Pregunta: Si una tienda permite devolver productos hasta dos semanas después de haberlos comprado, ¿es ético comprar algo en esa tienda con la intención de usarlo y devolverlo para recibir el dinero de regreso?.

Respuesta: En la ley judía cada objeto tiene una garantía de devolución de dinero ilimitada. La razón es que si el producto tiene un defecto fundamental, la venta es considerada nula. Maimónides escribe:

"Alguien que vende a su compañero tierra, o un esclavo, o un animal u otros bienes, y se encuentra un defecto del cual el cliente no tenía conocimiento, puede ser devuelto aunque hayan pasado varios años, ya que fue una compra errónea".

Sin embargo, esto está condicionado al hecho de que el comprador tenga intenciones reales de adquirir el objeto; el problema es que el objeto sea defectuoso. Incluso si el objeto es defectuoso pero el comprador lo encuentra satisfactorio, ha renunciado mediante su consentimiento a su derecho de devolverlo.

Maimónides continúa:

"Pero esto está condicionado a que él no utilice la compra una vez que descubre el defecto, pero si la utiliza después de haber visto el defecto ha renunciado [a su derecho de anular la venta] y no puede devolverlo". (1)

Toda compra está condicionada a un acuerdo entre las partes, es decir, un consentimiento explícito entre el comprador y el vendedor en cuanto a los términos de la venta. Un vendedor puede ir más allá de la ley, y permitirle al comprador invalidar la venta no solamente por un defecto real, si no también por cualquier característica que el comprador considera insatisfactoria. Pero el principio subyacente es el mismo: el cliente ha llegado a la conclusión que su compra fue un error y quiere anularla. Esto es exactamente lo contrario a alguien que no ha cometido ningún error, sino por el contrario, sabe exactamente lo que el producto es, lo encuentra satisfactorio y planea disfrutarlo y luego devolverlo.

Es importante recordar que una política de "no preguntar" (acerca de los motivos de la devolución) es diferente de una "prueba gratis". Una prueba gratis es exactamente lo que el nombre sugiere: una oferta de probar un producto y ver si es que te gusta. En este caso el vendedor quiere convencerte de que vale la pena comprar el producto (usualmente uno que no te es familiar) y la única forma de hacer esto es dándote la oportunidad de probarlo. No hay nada de malo en tomar algo para una prueba gratis sin ninguna intención seria de comprarlo incluso si lo encuentras valioso; el vendedor está apostando a que te va a gustar lo suficiente como para comprarlo y está de acuerdo con tomar el riesgo de que quizás no. La diferencia es que una política de devolución es generalmente para mercancías que si le son familiares al comprador, y que éste sabe que las quiere adquirir; el vendedor es capaz de garantizar que la mercancía es satisfactoria. Una prueba gratis es usualmente para un producto que no te es familiar; para convencer al comprador que el objeto vale la pena, el vendedor está dispuesto a ofrecer una prueba gratis. No es un problema que dudes si luego querrás comprar el producto; ¡es por eso exactamente que el vendedor te está ofreciendo la prueba gratis!

Sin embargo, incluso en este caso, sería impropio tomar la prueba gratis si ya conoces el objeto y no aprenderás nada nuevo de ella. Si varias tiendas están ofreciendo pruebas gratis de un cierto producto y tú vas de una en otra pidiendo probarlo, esto no es para nada una "prueba" ya que conoces muy bien lo que es el producto.

Las pruebas gratis eran muy comunes ya en los tiempos del Talmud. Los vendedores de vino permitían a potenciales clientes probar un poco de vino antes de decidir si querían comprar. El Rabino Najman bar Itzjak les dijo a sus estudiantes que probar vino de esta forma es un recurso prohibido cuando no tienes posibilidad de comprar vino (por falta de medios). Esta es una prueba de mala fe. Pero si el vendedor pudiera convencerte de efectuar la compra del producto mediante una prueba, entonces no necesitas ninguna intención previa o compromiso.

FUENTES: (1) Código de Maimónides, leyes de venta 15:3

El Especialista en Ética Judía presenta algunos principios generales de la ley judía. Para preguntas específicas y aplicación directa, por favor consulte a un Rabino calificado.

El Especialista en Ética Judía es un proyecto conjunto de Aish.com y el Centro de Ética y Negocios de Jerusalem. Para saber más sobre ética comercial y valores judaicos para el lugar de trabajo, visite el Centro de Ética y Negocios de Jerusalem en www.besr.org