Pregunta: ¿Es ético aprovecharse del error del otro en los negocios?

Respuesta: "Sacando ventaja del error de alguien" es un tema bastante amplio. En este artículo daremos un vistazo a algunos de los dilemas que esto puede contener, y en próximos artículos intentaremos dar ejemplos más específicos.

La ley judía en este asunto se separa en tres categorías:

  • Cuando el beneficio es sobre algo en que ambas partes tienen igualdad de derechos. En este caso no hay problema en aprovecharse del descuido del otro, ya que estoy obteniendo algo a lo que tengo totalmente derecho – eso si, siempre y cuando no engañe a la otra persona.
  • Cuando el beneficio es a expensas del individuo que cometió el error. La ley judía no nos permite beneficiarnos del error de otro para obtener su propiedad o información privada.
  • Cuando el beneficio es en el marco de negociaciones, estamos en una situación intermedia. Todas las negociaciones implican un tira y afloja, y en cierto sentido, es a expensas de una parte o de la otra. En este caso está prohibido engañar a la otra parte, pero está permitido negociar un trato ventajoso.

Muchas veces los competidores rivalizan sobre cosas que no le pertenecen a nadie, por ejemplo un cliente, una gran venta, una idea valiosa, etc. Si un competidor comete un error fatal, entonces sólo podemos alegrarnos de la oportunidad que tenemos de obtener los beneficios. El Talmud da un ejemplo de una propiedad sin dueño. Una persona quería apropiarse de un campo abandonado, pero no podía cumplir con todos los tecnicismos legales. Otra persona se dio cuenta de las complicaciones e inmediatamente corrió a hacer la adquisición. El fallo de la corte fue que a pesar del claro intento de la primera persona por hacer la adquisición, las buenas intenciones no son suficientes para la ley, y la segunda persona obtuvo un claro e incuestionable titulo de propiedad (1).

En el otro extremo, tenemos casos en que un error nos da la oportunidad de obtener una propiedad (o idea) que pertenece a otra persona. Casos comunes incluyen: una (fácil de rastrear) transacción accidental de dinero; un correo electrónico involuntario con información valiosa; un sobrepago en una cuenta o un error en la etiqueta al pagar una mercancía. El Talmud afirma que si a alguien se le debe una cuota, pero el monto del pago es muy alto debido a un obvio error, entonces el dinero debe ser devuelto (2). De la misma forma, si una persona realiza un pago, bajo la impresión equivocada de que realmente debe ese dinero, el dinero debe ser devuelto (3). El Talmud discute un caso análogo donde una persona piensa que la venta de su tierra ha sido válida; cuando su título de propiedad fue finalmente demandado se dictaminó que le correspondía el dinero de la renta por los años transcurridos, ya que él no lo solicitó debido a una impresión equivocada. De este ejemplo inferimos un principio general, que la renuncia a un derecho realizada por error no tiene fuerza legal (4).

El caso más interesante es el de las negociaciones. La ética de las negociaciones es un área poco desarrollada de la ética en general, debido a que las negociaciones son una interacción paradójica. Las negociaciones reciben su validez del consenso y el acuerdo, pero la naturaleza de ellas es la incertidumbre de cuánto la otra parte está realmente dispuesta a pagar o a renunciar. Una cierta cantidad de información oculta es normal. Al mismo tiempo, si ambos lados son totalmente farsantes, entonces nunca podrá realizarse una negociación efectiva. Por ende, las negociaciones ocurren en el "área gris" en que cada lado esta obligado a "revelar una carta y esconder dos".

Los errores en las negociaciones son comunes. Uno de ellos es revelar accidentalmente información confidencial, pero puedes salvarte de esto ya que por lo general el otro lado asume que es solamente un truco. (¿Es ético "plantar" información de esta manera? Ese ya es un tema para otro artículo).Más aún, hay veces en que el otro lado no se da cuenta de alguna cláusula muy perjudicial en un contrato; a veces un lado puede incluso presentar una propuesta de contrato que lo perjudica.

El Talmud discute un caso similar, y concluye que la respuesta apropiada es llamar la atención del otro lado hacia el acuerdo como un todo. Un mercader le ofreció al Rab Kahana una oferta inusual, que lo hizo sospechar de la existencia de un error. El Rab Kahana le dijo de forma evidente, "Estoy confiando en sus cálculos" (5). Así mismo, en una situación de regateo una persona podría afirmar: "Estamos haciendo las cosas según tus condiciones". Tu trabajo incluye asegurarte que el otro lado entiende exactamente cuales son las condiciones que está aceptando, pero no es tu responsabilidad asegurarte de que esas condiciones sean ventajosas para él.

Es legítimo que busques un acuerdo que sea beneficioso para ti, pero si hay un malentendido entonces hay una falta de consentimiento apropiado. En caso de duda la mejor solución es la utilizada por el Rab Kahana: llamar modestamente la atención sobre la situación, pidiéndole al otro lado que revise las condiciones y confirme su "consentimiento manifiesto". Un trato que está basado en el error, está hecho de mala fe. Es una falta de ética entrar en un contrato de ese tipo, y a menudo un mal negocio ya que aumenta considerablemente las probabilidades de que se rompa el contrato, de resentimiento entre las partes y de una relación de negocios improductiva.

El mejor curso de acción, cuando se te presente una "oportunidad" por el desacierto de la otra parte en una negociación, no es aprovechar la oportunidad demasiado agresivamente ni tampoco ceder humildemente en tus intereses. En cambio, deberías pedir al otro lado que revise la oferta y confirme que entiende todas las condiciones y que está dispuesto a continuar.

FUENTES: (1) Talmud de Babilonia Baba Batra 54a. (2) Talmud de Babilonia Bava Metzia 63b, Shuljan Aruj Josen Mishpat 332b. (3) Talmud de Babilonia Bava Metzia 63b. (4) Talmud de Babilonia Bava Metzia 66b. (5) Talmud de Babilonia Bava Kama 113b.

El Especialista en Ética Judía presenta algunos principios generales de la ley judía. Para preguntas específicas y aplicación directa, por favor consulte a un Rabino calificado.

El Especialista en Ética Judía es un proyecto conjunto de AishLatino.com y el Centro de Ética y Negocios de Jerusalem. Para saber más sobre ética comercial y valores judaicos para el lugar de trabajo, visite el Centro de Ética y Negocios de Jerusalem en www.besr.org