P. Un empleado utilizó un lenguaje muy vulgar y racista durante una reunión. ¿Es apropiado que lo despida?

R. Desde luego que el lenguaje sucio es desaprobado por la tradición judía. El Talmud declara:

Debido a la trasgresión del lenguaje obsceno vienen muchas aflicciones y surgen decretos adversos… así como está escrito (Isaías 9:17): “Dios no se regocijará en los jóvenes, y no mostrará misericordia a sus huérfanos y viudas, porque todo es inmodestia y maldad, y toda boca habla obscenidades”. …Raba bar Shila dijo en nombre de Rav Jisda: Todo el que habla obscenidades, el Gueinom se hace más profundo para él, así como está escrito (Proverbios 22:14): “[Hay] un pozo profundo para la boca que habla cosas extrañas”. Rav Najman bar Itzjak dijo: Incluso el que escucha [cosas extrañas] y permanece en silencio, así como está escrito (Proverbios 22:14) “Quien ha provocado la ira de Dios caerá allí” (1).

De la misma manera, en muchos lugares nuestros sabios nos advierten en contra de cualquier tipo de lenguaje ofensivo. De hecho, el Talmud dice que el lenguaje ofensivo es una violación de la prohibición de la Torá “No hostigará el hombre a su compañero” (Levítico 25:17) (2).

Nuestros sabios también nos advierten que la susceptibilidad es muy grande si uno denigra a un miembro de una nación o de un grupo étnico en particular; el Talmud nos amonesta: “[Hasta] después de diez generaciones, no ridiculices a un Arameo frente a un prosélito” (3).

Obviamente este no es el tipo de conducta que quisieras en tu empresa.

Pero pensar que deberías despedir abruptamente a esta persona sería sacar conclusiones precipitadamente. El judaísmo cree de modo inequívoco en el poder de la gente para cambiar. Nuestros sabios dicen que “el arrepentimiento precedió a la creación del mundo” (4), dando a entender que la habilidad para crecer y mejorar es la base de la existencia humana.

Específicamente en el área de las leyes laborales, la ley judía nos instruye que generalmente es equivocado despedir a una persona por un error aislado sin darle al empleado una advertencia y una oportunidad para aprender de su error. La excepción sería cuando la persona es consciente de que el error puede conducir a una pérdida irreversible.

Rava dijo: un instructor de Torá, una persona que siembra, un matarife, una persona que extrae sangre [con fines terapéuticos] y un escriba se consideran todos advertidos (5).

Los comentaristas explican que en cualquiera de estas profesiones un pequeño error puede tener graves consecuencias, pero en otro tipo de ocupaciones debería darse advertencia e instrucción.

Basado en tu descripción, pareciera ser que la mejor opción sería pedirle al empleado que se disculpe con aquellos con los que se reunió cuando tuvo su conducta ofensiva, y explicarle que en el futuro las declaraciones obscenas y en particular racistas tendrán sanciones más severas. Tú también deberías aprender tu lección y no dejar este asunto al azar. Podrías aprovechar esta oportunidad para aclararle a tus empleados qué tipo de conducta se espera que tengan en el trabajo, y con qué sanciones se enfrentarán si no cumplen.

FUENTES: (1) Talmud Babilónico Shabat 33a (2) Talmud Babilónico Baba Metzia 58b (3) Talmud Babilónico Sanedrín 94a (4) Midrash Tehilim 90 (5) Talmud Babilónico Baba Metzia 109b.