Querida Emuna,

Yo siempre fui muy cercana a todos mis hijos pero especialmente a mi hijo del medio. Él tuvo algunos desafíos serios e incluso rebeliones durante su adolescencia y pasamos mucho tiempo juntos. A pesar de que no todo fue placentero (¡por decir lo menos!), hizo nuestro lazo mas profundo.

Él se casó recientemente y la relación cambió dramáticamente – y no solamente en las formas en que debería cambiar. Mi nuera es muy antipática y no muestra ninguna inclinación por pasar tiempo con nosotros. Cada conversación es una tremenda dificultad. Intenté insinuarle a mi hijo pero él se enojó y se puso del lado de ella. Ahora siento que lo he perdido.

- Madre Solitaria y Abandonada.

Querida Madre Solitaria,

Puedes hacer esto de dos formas; depende totalmente de ti. Puedes verlo como que perdiste a tu hijo o puedes verlo como que ganaste una hija. Puede sonar trillado pero es verdad. Si practicas la primera (como parece ser), probablemente terminarás perdiendo a tu hijo; será una profecía auto cumplida. Su esposa y su nuevo matrimonio es su primera prioridad y él tiene razón al ponerse de su lado.

Es lamentable que tengas que ponerlo a él en una posición en la que tiene que escoger pero no es demasiado tarde para rectificar la situación.

Es hora de redefinir. Has adquirido una hija – una mujer joven, maravillosa y encantadora de carácter chispeante cuyo único objetivo es amar y entregarle a tu hijo y construir un hogar para él. Deberías estar encantada.

¿Tu nuera no calza en esta descripción? Empieza a mirarla de esta forma y lo hará. Empieza a enfocarte en sus cualidades positivas y empieza a darle. Y nunca te detengas.

Mientras más le des a ella, mientras más formas encuentres de alabarla, más te importará.

Todas las mujeres que conozco que tienen buenas relaciones con sus nueras dicen que es debido a que son chicas fabulosas.

Yo digo que es porque las hicieron chicas fabulosas. Solamente se enfocan en lo bueno de ellas, solamente notan sus cualidades positivas, y solamente dan, dan y dan – incondicionalmente. Ellas trabajan constantemente en construir una buena relación con sus nuevas hijas y cosechan las recompensas. Pero no se logra sin esfuerzo. Es tu turno de subir al escenario.

- Emuna.

Querida Emuna,

Recientemente casamos a nuestro hijo menor y no puedo estar más deprimida. Camino por los pasillos vacíos de nuestra casa, buscando con desanimo a alguien con quien hablar o algo que hacer. Cuando mi esposo llega a casa, estoy de tan mal ánimo, que me descargo con él. Me siento totalmente abandonada. ¿Es esto normal? ¿Qué debo hacer?

- Desde Mi Nido Vacío.

Querida Nido Vacío Deprimida,

Mientras que con certeza es normal extrañar a tus hijos (al menos me imagino que lo es; ¡yo aún estoy soñando con ese día!) y que tome cierto tiempo ajustarse, tu situación suena atípica.

No estoy segura si yo puedo ayudar; con certeza puedo darte algunos consejos que pueden evitar que otros caigan en esta trampa.

El Talmud nos enseña que "Un hombre no muere excepto para su esposa". Nuestra relación principal en esta vida es con nuestra pareja. Incluso entre las abrumadoras demandas de la educación de los niños, nuestro foco principal aún debiera ser nuestro matrimonio. Si ha sido alimentado y nutrido debiera seguir siendo una fuente de alegría y crecimiento, incluso después de que se van los niños. Toma esta oportunidad para renovar tu relación con tu esposo y hagan planes juntos para sacarle el mayor provecho a esta nueva fase.

Además, no podemos vivir para, o a través de nuestros hijos. Necesitamos tener nuestras propias metas (ser un buen padre es desde luego una meta legítima), nuestro propio propósito, nuestro propio sentido. Necesitamos conectarnos a algo más grande que nosotros, algo trascendente. Si has descuidado la oportunidad de desarrollar tu relación con tu Creador (y la profundidad de tu dolor y parálisis sugieren que así ha sido), esta es tu oportunidad. Él nunca te dejará y te levantará a nuevas posibilidades y oportunidades.

Si te aprovechas de esto, tu soledad se desvanecerá y descubrirás una nueva dirección y, sorprendentemente, terminarás siendo una mejor madre y una mejor suegra en el proceso – una que es capaz de disfrutar a sus hijos adultos y aceptar la nueva fase en sus vidas, y una que es capaz de disfrutar su tiempo lejos de sus hijos adultos y sentir placer de su propio crecimiento – en la realización de tu propio potencial verdadero.

- Emuna.

Querida Emuna,

Estoy tratando mucho de ser una buena esposa y madre. Corro detrás de nuestra hija todo el día y luego hago mi mejor esfuerzo por ser atenta cuando mi esposo quiere conversar. Tengo un trabajo de medio tiempo para ayudar a mantener a nuestra familia y aliento a mi esposo para que vaya a estudiar Torá cuando termina su jornada de trabajo. Pero me doy cuenta que estoy agotada por estas actividades y no tengo nada de tiempo libre para participación comunitaria – nada de reuniones escolares (¡Ok, es un poco joven todavía!), nada de actividades de recaudación de fondos, nada de cocinar cenas para otros. Siento que alcancé mi límite solamente cuidando a mi familia pero me destroza la culpa de que no estoy haciendo nada más.

- Atormentada.

Querida Atormentada,

Creo que voy a sacar algunos carteles que digan, "La culpa no es una idea judía". Quizás también haga magnetos para la heladera.

Si hacemos algo mal, reconocemos nuestro error, prometemos no repetirlo, pedimos perdón y pagamos una indemnización cuando es necesario – y seguimos adelante. Nada de revolcarse u obsesionarse.

Si tienes tiempo para ayudar a la comunidad y no lo estás haciendo, es apropiado examinar el porqué, para evaluar tus fortalezas y tus debilidades y encontrar una tarea apropiada para ti. Aún no hay ningún espacio para la culpa – la cual frecuentemente toma el lugar de la acción genuina.

Si, como tú dices, realmente no tienes tiempo, entonces olvídalo. Tu primera responsabilidad es tu familia inmediata. Muchas personas cometen el error opuesto y sirven a la comunidad a expensas de su esposo e hijos. Debieras sentir placer en el hecho de que tienes tus prioridades en orden y que estás creando un hogar cálido y seguro para tu esposo e hija. Si leíste las dos cartas anteriores, entenderás que tu tiempo para la participación comunitaria eventualmente llegará.

- Emuna.