Pregunta: Recientemente encontré un depósito inesperado en mi cuenta. Esto ha sucedido varias veces. En el pasado he notificado al banco, pero ahora se esta convirtiendo en una carga, realmente podría usar el dinero, y además tengo entendido que de todas maneras el banco esta asegurado contra el error.

Respuesta: Escribí acerca de este tema una vez, también con una cita de la famosa tarjeta del Monopoly "Fondos Comunes Destinados a la Beneficencia". En esa columna, me concentré en el aspecto ético de la cuestión a saber, la obligación de devolver los objetos perdidos. La Torá nos ordena "Cuando te encuentres el buey de (incluso) tu enemigo o su asno extraviado, ciertamente los restituirás a él" (Éxodo 23:4, véase también Deuteronomio 22:1). Con el fin de mantener una sociedad ordenada, se nos ordena invertir un esfuerzo razonable en la devolución de los objetos perdidos, incluyendo la pérdida de dinero, cuando se puede averiguar quien es el verdadero propietario.

Desde entonces he hecho algunas investigaciones nuevas, y quiero ampliar un poco sobre mis ideas anteriores. He notado que las fuentes judías se enfrentan no solo con los aspectos éticos de esta cuestión sino también con algunas consideraciones prácticas.

El Shuljan Aruj (código de la ley judía) señala: "si alguien recibe dinero de su compañero y encuentra que hay dinero de más, incluso si el depositante no lo exige de regreso, está obligado a devolverlo si es una suma que razonablemente revela que se trata de un error". (1)

El Shuljan Aruj explica que lo que parece ser un error, muy a menudo, no es un error en absoluto. El primer paso es considerar si el depósito es un error; si lo es, debe ser devuelto.

Mi investigación sobre el fenómeno del "crédito sorpresa" reveló que en una gran parte de los casos éstas sorpresas no fueron errores en absoluto. Pueden ser reembolsos del impuesto sobre la renta, prestamos devueltos, depósitos olvidados, etc. Estos depósitos tienen importantes consecuencias; pueden obligarte a pagar impuestos (si se trata de ingresos) o volverte exento de impuestos (si son restituciones). Pueden obligarte a pagar a un acreedor (si se trata de un préstamo) o eximir a un prestatario de pagarte (si se trata de un reembolso de un préstamo). Por lo tanto, es conveniente ponerse en contacto con el banco para saber exactamente cuál es la fuente del depósito.

La otra cosa que aprendí es que, incluso cuando el depósito en realidad es un error, el titular de la cuenta hace caso omiso de este error a su propio riesgo. Con o sin seguro, el depositante eventualmente descubre donde el dinero terminó, y tiene por ley derecho a reclamarlo. Los estatutos de limitaciones en este derecho pueden ser muy largos, y precisamente porque "puedes utilizar el dinero", para el momento en que el depositante te lo reclame, es muy poco probable que tengas el dinero en tu poder. En algunos casos, usar el dinero puede ser considerado un delito.

El Talmud cuenta una fascinante historia sobre Rab Shmuel Bar Sosretai. La reina en Roma había perdido una valiosa joya, que fue encontrada por Rab Shmuel. La reina hizo un anuncio público que toda persona que regrese la joya dentro de los treinta días recibiría un premio, mientras que aquel que sea sorprendido con ella después de los treinta días sería ejecutado. Rab Shmuel deliberadamente espero hasta después de los treinta días y luego regreso voluntariamente el objeto. La reina, al ver que Rab Shmuel regresaba la joya voluntariamente, trato de encontrar una escapatoria para él: ¿tal vez usted no estaba en la ciudad a principios del mes? ¿Quizás usted no escuchó el anuncio? Rab Shmuel afirmó que conocía muy bien el anuncio, y solo estaba regresando la joya después de la fecha límite para que la gente sepa que su motivación no fue el temor hacia la soberana, sino más bien el temor de los mandamientos de Dios. De este modo santificó el nombre de Dios entre los Romanos. (2)

Evidentemente esto fue suficiente para salvar a Rab Shmuel Bar Sosretai del castigo, pero en estos días no creo que tal afirmación lo proteja de cualquier reclamo legal, multas, etc., a las que guardarse el dinero lo podría dejar expuesto. Por lo tanto, incluso los que no están en el elevado nivel de Rab Shmuel Bar Sosretai que regresó bienes perdidos sólo por el temor a Dios, harían bien en devolver cualquier dinero fuera de lugar debido a la preocupación por las sanciones impuestas por el derecho civil secular.

FUENTES: (1) Shuljan Aruj Joshen Mishpat 232 (2) Talmud de Jerusalem Bava Metzia Capítulo 2 Halajá 5.