Comencé a actuar cuando tenía ocho años. Participé en programas como “Los archivos X”, “Todo el mundo quiere a Raymond”, “Malcolm”, “Larry the Cable Guy” y “Ley Marcial”. Cuando era pequeña no me pedían vestir de forma inapropiada. Pero no pasó mucho tiempo antes de que comenzaran a llegar los pedidos. “La pollera más corta… la remera más pequeña… bikini… corpiño… transparente… nada…”.

Hollywood es extremadamente competitivo y mientras más satisfaces sus pedidos, más probable es que obtengas el papel. Yo me sorprendía cuando las actrices llegaban para una audición y no estaban “vestidas” de acuerdo con las instrucciones del director de casting. Al esperar para una audición, una vez le pregunté asustada a la jovencita que estaba a mi lado: “¿Así es como teníamos que venir vestidas? A mí me dieron otras instrucciones”.

“No, a mí me gusta vestirme así. Esta ropa expresa mi individualidad. Me ayuda a sobresalir”, me respondió. Ella salió llorando de la sala de audición unos pocos segundos después de haber entrado. “¡Dijeron que no sé seguir órdenes! ¡No me vestí como indicaron!”.

Nes en un comercial

Al comienzo, decidí mantenerme firme y ser única. Quería llegar a la cima de Hollywood forjando mi propio camino. Me negué a que me despojaran de mi individualidad.

Pero en Hollywood la competencia se vuelve más feroz con la edad. El período más importante en la carrera de una actriz es entre los 18 y los 24 años. Este marco de tiempo puede construirte o destruirte. No es un secreto que a medida que cumples años aparecen las arrugas, subes de peso y tienen lugar toda clase de cambios corporales. Sentí la presión de la edad y temía que se me escapara la juventud. Mientras más crecía, más sumisa me volvía ante lo que me pedían. Estaba dispuesta a no comer durante una semana solamente para lucir “el vestido” con el que no hubiera deseado que me encontraran ni muerta.

Estaba dispuesta a dejar de ser yo para cumplir mi sueño de ser otra persona. Todo el tiempo me repetía a mí misma: “Sólo es una actuación. No es lo que yo soy. Yo soy original, única, recatada, sensible e inteligente. Yo soy un diamante”.

Sólo fue una cuestión de tiempo antes de que “sólo es una actuación” se convirtiera en “es sólo la filmación de una película durante tres semanas, es sólo una escena en la película… es sólo la presentación… es sólo una fiesta de negocios… un encuentro… una comida… una presentación pública”. ¿A quién estaba engañando? Me permití sucumbir a las presiones de Hollywood que me iban convirtiendo en un objeto.

Actuando en la película “Amor sin escalas” (“Up in the Air”)

Antes de cada audición, tu agente recibe una descripción del rol. Esta es una descripción de rol típica de Hollywood para una audición:

Aria: Principal. Caucásica, 18, muy atractiva y delgada con actitud. La clase de joven que no teme mostrar su cuerpo. La joven más “ardiente” de la escuela. Todas desean ser como ella y todos los jóvenes desean estar con ella. No utiliza nunca ropa holgada. Tiene mucho sex appeal. Regular en la serie.

Cuando tienes un sueño, es fácil perderte y hacer cualquier cosa para alcanzar tu objetivo, incluso si eso implica ceder a tus valores.

Algunas personas sueñan con llegar a Hollywood. Yo cumplí mi sueño al salir de allí. Mientras más seguía trabajando como actriz, mayor era la sensación de que nunca podría escapar. Cada vez sentía que estaba más lejos de ser yo misma, de tomar mis propias decisiones en la vida. Cuando tienes un sueño, es fácil perderte y hacer cualquier cosa para alcanzar tu objetivo, incluso si eso implica comprometer tus valores.

A menudo pienso en esa niña de ocho años que era tan ingenua y pura al ir a audiciones y actuar en shows televisivos. Pienso en todos esos momentos en los que usé ropa, dije líneas y actué de formas que no eran una verdadera representación de lo que yo soy en realidad. Es difícil creer que esa era yo.

Ahora estoy casada y soy madre. ¿Acaso me gustaría que mi hija tergiversara su propio ser para actuar como algo que no es? ¿Me gustaría que mi hija se vistiera con prendas reveladoras e hiciera cosas inadecuadas? Mi tarea es ser su ejemplo y su modelo.

Pasé tantos años mirando películas y soñando, pretendiendo ser otra persona. Finalmente puedo decir que las historias de la vida real no ocurren en las películas. Ellas ocurren en la vida real. Desde que abandoné Hollywood escribo mi propia historia y espero que mi experiencia sea un ejemplo para otras personas.

En la presentación de una película

Desde que nacen, las mujeres son líderes y mentoras innatas. Podemos fijar un ejemplo y tomar una postura. Necesitamos enseñarle al mundo que no es correcto tratar a la mujer como un objeto, porque no estamos dispuestas a convertirnos en objetos. Nuestra tarea es comprender cuánto control podemos tener, caminar por la vida con dignidad y preservar nuestra belleza.

Es muy difícil ir en contra de la sociedad, pero la recompensa es enorme. Ahora me siento mucho mejor conmigo misma. Descubrí que por dentro realmente soy un diamante. Tal como cada diamante es único, Dios creó a cada ser humano único y singular. De mí depende vivir mi vida con integridad y dignidad, tal como corresponde con mi verdadero valor interno.