Pregunta. Dios nos ordena dar caridad. ¿Acaso esto significa que Él nos garantiza que no necesitaremos y no nos arrepentiremos de nuestra generosidad? Si aún así temo llegar a necesitar, ¿eso demuestra una falta de fe en la providencia Divina?

Respuesta. De acuerdo al pensamiento judío, dar caridad no indica necesariamente que no necesitaremos el dinero. En realidad, lo opuesto es verdad: damos caridad precisamente porque reconocemos que algún día puede que también nosotros estemos en necesidad de recibir caridad. Dar caridad hace que el balón se ponga en movimiento, y cuando lo necesitemos, el balón rodará hacia nosotros. Examinemos algunos ejemplos de este principio:

En el libro de Éxodo (22:24), la Torá nos ordena dar caridad con el siguiente lenguaje:

"Cuando prestes dinero a [alguien de] Mi pueblo, al pobre contigo, no seas para él como un acreedor, y no cobres interés".

¿Cuál es el significado de la expresión “al pobre contigo”? Rashi da dos explicaciones: la primera es que “contigo” significa aquellos que son cercanos a ti, por ejemplo tus parientes y vecinos. Ellos tienen precedencia al dar caridad. La segunda explicación es que “contigo” significa que tú también puedes llegar a ser pobre algún día: “Mírate a ti mismo como si tú fueras pobre”. Ésto se supone que debe motivarnos a dar caridad, no evitar que demos. Cuando nos imaginamos a nosotros mismos como pobres, pensamos en cómo querríamos que aquellos que están mejor nos ayuden sin pensar mucho en el futuro.

Otro lugar en donde se nos ordena dar caridad es en el libro de Deuteronomio (15:10):

"Ciertamente le darás y que tu corazón no sea mezquino cuando le des. Porque por ésta razón, Dios te bendecirá en todos tus actos y en todos tus esfuerzos".

En el lenguaje original, la palabra utilizada para “por” (biglal) es inusual, encontrada sólo en otros cuatro lugares de la Biblia. La palabra es semejante a la palabra para “rueda”, o “rodar”. Es como si el versículo dijera: Dar caridad hará que rueden bendiciones para ti. El Talmud denota este uso de la siguiente forma:

Rabí Eleazar HaKafar dice: Una persona debería siempre rezar para no caer en esta condición (la pobreza), porque si no cae él, su hijo puede caer; y si no cae su hijo, su nieto puede caer. Como está escrito: “Porque por (biglal) ésta razón”, y Rabí Ishmael enseñó: Es una rueda que gira en el mundo. (1)

No hay una falla en tu fe si te preocupa una eventual desgracia o necesidad futura. Dios nos cuida en todo momento, pero esos momentos pueden incluir altibajos. La fe, en este contexto, significa que si caes en momentos difíciles, debes confiar en que Dios te proveerá con una fuente de sustento incluso en estos momentos.

Lo importante es que la preocupación no debe ser una excusa para evitar que des caridad de acuerdo a tus posibilidades actuales. Por el contrario, la idea de que una persona, o su descendencia, pueda estar en estado de necesidad algún día, es una motivación para dar caridad ahora. Una vez que la pelota comienza a rodar, rodará en nuestra dirección cuando lo necesitemos.

Fuente: (1) Talmud Babilónico Shabat 151b.