P. Nuestro club tiene una secretaria que ha hecho un excelente trabajo administrando el club durante varias décadas. Sin embargo, encontramos que con la edad está siendo menos capaz de realizar sus actividades y nos gustaría reemplazarla. Pero nos preocupa que perder el trabajo la afecte emocional y financieramente.

R. Con seguridad, si quieres ayudar a esta persona financieramente, lo mejor que puedes hacer es continuar dándole trabajo. Maimónides escribe que la mejor forma de dar caridad no es dar un regalo, sino ofrecer un préstamo o un trabajo que permita que la persona sea autosuficiente (1). Pero caridad no es sólo ayudar a una persona financieramente, la obligación también incluye alentar a una persona en el plano emocional. El Talmud enseña:

Rabí Itzjak declaró: Quienquiera que da una moneda a una persona pobre es bendecido con seis bendiciones, pero quien lo consola con palabras es bendecido con once bendiciones (2).

Esto no significa que lo mejor es dejar a una persona pobre con las manos vacías; significa que además de darle dinero es necesario alentarla. Rabí Yehuda Amital enseñó que esto puede hacer referencia a una persona que está mendigando pero que en realidad no necesita dinero sino consuelo. De todos modos, el mensaje principal desde nuestro punto de vista es la parte de la obligación general de ayudar a los necesitados en el aspecto emocional tanto como en el financiero.

La Mishná continúa diciendo que los empleados más viejos por lo general no deberían ser despedidos incluso cuando ya no son productivos, porque son la "alabanza" o la "gloria" de la familia (3).

Al mismo tiempo, es imposible ignorar la necesidad de tu club de tener una secretaria efectiva para mantener sus actividades y las necesidades presupuestarias. La solución ideal sería encontrar la manera de que tu secretaria continúe en actividad, de acuerdo a sus capacidades, mientras otras personas compensan sus descuidos, y que ella continúe recibiendo un salario o una pensión de acuerdo a la capacidad de pago de los miembros. O quizás, lo mejor que puedes hacer es darle una memorable fiesta de despedida y algún título honorario, y que los miembros del club no la olviden sino que la llamen de vez en cuando.

De cualquier manera, lo importante es ser sensible ante la importancia que este trabajo tiene, tanto financiera como emocionalmente, para tu leal secretaria, que es la "gloria" de tu club. Estos factores no pueden y no deberían tener prioridad por sobre las necesidades legítimas de tu grupo, que después de todo es a lo que esta persona ha dedicado su carrera, pero necesitan ser tomados en cuenta.

FUENTES: (1) Maimónides, Regalos al Pobre 10:7 (2) Talmud Babilónico Baba Batra 9b (3) Mishná Ketubot 8:5, Talmud Babilónico Ketubot 79b, Maimónides, Leyes Maritales 22:23.