Pregunta: A veces cuando conozco personas nuevas, o si tengo una oportunidad de negocio con alguien, busco información de ellos en la Web. ¿Se considera esto una invasión a su privacidad? Después de todo, solo obtengo información disponible públicamente.

Respuesta: Encontrar información que está disponible públicamente a través de Internet, utilizando algún buscador tal como Google, se ha vuelto extremadamente común. Pero como podemos ver frecuentemente en nuestro mundo, la tecnología esta avanzando mucho más rápido que nuestra ética y buenos modales. Hablemos un poco sobre los temas éticos involucrados en las distintas búsquedas en la Web.

En la ley judía, el hecho que la información esté disponible públicamente no quiere decir que puede ser esparcida libremente. Hay dos áreas distintas en la ley en donde la protección de la privacidad se extiende incluso a información que no es secreta.

La primera área es la prohibición de chismear. La Torá nos enseña: "No andes como chismoso entre tu pueblo" (Levítico 19:16). El comentario de Rashi explica que un portador de chismes (en hebreo "rojel") es como un espía ("rogel"), que va de casa en casa escuchando que chisme se ha dicho de alguna persona y después lo va esparciendo. La información ya es sabida, pero el portador de chismes la acumula y la luego la propaga. La ley judía nos indica que el chisme gratuito sobre detalles personales esta prohibido, incluso si la información no es despreciativa ya que a las personas no les gustaría transformar toda su información privada en pública (1).

Otra área es la privacidad entre los vecinos. El Talmud cita que: "La perdida de la privacidad es un tipo de daño" (2). La consecuencia de esta ley es que los vecinos pueden ser obligados a pagar por medianeras que les impidan ver el patio del vecino. Incluso si el área protegida es visible para los transeúntes, la capacidad del vecino de poder ver se considera una invasión más grande que la del transeúnte, ya que el vecino ve constantemente (3).

Estas fuentes pueden ser fácilmente extrapoladas al caso de las búsquedas en la Web. En ambos casos existe una diferencia entre una observación ocasional y legitima de la información pública (como el vistazo que dio una persona al pasar frente a una casa y observar las actividades que se realizaban en ella) y el acto prohibido de esforzarse en recolectar información y esparcirla (como por ejemplo, a manos de un chismoso habitual o un vecino que observa a una persona constantemente).

En el caso de las búsquedas en Internet, estaría permitido realizar una simple búsqueda del nombre de alguna persona para ver algunas de sus actividades más prominentes. Éste es el equivalente de hoy en día a las preguntas realizadas a algún amigo sin entrometerse en detalles más profundos de lo que está disponible. En los días en que se inventaron estas búsquedas en la Web, quizá esto también hubiera sido cuestionable, ya que muchas personas ingresaban información sobre si mismos y sobre otras personas en sitios Web privados, sin ninguna noción de que esta información iba a estar disponible fácilmente para todo el público. Hoy en día las personas están mejor informadas acerca de los programas de búsqueda, y tienen el poder de controlar su información personal. Además, los buscadores le permiten a la persona restringir que información puede aparecer en los resultados de las búsquedas e incluso borrar la información fácilmente. Yo creo que esta seguridad es suficiente para que una simple búsqueda en la Web esté permitida.

Sin embargo, esto es distinto a realizar un gran esfuerzo para descubrir toda la información publica disponible sobre una persona. Por ejemplo, la información encontrada por una simple búsqueda puede ser utilizada para identificar otros sitios Web en donde información ha sido expuesta pero restringida para los buscadores, o para identificar nicknames que la persona utiliza para esconder intencionalmente su identidad en las conversaciones en la Web. Éste acto estaría prohibido en el caso de un individuo y su privacidad. Pero es una práctica justificada y comúnmente utilizada para buscar información sobre una empresa, ya que los empresarios deben asumir que sus competidores buscarán cualquier información pública que esté disponible, y controlarán el acceso a esa información.

Existe una diferencia entre echar un vistazo e investigar; asimismo, existe una diferencia entre examinar superficialmente información que es pública y de fácil acceso y realizar un esfuerzo mayor para encontrar información privada de un individuo, que puede fácilmente convertirse en una invasión a su privacidad.

Yo creo que es una mala idea investigar en la Web sobre alguna persona antes de la primera cita, si es que la cita fue recomendada por una persona fidedigna y de mutuo conocimiento. Es probable que el misterio y el romance de conocer alguien nuevo desaparezca, creando una incomoda asimetría en el conocimiento que cada individuo tendrá sobre el otro, y también puede producir prejuicios que podrían ser un obstáculo al momento de tomar una decisión objetiva de la cita.

Fuentes: (1) Jafetz Jaim Volumen 1 2:13 nota 28. (2) Talmud Babilónico – Baba Batra 2b. (3) Códigos de Maimónides, leyes de los vecinos 3:5.