El día de mi graduación universitaria fue un día de mucha excitación, orgullo por mis logros y esperanza por un futuro brillante. Tenía 22 años y dos títulos, una actitud de 'yo puedo' y estaba endeudada para toda la vida. Estaba lista para empezar… pero no estaba preparada para la deprimida economía que me daría la bienvenida al mundo profesional.

Tenía un alto nivel educacional y era una persona motivada y ambiciosa que estaba utilizando un título de Máster para trabajar de niñera y limpiar casas. Pero sabía que no estaba sola. Millones de jóvenes y talentosos estaban luchando para encontrar trabajo.

El desempleo -o el subempleo- trae consigo muchos padecimientos además de la ausencia de un salario. La sana autoestima puede ser difícil de mantener cuando no tienes adónde ir día tras día. Teniendo que pagar los préstamos universitarios y con un fuerte deseo de no mudarse de nuevo con mamá y papá, los recién graduados pueden ser aún más vulnerables al riesgo de caer en una depresión.

Entonces, ¿qué puedes hacer cuando tu plan maestro es frenado por una mala economía y un mercado laboral inexistente?

Aquí hay 10 estrategias para mantenerte positivo:

1) Redefine tu valor. No eres ni lo que comes ni lo que haces. Tu comida, ropa y trabajo no define quién eres ni quién quieres ser. Tómate un minuto cada mañana para recordarte a ti mismo que tu valor innato como persona no está basado en tener un trabajo (o en tener dinero en tu bolsillo) y utiliza el tiempo para enfocarte en construir respeto por ti mismo. Lo mereces.

2) Limpia ese desorden. Si tu falta de éxito profesional te ha desalentado, no te descargues con tu departamento. Perder las llaves en la mesa de la cocina y luego buscar entre la pila de platos sucios hasta que encuentras un vaso que está lo suficientemente limpio como para tomar de él es lo último que necesitas. Esto no es la universidad; ya no estás viviendo en un dormitorio universitario. Si puedes mantener tu lugar limpio y ordenado te sentirás mejor contigo mismo y con él.

3) Levántate y vístete. Dormir puede ser agradable por unos días o hasta por una o dos semanas. Pero aburre con rapidez y no te ayudará a salir de tu problema de desempleo. Yo lo sé… estuve ahí.

En lugar de comenzar tu día a mediados de la tarde, trata de levantarte temprano, vestirte antes de las 9 y utilizar bien tu tiempo. Quitarte el pijama es uno de los primeros pasos para mejorar tu autoestima. Crear una red de contactos utilizando pantuflas peludas y remeras holgadas es mucho menos efectivo que utilizando un atuendo casual y medias que hacen juego.

4) Explora tu creatividad. Finalmente tienes tiempo para ese proyecto que siempre quisiste hacer. Comienza a pintar – tus paredes o un lienzo. Ordena tu comedor al estilo Feng Shui, comienza a visitar los coloridos callejones y puestos de los mercados de pulgas locales y ve si puedes encontrar algunos tesoros que inspiren tu creatividad. Haz algo concreto que puedas señalar y decir: "Hice eso, y estoy orgulloso de eso".

5) Sé voluntario. Que no puedas encontrar un trabajo con sueldo no significa que no puedas encontrar trabajo. Toma todas tus habilidades y el deseo de hacer y ocúpate en algo. Ser un dador da un sentimiento hermoso; poder satisfacer las necesidades de otros te garantiza una saludable dosis de autoestima. Además, podrías conocer gente nueva con tu misma mentalidad que trabaja hacia el mismo objetivo de convertir a este mundo en un lugar mejor.

6) Ejercita. Es hora de que te levantes del sofá, te pongas los auriculares y salgas a caminar o a correr por el vecindario. Está probado científicamente que el ejercicio regular reduce el estrés, la ansiedad y la depresión por medio de las endorfinas. Las endorfinas provocan un sentimiento positivo en tu cuerpo y en tu mente, así que toma tu mp3 con tus canciones favoritas, o a tu amigo favorito, y separa un tiempo para ejercitar.

7) Di gracias. Bueno, puede que en este momento no estés tan excitado con la vida. Pero frena y tómate unos segundos para rebobinar… ¿Es todo malo? No dejes que tu desempleo haga que todo lo bueno que te pasa se vea gris. ¿El cajero te sonrió? ¿Un vecino amigo se tomó el tiempo para preguntarte cómo estás? ¿Tus amigos con empleo te están invitando a eventos y están tratando de ayudarte?

Si te tomas un segundo para advertir y ser agradecido cada vez que un poco de energía positiva se cruza en tu camino, todas esas buenas vibraciones se almacenan en tu alcancía mental. Luego, cuando necesites apoyo, puedes recurrir a todas tus experiencias positivas. Y cuando estés listo podrás comenzar a enviar tus propias buenas vibraciones alentando a otros también. Comienza reconociendo una experiencia por día por la que estés agradecido – incluso si es tan simple como una brisa fresca en un día caluroso. Vivir la gratitud te hará más feliz y mejorará tu autoestima, lo que también te hace más empleable.

8) La red social. Que tengas 500 amigos en Facebook no significa que no tengas que salir y socializar. No estás trabajando, pero eso no significa que debas encerrarte, deprimirte y no divertirte para nada. Si lo que te está preocupando es el dinero, no lo gastes. Puedes hacer un montón de actividades al aire libre y aprovechar los días lindos. Sal a andar en bicicleta con un amigo o haz un asado en el parque o en la playa (de todas maneras tienes que comer, ¿no?). Reconéctate con viejos conocidos y pídeles que traigan amigos nuevos para que puedas relacionarte con potenciales compañeros de trabajo.

9) Sé autodidacta. Lee el diario. Lee un best-seller. Toma clases o sigue foros online sobre tus temas favoritos. Haz cosas que estimulen tu mente y que te mantengan al tanto de lo que está pasando en el mundo. Te sentirás mejor contigo mismo por estar informado y por ser una persona de mundo, y puede que lo que has aprendido por tu cuenta abra nuevas puertas para oportunidades laborales.

10) El sistema de recompensa. Puede que no tengas trabajo, pero eso no significa que no tengas responsabilidades. Los currículos deben ser enviados, las compras hechas, la ropa lavada, y hay muchas otras cosas que debes hacer… sólo que no las has podido hacer debido a tu depresión por el desempleo. Combate tu holgazanería recompensándote por lograr hacer tareas que no te gustan y por terminar la lista de cosas para hacer en el día. Asegúrate de fijar objetivos realistas, y cuando los cumplas, tómate un segundo para felicitarte por haberlo hecho. Si sabes que puedes fijar objetivos y cumplirlos te sentirás más productivo, confiado y empleable.

La autoestima sana es una de las cosas más importantes en las que debes enfocarte durante este tiempo difícil. Si tienes ideas para permanecer positivo mientras estás desempleado, ¡compártelas en la sección de comentarios abajo!