Querida Emuna,

Mi esposo de 12 años es maravilloso y le encanta comprarme regalos. Él incluso tiene buen gusto. Pero su buen gusto es diferente a mi gusto. La mayoría de las veces cuando me compra un regalo, termino regresándolo y comprando lo que quiero. Yo sé que esto lo ofende, pero con nuestros recursos limitados y mis propios gustos, siento que es lo correcto de hacer. ¿Qué piensas tú?

- Obligada a Regresar Regalos

Querida Receptora Afortunada,

¿Te convenció mi esposo de escribir esta carta? Confieso que cuando recién nos casamos mi esposo solía traerme flores cada Shabat. Eran hermosas, pero me parecían poco prácticas. "En vez de gastar ese dinero en flores que simplemente se van a marchitar", sugerí yo, "¿Por qué no lo ahorras y me puedes comprar alguna joya en vez?". Pero el dinero siempre terminaba absorbiéndose en nuestro presupuesto y siendo utilizado para otras cosas – como víveres y electricidad. Y yo ni siquiera tenía flores en mi mesa de Shabat…

A pesar de esto, yo no aprendí la lección y aún regreso los regalos que no reflejan mi gusto. Y pienso que mi esposo ha aprendido a lidiar con la decepción. Él comúnmente introduce su entrega de regalos con la oferta de que puedo regresarlo si no me gusta. La mayoría de las veces él simplemente sugiere que escoja algo que quiero y él lo compra para mí. Puede que no sea percibido como un gesto romántico (¡aunque no estoy segura del porqué darle a tu esposo o esposa lo que él o ella desea no es la definición final de romance!) ¡Pero al menos no lo regreso!

No solamente no veo el punto en desperdiciar dinero en cosas que nunca utilizarás sino que no estoy segura de que estés hiriendo los sentimientos de tu esposo. Seguramente él notará que nunca utilizas esos aretes o aquel suéter, que ese cuadro nunca ha sido colgado en la pared o que nunca sirves nada en esa fuente nueva.

El consejo que frecuentemente se le da a las mujeres casadas es: No asumir que los esposos pueden leer la mente. El trabajo de nuestros esposos no es intuir nuestras necesidades o deseos. Su trabajo es responder apropiadamente después de que nosotras lo hemos expuesto claramente. (Incluso si la respuesta es "Me encantaría comprártelo pero no podemos pagarlo en este momento").

Es verdad que la discusión de regalos por adelantado carece de espontaneidad, pero eso se compensa con una mejor comunicación y también con una receptora (y un dador) mucho más feliz.

- Emuna.

Querida Emuna,

Soy una madre soltera y tengo una hija (su padre falleció). Ella se casó recientemente con un hombre al cual no le agrado por ninguna razón en especial. Él es conocido en el barrio como un idiota. Antes de su casamiento, yo desarrollé una mala relación con mi hija. Ella me menospreció y luego me acusó de cosas horribles en su infancia. Ahora todas las personas que ella conoce me menosprecian. Le di a mi hija el mejor cuidado y amor que pude y me sacrifiqué por ella. Ambos me faltan el respeto en muchas formas e ignoran todo lo que he hecho por ellos. Las visitas a mi casa son apenas tolerables. Ahora casi no tengo relación con mi hija y mi nieto de seis meses. No tengo sentimientos de alegría por ser una abuela. Me siento triste e imposibilitada de entender como mi única hija permitiría que su esposo la controle y la adoctrine con pensamientos tan dañinos. Es devastador pero no tengo nada que hacer más que continuar con mi propia vida sin ellos. No tengo familia aquí más que mi hija. ¿Qué debería hacer?

- Desprovista y Desconcertada.

Querida Desprovista y Desconcertada,

¡Huau! Que situación más dolorosa estás describiendo. Suena muy complicado y entiendo que debes estar compartiendo sólo una pequeña parte de la película.

Habiendo dicho eso, no pienso que tengas muchas opciones. Tú quieres una relación con tu hija. El precio de esa relación es la aceptación incondicional del esposo que ella ha escogido. La primera lealtad de ella es hacia él – y eso es apropiado. (Aunque con certeza eso no implica que puede calumniar a su madre).

Como padres nos vemos tentados a enfocarnos en cuánto le hemos dado a nuestros hijos. Este no es un camino productivo. Le damos a nuestros hijos porque queremos, porque los amamos – y el padre sabio no tiene expectativas de retribución.

Sin embargo, todos los niños, tu hija incluida, buscan el amor y la aprobación de sus padres. Dáselo antes que sea demasiado tarde.

Y si, Dios no lo quiera, su matrimonio no funciona, por favor abstente de decir "Te lo dije".

Solamente sé cálida, amorosa y apóyala, y si Dios quiere, la relación entre ustedes se arreglará lentamente (olvidé mencionar que tienes que ser muy paciente).

- Emuna.

Querida Emuna,

Estoy al principio de mis 80 años y he estado involucrado en espiritualidad judía durante más de 45 años. He estudiado con varios rabinos místicos a lo largo de los años, he dirigido un grupo judío de meditación durante 15 años. También doy charlas y soy voluntario en una residencia para enfermos terminales y en un hospital grande, visitando a personas judías. Mi problema es que la mayoría de las personas de mi edad no están interesadas en espiritualidad. Es como una espada de doble filo. Yo estoy agradecido por mi camino. Pero, socialmente, estoy muy solo. Yo prefiero estar con personas judías. He intentado acercarme a otras mujeres judías e intento no introducir ningún pensamiento relacionado con espiritualidad. Ellas no pueden conectarse, y las hace rechazar una amistad conmigo, y además, el camino de ellas a mí no me interesa. Gracias por tus sugerencias.

- Puede que Sea Viejo pero Aún Estoy Creciendo.

Querido Viejo pero Creciendo,

Te respeto por tu constante deseo de crecer y de profundizar tu lado espiritual y tu relación con las personas judías. Muchas personas más jóvenes que tú ya han desistido o dejado de crecer.

No obstante, estás describiendo un problema que no se da solamente en tu grupo etario. Yo escucho frecuentemente a hombres y mujeres que tienen 20 años, 30 años, 40 años, etc., hacer la misma queja.

No es tan fácil (dependiendo de dónde vivas) encontrar a alguien a quien le importe su vida judía, que tenga un impulso por buscar una vida con sentido o que quiera una relación con Dios. Y sí, a veces puede ser solitario y difícil.

Estoy segura de que tienes varios conocidos con quienes puedes compartir áreas de interés más triviales – discutir de política, ir al cine o al teatro. Para estos temas más profundos, es mejor esperar en vez de transar. Pienso que es peor sentirse solo en una relación que estar solo. Quizás uno de los rabinos con los que estudias podría comenzar una clase (¡quizás incluso en tu casa!) y aquellos que asistan serán personas con las que tendrás más en común, con quienes compartes algo más significativo. Es un buen lugar para empezar.

Por el momento, trabaja en tu relación con el Ser que siempre estará ahí para ti, nuestro Creador.

- Emuna.