Shira Lankin Sheps una joven esposa, madre y trabajadora social, sufrió durante cinco años de una misteriosa y debilitante enfermedad. Debido a su naturaleza de seguir siempre adelante y triunfar, ella sentía vergüenza ante esa debilidad desacostumbrada y mantuvo su enfermedad en silencio, "como un terrible secreto". Eventualmente decidió escribir sobre su experiencia, con la esperanza de que compartir su historia pudiera ayudar a otras personas. Pero los editores rechazaron sus artículos escritos de forma anónima. Le dijeron que si quería que su mensaje tuviera impacto, debía publicarlo con su propio nombre.

Shira Lankin Sheps

Así fue como Shira comenzó a escribir un blog con su nombre real, aunque temía que eso despertara la sensación de que merecía recibir compasión. Al terminar su primer blog, invitó a las lectoras a unirse en su camino de sanación: "No sólo para sanar el cuerpo, sino para vigorizar la capacidad de ver el bien en las luchas que todas enfrentamos. Para recuperar las promesas de nuestro potencial y una plegaria para vivir en la luz".

Se asombró ante la respuesta.

De acuerdo a lo que escribió en la introducción del nuevo libro: Layers: Personal Narratives of Struggle, Resilience, and Growth from Jewish Women (relatos personales de lucha, resiliencia y crecimiento de mujeres judías), "Pocos momentos después de publicar mi ensayo recibí abundantes comentarios. Mis amigas y familia ofrecieron mucha dulzura y apoyo. Estaba sentada frente a mi computadora y lloraba mientras seguían entrando notificaciones".

El blog rápidamente se transformó en una revista en línea llamada The Layers Project, que Shira fundó y comenzó a editar en el 2016. Ella invitó a otras mujeres judías a compartir sus historias de lucha, sanación, persistencia y resiliencia. Uno de los principales objetivos era "quebrar el estigma y el tabú que provoca que muchas mujeres se sientan solas y aisladas" con sus experiencias de vida, afirmó Shira a Aishlatino.com.

Experimenté ciclos de pérdidas hasta que las lecciones que aprendí comenzaron a sanar lo suficiente como para poder fortalecer a otros.

El libro Layers, publicado por The Toby Press y editado por Shira Lankin Sheps, es una colección de 34 historias que aparecieron en el blog, contribuciones de mujeres que tienen entre 20 y más de 90 años. Las historias se basan en entrevistas realizadas por Shira, y la escritura refleja una colaboración entre ambas. Las mujeres son de los Estados Unidos, México, Etiopía, Egipto, India, Francia, los Países Bajos, Israel y Canadá. Varias son mujeres de color, algunas son conversas. Actualmente todas viven en Israel.

Muchas de las historias son apasionantes y algunas son desgarradoras. Sin embargo, todas transmiten una sensación de dignidad, fe y una determinación y optimismo esencialmente judíos. Laura, una ex enfermera de maternidad, escribe sobre los ciclos de pérdidas en su familia, incluyendo el dolor reprimido durante mucho tiempo por la pérdida de hermanas gemelas cuando ella era una niña, y los abortos espontáneos que ella y sus hermanas experimentaron. "Siento que experimenté ciclos de pérdidas hasta que las lecciones que aprendí sanaron lo suficiente como para poder fortalecer a otros", escribe. "Las mujeres en mi familia encontraron juntas la forma de apoyarse mutuamente y brindarse consuelo y amor ante el dolor de la pérdida de una de nosotras".

Yaffy

Yaffy, una joven afrolatina que hizo aliá sola, escribe sobre su soledad como la esposa de un oficial en servicio del ejército de Israel, que está lejos de casa durante mucho tiempo y de los "momentos dolorosos, desafiantes y dulces que hemos vivido durante los últimos años". Ella expresa un profundo amor por Israel y reafirma su compromiso de vida: "La sangre de miles de judíos se ha derramado por todo este país, para que podamos vivir aquí y tener un estado soberano. Eso no ocurrió por accidente; sino porque hubo mucho sacrificio. Yo tengo que hacer mi parte".

Leá, de 91 años, una sobreviviente del Holocausto de Checoslovaquia, finalmente quebró un largo silencio respecto a esas experiencias en su historia. Ella también habla de su matrimonio de 62 años y de hacer aliá sola a los 82 años. Ella escribe: "Todo el tiempo que estaba criando a mis hijos y nietos, mantuve esta historia para mí misma. Nunca conté ni una palabra. Era demasiado doloroso. Las pérdidas eran demasiado grandes. Apenas podía mencionar los nombres de mis seres queridos… Tal vez esperé demasiado tiempo. Estas historias deben relatarse. Ahora tengo 91 años y voy a contar mi historia".

Kerry decidió que ya se había aferrado suficiente al dolor causado porque su padre abandonó a la familia cuando ella tenía 15 años. Al caminar hacia su jupá acompañada sólo por su madre, ella enfrentó una ola de humillación y se dijo a sí misma: "Ahora no necesitas ir allí, Kerry. Todo está bien en tu vida. Está bien que seas feliz… Permitirme ser feliz y sentirme satisfecha no menosprecia mi trauma ni mis dificultades", asegura.

Las historias son tan variadas como las mujeres mismas. Se incluyen temas tales como vivir con parálisis cerebral, trastornos alimentarios extremos y crónicos y otras conductas adictivas, trastornos de depresión y ansiedad, cáncer, viudez, la pérdida de un familiar por el terrorismo, escapar de regímenes antisemitas, tratar de encontrar tu lugar en Israel como una conversa o como una inmigrante de Etiopía que debe enfrentar el racismo, y mucho más.

Después de cada historia hay un espacio de reflexión, que incluye preguntas para alentarnos a pensar, una cita memorable de la historia y ejercicios de gratitud, afirmación o inspiración.

Mantuve esta historia para mí misma. Nunca conté ni una palabra. Era demasiado dolorosa. Las pérdidas eran demasiado grandes. Ahora tengo 91 años y cuento mi historia.

No sorprende que muchas de las historias involucren el desplazamiento físico como resultado de la guerra o de un antisemitismo intolerable. Todas involucran períodos de transformaciones emocionales debido a crisis personales o decisiones claves en ciertos momentos de la vida. La resiliencia demostrada en estas trayectorias espirituales, emocionales y físicas infunden las historias con la inspiración que evita que se conviertan en relatos sensibleros y patéticos. Shira Lankin Sheps sabiamente permitió que estas historias se relaten en forma completa, dando al lector la posibilidad de apreciar los altibajos de las experiencias de las escritoras. Sin embargo, ninguna historia parece demasiado larga. Shira también sacó las maravillosas fotografías a color de cada mujer mirando directamente a la cámara. Estas fotos agregan inmediatez e intensidad a cada relato.

En una época en la que es común intercambiar emociones y compartir el dolor personal en las redes sociales, blogs, autobiografías, podcasts e incluso en conversaciones casuales, Shira de todos modos sintió que The Layers Project y el libro seguían siendo necesarios. "En el mundo judío religioso, muchos problemas y dificultades siguen siendo tabú", observa Shira. "La gente teme hablar sobre infertilidad, salud mental, o incluso sobre la experiencia de ser soltero. Cuando comenzamos a compartir estas historias en línea, fue como una revelación y luego una revolución. Ahora es habitual que la gente comparta sus experiencias dolorosas en Internet, y yo creo que nuestra comunidad está mucho mejor por esta razón. La verdadera sanación comienza a través de la conexión. En Layers, nos sentimos honradas de haber tenido parte en este proceso".

Shira también reconoce que los hombres judíos religiosos carecen de una posibilidad similar, aunque la necesidad es real. "Nuestra comunidad valora cierto sentido de machismo, una intelectualización excesiva de la vida y un estoicismo para seguir con la cabeza baja y mantener a la familia. Es muy raro que los hombres hablen o reconozcan sus sentimientos, lo que experimentan tanto como las mujeres. Esto puede provocar que muchos hombres se sientan estancados o algo peor debido a los sentimientos no resueltos o no reconocidos que pueden manifestarse en desagradables síntomas físicos o en comportamientos poco sanos. Es un problema grave que se debe tener en cuenta": Aunque The Layers Project continuará siendo un espacio exclusivamente centrado en las mujeres, Shira también está explorando ideas para crear un espacio en el que los hombres puedan expresar sus experiencias y sus historias de resiliencia. "Nuestro trabajo acaba de comenzar", asegura.

Kerry eventualmente encontró catarsis y satisfacción creativa como bailarina y actriz, y ahora se la conoce en Internet como Rebetzin Tap. Ella expresa elocuentemente el tema que conecta cada historia en el libro al escribir: "El dolor es muy fácil de encontrar. Yace sobre la superficie de nuestra consciencia. A veces tenemos que crear alegría para nosotras mismas. Y cuando la encontramos, podemos cuidarla y desarrollarla como un músculo. Porque elegir esa clase de vida es una forma de vida mucho mejor".