Pregunta: Estoy muy preocupada por los hábitos de Internet de mi pareja. Hay tantos sitios inmodestos e historias de conversaciones íntimas. ¿Es ético utilizar medios clandestinos para monitorear el uso de Internet?

Respuesta: Ciertamente escuchamos muchas historias de relaciones abatidas debido al mal uso de Internet. Esto incluye no sólo sitios de “adultos” sino que también amistades que irrumpen en nuestra intimidad doméstica. Es entendible por qué alguien querría monitorear los hábitos cibernéticos de su cónyuge, aunque sea sólo para reasegurar que todo anda bien.     

Al parecer encontramos fuentes conflictivas en el Talmud de acuerdo a la conveniencia de este monitoreo. Por un lado, encontramos que el Talmud considera el “miedo al descubrimiento” como una valiosa herramienta para ayudar a las personas a sobrepasar la tentación. Mientras que la ley judía prohíbe a un hombre y a una mujer que no son parte del mismo núcleo familiar estar juntos en un lugar solitario, el Talmud nos dice que si hay una puerta abierta hacia un recinto público está permitido. Mientras que es relativamente inusual que alguien irrumpa sin anunciarse, sólo la posibilidad de que esto pudiera ocurrir se considera suficiente para recordarle a la pareja la necesidad de comportarse modestamente. (1)

Sin embargo, encontramos exactamente el punto de vista contrario en el siguiente pasaje: “Siete cosas le enseñó Rabi Akiva a su hijo Rabi Yehoshua: No entres a tu casa repentinamente, menos a la casa de un amigo” (2). Otro pasaje dice que entrar repentinamente a una casa está dentro de los actos que son considerados “odiosos” (3).

La gran autoridad Rabi Shmuel bar Abraham explica que el acercamiento repentino debe evitarse debido a que alguien en la casa puede estar ocupado en una actividad privada. (2) En base a este pasaje, aparentemente sería malo crear una amenaza de entrada repentina para evitar las actividades privadas negativas.

Una cosa que podemos notar inmediatamente es que, ninguna de estas fuentes se refiere a espionaje clandestino, sólo a la posibilidad de un descubrimiento repentino. Al parecer la vigilancia secreta se consideraría como una violación de la privacidad así como también una violación de la confianza.

En el peor de los casos, al menos los medios de supervisión utilizados deberían ser conocidos por el familiar. Incluso cuando la posibilidad de entrada repentina es considerada una fuerza positiva, esto es porque disuade el comportamiento dañino en primer lugar, no porque nos permite atrapar a los bandidos con las manos en la masa.

En mi opinión, no hay una contradicción real entre estas dos fuentes. Para la mayoría de los tipos de comportamiento inapropiado, la posibilidad de que alguien pueda ingresar repentinamente es disuasiva incluso si la persona hace una advertencia. Nuevamente, el objetivo no es atrapar a la persona en el acto, sino que solamente recordarles que su comportamiento puede estar siendo observado o simplemente inferido. La conclusión es que saber que alguien puede ingresar sin previo aviso es una buena manera de controlar el mal comportamiento.

Yo pienso que medios totalmente clandestinos son inapropiados para espiar a cualquier miembro familiar. Para niños pequeños, que necesitan gran supervisión y que están incluso agradecidos por ella, no hay nada de malo en instalar un pequeño monitoreo, pero ellos deberían ser notificados de antemano. Este es un paso educacional solamente cuando se les explica que el objetivo no es atraparlos en un mal comportamiento sino que es una ayuda para mantenerlos en el buen camino.

Con respecto al cónyuge, yo consideraría incluso que la vigilancia anunciada es un recurso de absoluta última instancia cuando la persona reconoce que hay un problema con su comportamiento. La mejor estrategia de monitoreo es simplemente tocar la puerta y entrar cuando la otra persona está utilizando Internet. El tipo de acto que comunica una preocupación positiva, no una suposición negativa.

Por esta misma razón también recomiendo que todos los cónyuges, y especialmente los esposos, sean pro-activos en la anticipación de estas preocupaciones y utilicen los computadores en lugares accesibles. Por otra parte debemos ser comprensivos y debemos entender ocasionales caídas. Una vez más, esto demuestra amor y preocupación.

Fuentes: (1) Talmud Babilónico Kidushin 81a. (2) Talmud Babilónico Pesajim 12a. (3) Talmud Babilónico Nidá 16b.