miles de personas online y trabajar en estrecha colaboración con el equipo de Aish.com en Jerusalem”.

“Un visionario (Retrato de Rav Nóaj Weinberg zt’l)”, 80 x 60 cm., acrílico sobre tela, 2021 (cortesía)

“Algunas personas piensan que ser religioso limita de alguna manera tu arte. Pero la verdad es que la constricción es la esencia del arte. Verás, cuando un artista traza una línea, agrega un pequeño punto o pinta un gesto sutil en su pintura, está tratando de expresar su vasto y complejo mundo interior a través de un acto físico muy limitado y constreñido, y creo que esa es una idea judía muy poderosa. El mundo espiritual es infinito y el mundo material es finito. Eso significa que para que la espiritualidad se manifieste en este mundo debe haber un proceso de constricción y limitación. Debemos limitarnos, literal y metafóricamente, para traer espiritualidad al mundo. Eso es exactamente lo mismo que hace un artista cuando crea su obra de arte".

“Atado alrededor de mi cabeza”, 80 x 60 cm., acrílico sobre tela, 2021 (cortesía)

Sus obras más recientes están en exhibición online y físicamente en la Galería Rosenbach Contemporary, una reconocida galería de arte contemporáneo israelí en la famosa calle King David de Jerusalem.

“Estoy muy feliz de poder exhibir mi trabajo una vez más y recibir comentarios de colegas y amigos después de tanto tiempo fuera de la escena artística. El arte es una poderosa forma de comunicación, pero para que eso ocurra debe haber un diálogo entre el artista y el observador. No puede ser un monólogo”.


Si quieres ver más de sus trabajos o conectarte con Igal Guinerman puedes seguirlo en Instagram.

Algunas de sus obras están disponibles ahora mismo, en oferta por tiempo limitado, en la
Galería Rosenbach Contemporary. www.rosenbach.co.il.